20 d’agost de 2019 20/8/19
Per Cristina Querol
El Picadero - RSS

El castigo por bandera

No es nuevo que en España existan ciudades de primera y ciudades de segunda. Lo es vergonzoso es que, a pesar de que todos "somos iguales", para este gobierno algunos ciudadanos lo sean más que otros. Porque penalizar a Castellón recortando en infraestructuras prometidas no es penalizar a un alcalde o a un partido político: es penalizar los derechos y oportunidades que cualquier gobierno que se precie debería brindar a más de 600.000 personas, que somos los castellonenses.

La opción de crecer, de progresar, de ser parte de un proyecto nacional no debería discriminar de forma tan descarada a quienes no comparten las ideas y el hacer de un gobierno para el que no somos más que amigos o enemigos en función del color potencial de nuestro voto.

En este sentido, hace unas semanas creí acertado alabar desde este foro el pacto municipal por las infraestructuras, al que se sumaron todas las fuerzas políticas del ayuntamiento de Castellón. Sin embargo, es vital que desde Moncloa se compartan las posibilidades de Castellón para afrontar los retos del futuro y encaminar la ciudad hacia el progreso y el bienestar de la gente de esta capital de provincia. El problema es que para eso es fundamental que Zapatero deje de mirar a los españoles únicamente bajo la óptica de la lupa electoral, algo a lo que el Partido Socialista no parece dispuesto a renunciar.

Alguien debería decirle que de la utopía no se vive, que los sueños no dan de comer y que las infraestructuras son el futuro. Alguien debería decirle que si no se genera no se reparte, que una economía no funciona con subvenciones y que el impulso empresarial es clave para garantizar el progreso social.

Sin embargo, la iniciativa del ejecutivo en este sentido brilla, una vez más, por su ausencia, a pesar de las oportunidades que ha tenido en los últimos meses para demostrar su lealtad a nuestra provincia y a nuestra ciudad. Sin ir más lejos, Zapatero tenía una ocasión de oro para hacer valer la voz de la industria cerámica ante la Unión Europea, aprovechando la presidencia de turno que finalizó hace dos meses.

En este sentido, existen varios espacios comunitarios en los que se toman decisiones importantes para este sector que ha sido durante décadas el motor económico de Castellón y que hoy apuesta, en la línea de la estrategia europea, por la innovación, el respeto medioambiental y la calidad. Un sector ejemplar que en Europa es hoy un modelo para otras industrias y que cada día es más admirado por otros países precisamente por su capacidad de generar empleo y de orientar la capacidad productiva a la exportación, ofreciendo un valor añadido sin el cual otras industrias perecen en el mar de la Globalización.

Sin embargo, tras la oportunidad que tuvo en Bruselas durante seis meses, en la que hubiera podido impulsar las iniciativas que muchos esperábamos para favorecer la exportación de este producto y la consideración que merece un producto crucial para la Comunidad Valenciana, hoy el ejecutivo está dejando pasar una nueva oportunidad, y es la de sumarse a los esfuerzos municipales para contribuir al reflote de la que ha sido una de las mayores fuentes de riqueza de nuestra gente en el último siglo.

Pero Zapatero no comparte esa apuesta ni parece interesado en sumarse a tal empresa. Y no está interesado por una razón muy clara: más del 90% de la industria cerámica española está localizada en los alrededores de una de las ciudades que en el mapa electoral de Zapatero están marcadas con la cruz del olvido y la marginación. Y esa no es otra que la ciudad de Castellón, para quien hoy, el futuro, pasa inevitablemente por dar el espaldarazo a un gobierno que ningunea la capacidad de nuestra tierra para contribuir a escribir el progreso económico y social de España.

 9 comentaris
elperiodic.com
elperiodic.com
15/09/2010 09:09
Opinión

Estimado Sr. "yomismo": Desde elperiodic.com queda publicamente invitado a participar como columnista en este periódico. Estaremos encantados de porder contar con usted. No cerramos las puertas a nadie. En las columnas de opinión que tenemos cada articulista se expresa con plena libertad, sin intromisiones por nuestra parte, y responsabilizándose personalmente de sus escritos. Puede dirigirse a info@elperiodic.com en el momento que usted lo desee. Saludos.

ocultar
El castigo por bandera
Pujar