Las luces y sombras de la jornada laboral de 4 días en València: Innovación, conciliación o "pérdida de competitividad"
Mientras que el alcalde confía en que esta prueba piloto "va a beneficiar a toda la sociedad”, los empresarios valencianos señalan que “en términos de productividad no parece factible”
València se encuentra en el ecuador de su experimento sobre la jornada laboral de cuatro días. Una experiencia piloto, la primera a nivel mundial que se pone en marcha en una ciudad entera, que tiene como objetivo conocer si este sistema es más beneficioso tanto de manera económica, como a nivel social y medioambiental.
Mientras que, para el alcalde de la ciudad, Joan Ribó, esta medida “se trata de un ejercicio de innovación que va a beneficiar a toda la sociedad”, otros sectores, como la CEV, no son tan optimistas e incluso señalan que “en términos de productividad no parece factible”.
La Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV) ha indicado en declaraciones para elperiodic.com con respecto a este asunto que “una jornada de 4 días implica muchos riesgos”, porque según ha señalado “supondría aumentar el coste por hora trabajada dado que la jornada laboral máxima que se plantea incluye un acortamiento sin una paralela rebaja salarial”.
Además, temen que en lugar de crear empleo “puede que deriven en el efecto contrario, que se destruya trabajo, porque las empresas sean incapaces de absorber estos sobrecostes, algo especialmente complicado de lograr cuando el tejido productivo, como es nuestro caso, está formado mayoritariamente por pymes”.
La CEV también ha insistido en que “en términos de productividad tampoco parece factible”, ya que “no es posible elevar la productividad del trabajo en todos los sectores, no al menos a corto o medio plazo. Pensemos en la productividad de un camarero, de un cajero o de un transportista”.
Los empresarios valencianos han lamentado que “una iniciativa como ésta nos puede poner a la cola de la competitividad”, y destacan que “antes de hacer el cambio a una jornada de cuatro días se deberían tomar otras medidas que faciliten la flexibilidad en la empresa”.
No obstante, la CEV ha trasladado que “ninguna ley impide reducir la jornada. Las reglas generales de organización del tiempo se pactan en los convenios sectoriales y de empresa, fruto de la negociación colectiva. El cambio de jornada se podrá ir acordando paulatina y descentralizadamente en aquellas profesiones, empresas o sectores donde resulte sostenible y es a través del convenio colectivo como debería regularse.”
Por su parte, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia (FAVV) aún no tiene “una posición clara” sobre la jornada laboral de 32 horas semanales, tal y como ha indicado su presidenta, María José Broseta, en conversación con elperiodic.com
La Federación ha apuntado que “esto no es cuestión de ver una semana en la que la mitad son festivos de por sí, necesita una evaluación más larga en la que se pueda hablar no solamente con los trabajadores, sino con todas las partes implicadas”.
Broseta ha insistido en que por el momento “no vamos a hacer una valoración”, aunque sí ha avanzado que tienen como objetivo conocer cual es la visión de los trabajadores valencianos así como de las empresas sobre este tema.
La representante de la FAVV considera que esta medida “no está mal para conciliar” pero subraya que “hay que ver que va a pasar luego, si esas horas se tienen que recuperar o no del cómputo mensual o anual”.
Desde la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia, su presidente Manuel Espinar, ha transmitido a este medio digital que “pensamos que el ámbito donde hay que abordarlo es en la negociación colectiva y no como un tema de ámbito político o electoral”.
Para el sector hostelero “hay que tener en cuenta que los lunes por ejemplo suele ser día de cierre de muchos establecimientos, pero en la hostelería se trabaja cuando los demás descansan, se trabajan festivos, fines de semana” ha indicado Espinar.
Además, ha subrayado que “desde el sector estamos abordando la flexibilidad, también en hostelería y en esa línea de trabajo están ya muchas empresas, buscando esa flexibilidad laboral que demanda la sociedad y las necesidades de los trabajadores para conciliar la vida laboral y la familiar”, añadiendo que “una jornada de 4 días a priori requeriría una mayor inversión en costes salariales, pero es un debate que está en la sociedad y como sector, tampoco podemos ser ajenos”.
Ribó: “Se trata de un ejercicio de innovación que va a beneficiar a toda la sociedad”
Para el alcalde de València, Joan Ribó, “no se trata de un programa de reducción de jornada, se trata de un ejercicio de innovación que va a beneficiar a toda la sociedad”. El primer edil ha resaltado que se pretende conseguir “una ciudad amable y saludable y ganar tiempo de calidad”.
Ribó ha recordado que “en 2030 hemos de ser una ciudad climáticamente neutra”, por tanto, a través de esta prueba también se verá afectada la movilidad, “si pasamos de cinco a cuatro días reducimos la movilidad de aquellas personas que tienen que desplazarse para ir al trabajo y las empresas también podrán ahorrar en sus gastos”.
El alcalde ha explicado que “el Ayuntamiento no entra en los aspectos laborales o de negociación colectiva entre empresarios y trabajadores. Nosotros lo que nos preguntamos es: si se redujera la jornada, ¿cómo afectaría a la vida de la ciudad?”.
Ribó ha subrayado que “todo esto se analizará de dos maneras: con una encuesta de 2.000 o 2.200 personas. Será una encuesta potente, con un grado de validez muy elevado. Y una serie de factores que extraeremos de datos masivos de los indicadores que posee el Ayuntamiento. Esto lo estudiaremos y esperamos tener los resultados alrededor del 15 de julio”.
Desde Las Naves se realizará un análisis del impacto que puede tener esta medida en la sociedad. Una iniciativa pionera y revolucionara que tiene como objetivo observar hacia donde se dirigen las tendencias.
Habrá tres puntos clave de estudio: la salud y el bienestar, la emergencia climática y la economía.
¿Qué días no serán laborables en València?
A los lunes 10 y 17 de abril se sumarán el próximo lunes 24 de abril y el 1 de mayo. Por tanto, a los valencianos tan solo les quedan dos días que contarán como festivos no laborables y retribuidos que formarán parte de este estudio.
El Ayuntamiento decidió pasar el festivo de San Vicente Mártir a este 24 de abril con el objetivo de contar con cuatro semanas seguidas en las que los lunes, los empleados de València no tuviesen que acudir a sus puestos de trabajo.










