4 de junio de 2020 4/6/20

La Unidad de Heridas Crónicas del General de Alicante duplica la actividad en el último año

La Unidad de Heridas Crónicas del General de Alicante duplica la actividad en el último año - (foto 1)
  • Esta Unidad especializada lleva cerca de siete años atendiendo estas lesiones, que constituyen un importante problema de salud pública

  • El coste del tratamiento de las heridas crónicas representa alrededor del 5% del gasto sanitario anual

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La Unidad de Heridas Crónicas del Hospital General Universitario de Alicante realizó durante el año 2019 más de 600 asistencias y atendió a 293 pacientes, por lo que se ha duplicado la actividad con respecto al año anterior, en el que se llevaron a cabo alrededor de 300 atenciones a 150 pacientes.

Esta Unidad especializada en el campo de las heridas complejas inició su actividad en el año 2013 y fue una de las primeras de estas características que se creó en la provincia de Alicante.

Las úlceras por presión (UPP) y las heridas crónicas “son un problema multifactorial que constituye un importante problema de salud pública, ya que disminuyen la calidad de vida de las personas que las padecen, provocándoles dolor e, incluso, aislamiento”, ha subrayado la Enfermera Consultora de Heridas Crónicas, Isabel de Castro.

Asimismo, al tratarse de lesiones que se pueden alargar en el tiempo, “suponen un incremento de la estancia hospitalaria y, con ello, tienen una gran incidencia en el gasto sanitario”, ha añadido. En este sentido, el coste del tratamiento de las heridas crónicas representa alrededor del 5% del gasto sanitario anual.

Todo ello justifica la necesidad de disponer de personal cualificado en unidades de estas características, que repercuten en el pronóstico de la enfermedad e implican unos mejores cuidados al paciente y la mejora de su calidad de vida.

El objetivo principal de este dispositivo es formar e informar a los profesionales de Enfermería, familiares y pacientes sobre la prevención y el tratamiento de las lesiones crónicas. También, normalizar y protocolizar las actuaciones de los profesionales y familiares en el cuidado de las úlceras por presión y lesiones crónicas de otra etiología, contando con el paciente y su ámbito tanto social como familiar.

“Para poder elaborar un plan de cuidados eficaz es fundamental realizar una evaluación integral del paciente y de su entorno, así como fomentar el mayor grado de autonomía en la vida cotidiana de las personas con estas lesiones”, ha precisado Isabel de Castro.

La Unidad de Heridas Crónicas trabaja en estrecha colaboración con la Unidad de Nutrición, la Unidad del Dolor, el Servicio de Cirugía Plástica, la Unidad de Patología Mamaria, la Unidad de Hospitalización a Domicilio y otras unidades médicas y quirúrgicas, así como todo aquel personal de Enfermería del Departamento que demande este asesoramiento.

En el año 2018 la Enfermera Consultora de Heridas Crónicas logró el Certificado de Experto en el Cuidado de las Úlceras por Presión y Heridas Crónicas, con nivel avanzado, por el Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento de Úlceras por Presión y Heridas Crónicas (GNEAUPP).

“Esta acreditación constituye un refrendo profesional, ya que reconoce la formación realizada a nivel nacional e internacional, tanto de asistente como docente, y certifica la realización de prácticas de calidad”, ha indicado Isabel de Castro.

La importancia de la prevención

Las heridas crónicas son una lesión tisular que supone un retraso anormalmente prolongado de la cicatrización. Conforman un amplio abanico de lesiones, en función del agente causante, como pueden ser las úlceras por presión, por humedad, heridas postquirúrgicas, tumorales, quemaduras, úlceras venosas, arteriales y neuropáticas.

“Por lo que respecta al tratamiento, para lograr la cicatrización de la lesión en las mejores condiciones, hay que atender a diferentes aspectos, valorando al paciente en su conjunto y no solo focalizándose en la herida. Hay que escoger la técnica de cura más apropiada para cada caso, conocer bien todos los apósitos actualmente disponibles, evitar la infección y evaluar su posible presencia, identificando los microorganismos causantes de la misma”, han explicado las mismas fuentes.

Los factores de riesgo principales son la edad, la obesidad, la movilidad reducida o un mal uso de los fármacos. Desde esta unidad se pretende concienciar sobre la importancia de la prevención y la educación para la salud, “puesto que nos van a permitir que, en muchas ocasiones, se minimicen los procesos de enfermedad o que incluso no aparezcan, reduciendo su incidencia”.

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