14 de desembre de 2019 14/12/19
Per Ángel Padilla
Yo, animal - RSS

Pertenezco a una generación de grandes poetas II

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    Pertenezco a una generación de grandes poetas II- (foto 1)

    Prosigo este hilo de artículos sobre los artistas que conozco, concretamente contando las anécdotas más curiosas que viví con ellas y ellos. En la anterior entrega hablé, entre otros, del poeta Antonio Orihuela y también del enorme Falcón, también relaté el tremendo episodio vivido con el inmenso poeta anarquista Jesús Lizano y los prontos graciosísimos de David Fernández Rivera, entre otras historias. Esta vez hablaré de mi relación con dos grandes poetas, una de ellas estrictamente poeta y la otra compositora de música, para mí tan poeta como la más grande poeta, Yolanda Pérez, creadora del grupo de rock Lyvon y compositora musical, una de las mejores voces de la música animalista del movimiento por los derechos de los animales.

    Contaré cómo conocí a Yolanda. Como muchos otros, a través de los periódicos. Su grupo era noticia porque le habían hecho una canción, en chanza y como venganza, a un maltratador de animales de Galicia, del que ya había mucha prensa porque había matado al perro de su vecino a palazos porque, según él, se comía a sus gallinas. Lyvon, en ese tiempo conocieron la desgraciada y tan cruenta noticia y, según me contó Yolanda en una primera comunicación, compusieron una canción en la memoria del perro muerto tan horriblemente, y en ira contra el maltratador, de nombre Juan Lado, en un día, creo que en parte de una tarde y de la noche. Así, tan rápido, letra, música y grabación. Arreglos al otro día y colgarla en youtube, enseguida los medios se hicieron eco. "El maltratador de perros Juan Lado ya tiene canción".
    Me recuerda a cómo grabó Ozzy "Paranoid", faltaba una canción para terminar uno de sus primeros discos, se sumaron los minutos de las canciones trabajadas hasta el momento y la discográfica urgía todo el material. En un par de horas Ozzy y sus músicos generaron letra y melodía de un tema tan pegadizo y chulo, una de las canciones más versioneadas del rock. Y como el "Resistiré" de Barón Rojo, que también les metieron un petardo en el culo desde la discográfica, y con la sobreanécdota de la presencia del mismo Bruce Dickinson, que pasaba a verlos grabar el disco porque admiraba la capacidad de Carolina Cortés al componer las letras, con tanta fuerza y sobre todo rapidez. Carolina se sentó y terminó unos borradores que tenían, en menos de media hora, lo tocaron varias veces y ya lo tenían. Así ocurre lo más genial, en caliente. Y así grabaron "Juan Lado Cagón" los Lyvon, uno de sus temas más icónicos y problemáticos a la vez, porque el maltratador Juan Lado los denunció por "difamación y daño a la imagen pública", cosa irrisoria, pero la querella era real, se pedía hasta cárcel. El grupo se buscó un buen abogado con experiencia en libertad de expresión, todo el proceso del juicio apareció en periódicos, hasta la final absolución del grupo, que todo el animalismo aplaudió. En ese entonces les escribí, expresándoles mis reverencias. En las comunicaciones les mandé alguna letra y poema. La siempre humilde Yolanda me dijo: "ojalá nosotros pudiéramos hacer letras tan buenas como las tuyas". Quedamos en hacer un tema juntos. De ahí nació uno de los temas más conocidos en la lucha animalista junto con Juan Lado Cagón, el "Llora Britches", un tema vibrante y hermosísimo donde Yolanda hace alarde de su preciosa y poderosa voz, hablando por todos los animales martirizados, encerrados y asesinados por el humano. El punto de partida para la canción fue el macaco Britches, un monito que usaron en experimentación para probar, según el experimento bastante estúpido (como todos los realizados con animales, pero es industria de mucha ganancia y hasta que no presionemos lo suficiente seguirá "Menguele" en los laboratorios "por el bien de la humanidad" procurando millones de animales destrozados por las pruebas más crueles y ridículas, en contenedores de los laboratorios), decía que probaron lo que denominaban "los daños que causaba la ceguera inducida" (parece una mala broma). Al monito le enredaron alrededor de la cara tapándole por completo los ojos y la visión, con una venda enorme y le conectaron electrodos a la cabeza para comprobar los cambios de campo eléctrico, con ese trapo atado a su cabecita, el monito, intentando estar de pie agarrado a una barrita de hierro de su pequeña jaula (hay vídeos en youtube, sólo hay que poner Britches), es la imagen más dolorosa de la estupidez y fealdad humana, de su proyección en todo lo bello.

    Yolanda lloró mucho mientras montaba el vídeo con imágenes terribles y de amor, como algunas de personas liberando animales, perros, gallinas, de encierros, gente en general del ALF (Animal Liberation Front).

    El tema tiene casi 150.000 visionados en youtube, es una canción con la que se puede decir que se ha criado una generación animalista, la primera. Los jóvenes que entran ahora no la conocerán la canción, probablemente; os animo a todos a buscarla. Con poner en youtube "Llora Britches" aparece. Nuestra relación, la de Lyvon conmigo, ha durado hasta el presente, y han pasado años. Pero esto es porque ellos son tan bestias como yo, cuando la gente es verdadera los enfados no duran, o no se producen. Hemos grabado más canciones juntos, ellos la música y voces y yo la letra. Lo bueno de nuestra relación es que no vamos con rodeos. Recuerdo cuando les mandé la primera versión de la letra para Britches a Yolanda cómo me dijo un "¿pero qué mierda me estás mandando?", yo me reí mucho y comencé de nuevo. Tenía razón. La segunda forma de letra le gustó más, y propuso algunos cambios en algún lugar y de allí me inspiré más (colaborar con músicos siempre mejora una letra que un poeta tenga) y surgió la finalizada letra, muy dura, sangrienta, llena de amor y triste y bella, para nosotros eterna.

    Luego vino el "Caballo de Picasso", donde dejamos a la tauromaquia como lo que es, y a la españa taurina como lo que es. A través de un paseo por los cuadros clásicos esbozo lo que es una corrida de toros de ser pintada en el momento por las mejores plumas pictóricas. Yolanda dice que es la mejor letra que ha cantado. También está en youtube, es una canción maravillosa, se puede ver y escuchar en acústico, maravillosa, y versión metal, tremenda también y ya poco a poco en camino del medio millón de visitas.

    También están para verse otras canciones de Lyvon en youtube, muy buenas todas, como "Toro de la Vega", donde Yolanda introduce, en la canción que canta en un magnífico y acertado tono de rap, cuya letra tan directa y sentida te pone la piel de gallina, mi voz alzada y a gritos de distintos lugares, manifestaciones, lecturas de poemas en radio, etc., voces reales, de ámbitos reales, y en la canción quedan, armado todo como un collage perfecto, su voz y música y mis "voces", todas de distintas partes del poema "Volante", uno de los toros que acribillaron en Tordesillas y que he leído mucho en manifestaciones, etc.

    Actualmente Yolanda trabaja en el tema del que hice un montón de borradores, todos ellos para la papelera, en una versión me acuerdo de un audio de watsapp de Yolanda descojonándose, así como suena, que no podía ni hablar, diciendo: Pero tú, tú! Que has hecho temas como el Caballo de Picasso, me mandas... esto? Jajaja! Me descojonaba hasta yo, oyendo cómo se reía, tan sencilla y verdaderamente. "No, tío, no te molestes, pero... jajaja, parece una cosa de Pimpinela, jajaja.". Y sí, como siempre, tenía razón. Al final me puse muy negro, muy triste y descendí hondo, soledad, soledad, hondo, y me salió toda la letra mágica, tenebrosa y hermosa de OCCISO, un tema que como digo inició Yolanda (le fascinó la letra) pero de momento tiene parado por problemas que tiene en el oído ella, de los que le deseo se recupere pronto.

    ¿Por qué digo que Yolanda es una gran poeta? Escuchad las melodías de Caballo de Picasso, de Llora Britches..., por ejemplo, en youtube, también la de "Toro de la vega"; escuchad su voz.

    También hablaré aquí para finalizar de otra identidad punk (que Yolanda lo es mucho), la poeta vasca Katy Parra, que vive donde Bárbara Rey, en un pequeño pueblo de Murcia llamado Totana. Digo lo de Bárbara Rey porque no sé, me da risa, la comparación, Bárbara siempre tan maquillada y de ropa de domingo, como si dijéramos, Katy vestida siempre como yo, eso sí, muy limpia, pero con harapos. Pantalón de rayas de esas de colores del mercadillo (y decir eso es decir: qué grande!), la burguesía en este mundo es un horror, la corona de la pobreza buena y la humildad sabia es la más alta para un humano. Katy lleva tatuajes en los brazos y camis de tía chunga, pero es muy educada y atenta, y sensible; no se define como humana, sino como animal, vive con infinidad de gatos en esa casa donde, llena de libros en estanterías por todas las paredes, escribe sus libros. Con los que ha ganado varios premios, entre ellos el Miguel Hernández. Cuando fuimos Iratxe y yo a Totana para una lectura poética a la que nos invitó Katy, nos alojamos en la casa de ella, siempre tan buena persona y perfecta anfitriona. Se le notaba que es como nosotros, esencialmente insociables, pero superó el trance de la forma más cariñosa y sincera posible. Su mesa de trabajo tenía el pc en el centro, siempre encendido y en todo el espacio disponible libros y revistas unos encima de otros y siempre algún gato u otro, acercándose a mirarla a ella o a la pantalla, pasando por encima del teclado, y Katy impávida, lanzando algún chascarrillo sobre los gatos, dijo que siempre vivió entre gatos y pájaros. Se subía a la azotea a verlos pasar y posarse. No le importa que los gatos se le suban a las piernas, al ordenador, porque piensa que sus poemas, de la mejor lírica actual, se nutren de la proximidad mágica de sus gatos. Esa noche, antes de irnos a dormir para estar descansados de la lectura poética del día siguiente, nos leyó un poema, bastante largo pero que leído por ella se nos hizo corto, de lo hermoso y sorprendente; dijo que no sabía si pertenecería a un libro o qué pasaría con él. Iratxe y yo quedamos con la boca abierta, asombradísimos. La potencia, la riqueza, el potencial de imágenes y riqueza de léxico y altura lírica y novedad del poema, nos dejó atónitos. Le dije: de los mejores poemas en lengua castellana, Katy. Nos dio las gracias con humildad, como si no nos creyera del todo. Como alguien que calza zapatos de oro puro y se lo dicen y bueno, no se lo cree mucho. Brillan, sí. Pero ¿vale para mucho? No puedo dejar de calzarlos, piensa. Y la gente los admira. Sólo puedo seguir andando... ¿El pájaro se siente rey por volar? Vuela, y su vuelo nos maravilla...

    "Tarde de domingo", se titula el poema que nos leyó, en él narra su historia vital desde su nacimiento con una serie de imágenes, de vida y otras mortuorias que, insisto, recordad el título, es uno de los mejores poemas de Katy Parra Carrillo y de nuestra lírica más intensa. Su libro "Licencia para bailar", editado por Valparaíso, es uno de los más perfectamente hermosos que he leído. Poemas como "El último tango" o "Tu verdad será un árbol", sin palabras... Hay que leer a Katy, hay que escuchar lo que dice con su voz tan única y sugestiva Yolanda Pérez, apaguemos la tele, reencendamos la magia y abramos las puertas a la verdad y sus ventanas, que os juro que la verdad verdad es mucho más bella y soportable, no temáis, que la verdad falsa con que los noticieros nos mienten para que cerremos ojos.

     

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