Una investigación explica cómo la sequía, las inundaciones y la degradación de ecosistemas provocan la migración en Marruecos y Senegal
El grupo de investigación en Migración y Procesos de Desarrollo (InMIDE) de la Universitat de València (UV) ha analizado la forma en la que el cambio climático impacta en las estrategias de movilidad humana, ya que afecta al medio ambiente y las condiciones de vida. En muchos casos, la migración es una forma de adaptación. El proyecto MIGRACLIMA, liderado por Joan Lacomba, catedrático del Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales (UV), y Alexis Cloquell, profesor de Sociología de la Universidad Católica de Valencia, ha evaluado los cambios migratorios en Marruecos y Senegal derivados del impacto del cambio climático.
El proyecto MIGRACLIMA analiza cómo las sequías, la escasez de agua, las inundaciones o la degradación de los ecosistemas impactan en las condiciones de vida. Estas condiciones, en muchos casos, dan lugar a desplazamientos internos e internacionales, pero también a situaciones de inmovilidad forzada. Por ejemplo, en muchas zonas la escasez de agua ha provocado el abandono de la agricultura y la ganadería, lo que ha impulsado el desplazamiento de determinadas poblaciones.
En otros casos, la dificultad en el acceso al agua ha provocado la sedentarización de poblaciones que han venido basando su forma de vida en la movilidad, como ocurre con los grupos nómadas. A su vez, los grupos de población más vulnerables se han visto obligados en determinados casos a una inmovilidad forzada, al verse todavía más empobrecidos y desprovistos de recursos para financiar una posible migración.
Para Lacomba y Cloquell, la migración aparece como una forma de adaptación, mientras que en otros la falta de recursos limita la posibilidad de desplazamiento. Otros contextos geográficos, que incorporan investigaciones sobre el Sahel y la región andina, muestran que el cambio climático y la movilidad humana son un fenómeno global, aunque adoptan formas diferentes según los territorios y sus condiciones sociales, económicas y políticas.
La investigación también aborda las desigualdades de género y el papel de las políticas públicas y la cooperación internacional en la respuesta a estos desafíos. Las investigaciones destacan la falta de protección jurídica específica para las personas afectadas por la movilidad climática, lo cual constituye uno de los principales retos actuales en el ámbito internacional. “Los desafíos derivados de la relación entre cambio climático y movilidad humana resaltan la necesidad de reforzar la cooperación internacional y las políticas públicas ante los efectos crecientes de la crisis climática”, advierten los investigadores.
Esta investigación, junto con otros estudios nacionales e internacionales, queda recogida en el libro “Cambio climático y migraciones. Su impacto e implicaciones para el desarrollo”, editado por los profesores Joan Lacomba (UV) y Alexis Cloquell (Universidad Católica de València) y publicado por Tirant lo Blanch. La finalidad de la investigación también es mejorar la coherencia entre las políticas de cooperación al desarrollo, migración y cambio climático, incorporando una perspectiva transversal de género.
El proyecto ha contado con la participación de las investigadoras María Jesús Berlanga, Isabel Royo, María José Barbé e Isolda Perelló, del Departamento de Trabajo Social y Servicios Sociales de la UV. Otros investigadores que figuran en la publicación son Beatriz Felipe, Oriol Puig, Justo Corti, Aly Tandian, Oumoul Khairy Coulibaly, Jorge Enrique Forero y Yolanda Alfaro.
El grupo de investigación en Migración y Procesos de Desarrollo (InMIDE) de la Universitat de València (UV), ha publicado este libro en el marco del proyecto I+D+i MIGRACLIMA (PID2021-122559NB-I00), financiado por el Ministerio de Ciencia e innovación en la convocatoria de Generación del Conocimiento 2021.











