Jueves 19 de Julio de 2018

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Columna de opinión
Solo es una opinión, Ud. perdone
Solo es una opinión, Ud. perdone
Por J. P. Enrique

Dios creador y su hijo Jesucristo

12/07/2018
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Hace muchos, muchos años, Dios se dijo "Voy a crear al hombre a mi imagen y semejanza." Y Dios, cual avezado artesano, cogió un puñado de barro, lo modeló y le dio vida. A continuación aprovechando una costilla que le sobraba se dijo: "mejor darle una compañera porque la experiencia me dice que la soledad no es buena." Y de ahí surgió la mujer que, dicho sea de paso, a pesar de estar hecha con escasa materia prima, le salió más perfecta que el hombre.

De proponérselo, Dios, poderoso y sabio, pudo haber hecho a un hombre perfecto lleno de virtudes, de sabiduría, de honestidad, de inteligencia, de bondad,... Un hombre altruista, con un gran corazón, sin odio, sin maldad, sin codicia, sin ambiciones,... No hizo eso. Hizo a un ser imperfecto que sucumbió ante la primera tentación.

Sin que se entienda el por qué, Dios puso al lado de nuestros primeros padres a un ser horrible que se encargó de provocarles. ¿Por qué hizo eso? ¿Por qué les puso a un ser infernal a su lado? ¿Por qué les creó tan débiles? ¿Por qué con tantas imperfecciones? Sólo Él debe conocer la respuesta.

A pesar de que aquellas criaturas eran obra suya, el Ser Supremo un día se irritó mucho al comprobar que Adán y Eva le habían desobedecido y a pesar de ser tan bueno y bondadoso, les desahució para siempre del Edén en el que habitaban y les infringió terribles castigos que debían sufrir, no solo ellos, también sus descendientes y los descendientes de sus descendientes. Fue a todas luces una sentencia cruel que incluía los partos con dolor, ganarse el pan con el sudor, enfermedades y la muerte. Tras ella, un juicio y la sentencia de un premio o un castigo eternos. ¿Por qué se cabrearía tanto un ser tan bueno y bondadoso? ¿Por qué dictaría una sentencia tan dura que convierte en nada nuestra controvertida Ley de cadena perpetua revisable?

Solo la ciencia, al cabo de muchos siglos, ha sido capaz de eliminar el dolor de las mujeres en el parto al inventar la epidural a quienes pueden tener acceso a ella. Otro de los grandes castigos, el trabajo, también ha dejado de estar acompañado del sudor que ha quedado relegado a los más miserables habitantes del tercer mundo, incluidos niños. La ciencia también ha conseguido paliar el sufrimiento y acabar con muchas enfermedades.

Sin que la mente humana pueda entenderlo, el Ser Supremo llevó a Adán y Eva a un lugar extraño perdido dentro de una de las millones de galaxias creadas. ¿Por qué, siendo la tierra el centro de la creación, no la situó en la más grande, céntrica y hermosa de las galaxias? Son muchos los misterios divinos ¿Por qué tuvo que hacer subir Moisés al monte Sinaí para obligarle a bajar cargado con unas enormes y pesadas piedras? ¿Por qué le exigiría a Abraham la crueldad de matar a su hijo? ¿Por qué creó y luego destruyó a los dinosaurios? ¿Lo hizo pensando que era serían un problema para Noé? Son preguntas sin respuesta humana.

Pasaron los años. Y un día, hace poco más de dos mil años, el Todopoderoso mandó a su hijo a este lugar perdido. Su hijo desde que llegó a la tierra demostró tener un gran corazón y ser una persona muy bondadosa. En el tiempo en el que vivió quiso mitigar todo lo malo. Vio a una familia preocupada porque no tenía suficiente vino y multiplicó las tinajas para no verles sufrir. Curó a cojos. Curó a ciegos. Y hasta resucitó a un muerto porque su corazón no podía soportar ver a sus familiares sufrir ante la pérdida de un ser querido. Es evidente que Jesús de Nazaret enmendó, en lo que pudo, los castigos de su padre. Su deseo de acabar con las injusticias le llevó a denunciar la ambición desmesurada y el enriquecimiento. Echó a los mercaderes del templo y estuvo siempre al lado de los más débiles. Fue un ser cargado de bondad que predicaba el amor y amaba a los pobres.

En los dos mil años que siguieron a su muerte, los que tomaron sus enseñanzas las tomaron mal y cogieron la espada para matar infieles (Infieles eran todos los que ellos tachaban como tales). Les infringieron los más duros castigos: A unos les metieron en jaulas hasta morir de sed. A otros les estiraron sus extremidades hasta romperles los huesos. A otros les enterraron vivos. A otros les quemaron en hogueras. A otros les torturaron hasta la muerte para que fueran al infierno sin pérdida de tiempo. Todo en nombre de unas leyes que decían emanadas de Dios. Unas leyes que hoy permiten dejar morir a mujeres con sus bebés al lado de unas vallas.

Las erróneas interpretaciones sobre las enseñanzas del hijo de Dios siguieron y sus seguidores abrazaron el oro, las propiedades y el dinero. Se pusieron del lado de reyes y poderosos. Inventaron diezmos. Inventaron bulas. Han abrazado a dictadores. Han bendecido armas y, muchos de ellos, han tergiversado tanto aquellas enseñanzas que han acabado despreciando a los extranjeros; un desprecio que se aleja de aquellas bonitas palabras de Jesús recogidas por S. Mateo en el capítulo 25: "Porque tuve hambre y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero y me recogisteis". Palabras que chocan con lo que hoy hacen países creyentes como Polonia y Hungría mientras hablan de "valores cristianos".

Al ver es deriva de su obra, el Dios creador debe de estar meditando si no estaría en mal estado la materia prima que utilizó. ¿Era realmente eso lo que quiso hacer o tal visto el resultado debe estar pensando en volver a empezar creando otros seres distintos capaces de vivir en paz en un mundo sin violencia ni guerras, ni hambre ni sufrimientos? Unos seres ocupados solo en amar a los demás y en cuidar mares, aire, montes y ríos... la hermosa naturaleza creada.

Algunos nos hablan de la llegada de un nuevo Mesías. Estaría bien que viniera alguien con mucho poder para privar de sus graves enfermedades a niños inocentes. Que se ocupara de los miles de refugiados que huyeron de sus casas y sufren calamidades inenarrables y el rechazo de muchos en su búsqueda de un lugar para vivir. Estaría bien que viniera para liberar a los jóvenes caídos en las redes del narcotráfico y a los hombres vendidos como esclavos en Libia; también a las jóvenes que, engañadas, las llevan a la prostitución. Estaría bien que viniera para enmendar un mundo cada vez más alejado de valores sociales y cristianos.

SORAYA Y CASADO

Estamos en campaña por el liderazgo del PP. Una campaña en la que no se presenta un programa ni se debate sobre él. Una campaña sin un cara a cara entre ambos candidatos.

Lo único que parece claro es que Soraya representa el rajoyismo y que Casado tiene a la justicia detrás de él y se abraza al "liberalismo" de Aznar y Aguirre. Con ese panorama no es de extrañar que más de un militante, pensando en que nada va a cambiar, haya preguntado ¿jefe, a quien voto?

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