18 d’agost de 2019 18/8/19
Per Cristina Querol
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La izquierda española debe morir

Para volver a nacer. Les debe a sus simpatizantes y a su pasado histórico el repensarse, cerrar los ojos, volverlos a abrir y ver el mundo en el que vive. Eso es lo que debe hacer un Partido Socialista que hoy, más que en ningún otro momento, más que en los tiempo del Felipato, sólo tiene un nombre: Zapatero.

El socialismo de hoy, señores, se llena la boca hablando de una sociedad a la que destruye a golpe de decretazos, se enorgullece de su pedigrí centenario rompiendo a la vez con toda una herencia ideológica, alega razones morales para justificar lo inmoral y sólo cumple los pactos mientras le son útiles. Gobierna una España a la que da muy poco valor, proclama la solidaridad mientras castiga a unos y premia a otros en función de los votos, se erige con un aire mesiánico, como el salvador mundial mientras deja a su país a la altura del betún, se rinde a los incendiarios en contra de lo que dicta la Justicia mientras no reconoce un país, Kosovo, al que la legalidad internacional da toda la legitimidad internacional, y no sigo por no aburrirles o por no desesperarles.

Pero una de las armas que tiene el ciudadano en un sistema democrático son las urnas, y ahí es donde se presagia una derrota socialista de las que hacen historia. Y es que el socialismo en este país necesita una reflexión profunda que pasa por unos cuantos años fuera del gobierno. No de forma gratuita: sino con el objetivo de que se dé una madurez ideológica en su seno, que parece imposible sin el previo castigo de las urnas. Una reflexión que pasa inevitablemente por valorar cómo conciben la sociedad española: un asunto de calado que va mucho más allá de la crisis, donde además han demostrado una ineptitud absoluta.

La sociedad española no es lo que el gobierno cree, y ese es el primer error de los socialistas y el más grave que se puede cometer en democracia: el desconocer a quien se representa. Porque, señores, el problema de España no es económico: es político y social. Muchas veces de lo político sobre lo social. No puede uno ganar unas elecciones, meter mano a las arcas públicas y tirar de subsidios para garantizar la igualdad. No puede porque es injusto para las generaciones futuras, porque es irresponsable y porque sienta un precedente que no lleva más que a la ruina. Y eso no es una opinión: es un dato que la sociedad española no perdona.

En política siempre se juega en dos dimensiones: lo que los ingleses llaman “policy” y lo que conocem como “politics”, que diferencia entre las políticas públicas que se adoptan (en plural) y la política tal cual la concebimos, en singular, como dinámica de base ideológica. Dos conceptos que se retroalimentan y que deben ser coherentes el uno con el otro.  El Partido Socialista ha sacrificado claramente la “politics” en favor de la “policy”. Ha utilizado la primera en función de la segunda, priorizando una comunicación y un discurso que han acabado demostrando ser incoherentes, demagógicos, desfasados y banales, con el único objetivo de polarizar a una sociedad, distinguiendo entre “el buen español” y el “mal español”. Y henos aquí, hablando de lo que al señor Zapatero le interesa: que si Catalunya es una nación, un país o una tribu, mientras 5 millones de españoles siguen en el paro.

De todas formas, ¿qué podíamos esperar de un presidente que a pocos días de las elecciones generales manifestaba “off the record” que le interesaba la tensión y que iba a empezar a dramatizar en público? Señor Zapatero, ahí tiene la tensión y ahí tiene el drama de una España que no merece padecer un gobierno como el suyo. Pero, como decía Kennedy, “se puede engañar a pocos mucho tiempo, se puede engañar a muchos poco tiempo, pero no se puede engañara  todos todo el tiempo”.  Y a los españoles, señor Zapatero, ya no nos engaña más.

 10 comentaris
Uno más
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02/08/2010 03:08
Más Kosovo

Se me olvidó comentar que el PP apoya al gobierno en la posición respecto a Kosovo. http://www.elpais.com/articulo/cataluna/Recrearse/ridiculo/elpepiespcat/20100730elpcat_5/Tes Y también mi postura respecto al tema. Es el momento en que Espanya cambie su postura y reconozca a Kosovo, ya que el Tribunal de la Haya ha admitido que se trata de un caso concreto y que no crea jurisprudencia al respecto.

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