Escuchar a quienes cuidan es prevención: El Teléfono de la Esperanza lanza su campaña del Día de la Escucha para dar apoyo a los cuidadores
El cuidado prolongado puede generar ansiedad, tristeza o culpa en quienes lo ejercen, una realidad que a menudo permanece invisible
Con motivo de la campaña por el Día de la Escucha, el Teléfono de la Esperanza de Valencia realizará el próximo 27 de marzo a las 19h, una actividad de sensibilización en su sede, donde se llevará a cabo una mesa redonda denominada “Escuchamos a quienes cuidan”, en el que participarán cuidadores de personas dependientes que reciben atención en AFAV (Asociación de Familiares de Alzheimer de Valencia). El objetivo de la actividad es poder generar espacios en torno a la experiencia del cuidado y reconocer el esfuerzo y la dedicación de aquellas personas que pasan mucho tiempo al cuidado de otras.
Escuchar a quienes cuidan es una forma de prevención. Detrás de muchas situaciones de ansiedad, tristeza o sensación de desbordamiento se encuentra una realidad poco visible: El impacto emocional del cuidado prolongado. El cuidado atraviesa edades, géneros y vínculos, y no siempre responde a un único modelo familiar o profesional. El Teléfono de la Esperanza advierte de que cuando ese desgaste no encuentra espacio para ser compartido, aumenta el riesgo de aislamiento y agotamiento emocional.
En España, el cuidado sigue teniendo un marcado rostro femenino. Según datos del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), el 87% de las personas cuidadoras no profesionales son mujeres. Una desigualdad que también se reproduce en el ámbito laboral, ya que ocho de cada diez profesionales del sistema de cuidados son mujeres.
Más allá de las tareas visibles, cuidar de manera prolongada puede tener un impacto profundo en el bienestar emocional. La sensación de no llegar a todo, la culpa por necesitar descanso o el miedo a fallar a la persona cuidada son experiencias que se describen con frecuencia en este tipo de situación. Cuando esta presión se mantiene en el tiempo sin espacios para expresar el cansancio o compartir la preocupación, pueden aparecer estados de ansiedad, tristeza o frustración.
En la sede de Valencia del Teléfono de la Esperanza, este tipo de malestar aparece con frecuencia en las conversaciones con personas que buscan ayuda. Durante el último año, el servicio atendió 1130 llamadas relacionadas con ansiedad y 847 llamadas relacionadas con estados deprimidos, entre otras situaciones de malestar emocional.
“Muchas personas cuidadoras tardan mucho en pedir ayuda porque sienten culpa por pensar en su propio bienestar”, explica Isabel González García, responsable nacional del área de orientación. “Sin embargo, hablar de ese agotamiento no significa dejar de cuidar, al contrario, es clave para evitar que el desgaste emocional se cronifique”
Ante esta realidad, el Teléfono de la Esperanza subraya la necesidad de reconocer también el impacto que el cuidado puede tener en quienes lo ejercen y de abrir espacios donde estas personas puedan sentirse escuchadas. La entidad ofrece atención emocional gratuita y confidencial a través de sus diferentes canales de ayuda, donde se puede encontrar orientación y acompañamiento en momentos de dificultad. También dispone de talleres y espacios de encuentro orientados a la promoción de la salud emocional a lo largo de todo el año.










