15 de agosto de 2020 15/8/20

Valencia, primera ciudad del mundo en verificar y certificar la huella de carbono de su turismo

Valencia, primera ciudad del mundo en verificar y certificar la huella de carbono de su turismo - (foto 1)
  • El objetivo es que en 2025 las emisiones sean neutras y el turismo verde

MÁS FOTOS
Valencia, primera ciudad del mundo en verificar y certificar la huella de carbono de su turismo - (foto 2)

València cuenta con un informe que verifica el impacto medioambiental de su actividad turística. Este documento, que además ha sido certificado por la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), contempla datos como, por ejemplo, que la cantidad de gases de efecto invernadero emitidos por la actividad turística equivale sólo a la tercera parte de la huella de carbono generada por el consumo de alimentos de todos los habitantes de la ciudad. «Con el estudio, valoración y actuación al respecto de este y otros muchos datos del citado informe, la ciudad se convertirá en un referente mundial, como uno de los principales destinos sostenibles», tal como han informado hoy la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo Urbano, Sandra Gómez, y el concejal de Turismo, Emiliano García.

El objetivo final de este trabajo, fruto de la colaboración entre  el Ayuntamiento de València y Global Omnium «es desarrollar la estrategia de Turismo Sostenible de la Ciudad de València y conseguir en el año 2025 las emisiones de la actividad turística sean neutras». Para ello se reducirán un 40% las emisiones y se llevarán a cabo actuaciones medioambientales, como por ejemplo humedales, para compensar el 60% de las emisiones restantes, según han explicado los concejales que han dado cuenta del informe junto al consejero delegado de Global Omnium, Dionisio García.

La vicealcaldesa Sandra Gómez ha concretado que con este estudio, «pionero en mundo», València se posiciona como un destino turístico que puede calcular la huella de carbono de sus visitantes y, por lo tanto, realizar las acciones compensatorias necesarias para ser el primer destino turístico del mundo con un impacto medioambiental cero».

Por su parte, el concejal de Turismo, Emiliano García, ha recordado que cuando se planteó que València podía convertirse en un destino neutral en emisión de gases contaminantes, «el equipo de gobierno entendió que  necesitaba disponer de datos para saber cómo actuar». «Todas las actividades humanas de forma directa o indirecta generan un impacto en el entorno. La medición llevada a cabo nos sirve para conocer el impacto de la actividad turística, actuar en consecuencia y establecer las medidas necesarias para minimizarlas -en todos los casos en que sea posible- o bien compensarlas, y así alcanzar la reducción que planteamos», ha aclarado.

Según han coincidido los concejales, el estudio «también refleja los esfuerzos realizados desde el Ayuntamiento de València para convertir a la ciudad en uno de los principales destinos sostenibles del planeta, y reafirma el compromiso del consistorio en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y Agenda 2030 de la Organización de Naciones Unidas (ONU)».

Por su parte, el consejero Delegado de Global Omnium, Dionisio García, ha destacado algunos datos del informe como que el 0,01% de la huella del turismo proviene del consumo de agua, «en la ciudad con la mayor eficiencia hídrica de Europa, con el 87% de eficiencia real»; y ha asegurado que «gracias a la tecnología blockchain, desarrollada por la empresa que gestiona el tratamiento y distribución del agua potable, la huella de carbono y la huella hídrica de todos los establecimientos de la ciudad, se podrá comprobar y verificar desde cualquier parte del mundo, contribuyendo y dando credibilidad a la marca verde del turismo sostenible de Valencia».

En el informe también se contempla la realización de un plan de reducción de la huella de carbono con la reducción de consumo directo de combustibles derivados del petróleo, la mejora de la eficiencia energética y disminución del consumo de energía procedente de fuentes no renovables, y el consumo y correcta gestión de productos, bienes y servicios, cuya fabricación y logística para el transporte conlleven la menor emisión de gases de efecto invernadero, potenciando la economía local y circular, desarrollando y gestionando un etiquetado de proximidad de forma que el consumidor conozca el impacto del producto sostenible, seguro y saludable que está adquiriendo.

Subir