Cae en Alicante una red internacional que robaba coches de gama alta y los “resucitaba” con papeles de vehículos siniestrados
La trama compraba coches siniestrados, usaba sus papeles y devolvía al mercado vehículos robados como si fueran legales
La Guardia Civil y la Policía Nacional han desarticulado en la provincia de Alicante una red internacional dedicada al robo de vehículos de gama media-alta y a su posterior introducción en el mercado legal mediante falsedad documental. La operación se ha saldado con nueve detenidos, seis registros y la recuperación de nueve vehículos sustraídos.
El operativo, desarrollado en el marco de la operación Poncho-Transformer-Wheels25, ha permitido realizar registros en las localidades alicantinas de La Nucía, l’Alfàs del Pi, Altea y la Vila Joiosa. En ellos se intervino gran cantidad de piezas de distintos vehículos robados, documentos falsos, material técnico para abrir coches y modificar centralitas, dos vehículos usados para cometer los robos y más de 71.500 euros en efectivo.
Compraban coches siniestrados para dar una nueva identidad a vehículos robados
La investigación comenzó tras recibirse información sobre un taller situado en La Nucía, donde supuestamente se compraban en subastas o desguaces vehículos siniestrados para después repararlos con piezas procedentes de coches sustraídos. Una vez reparados, esos vehículos eran vendidos e introducidos en el mercado legal con la documentación original de los coches siniestrados.
Según la nota policial, la organización utilizaba empresas intermedias para legalizar vehículos sustraídos mediante la compra de automóviles procedentes de siniestros. La documentación de estos vehículos servía para dar identidad a coches robados, lo que permitía reintroducirlos en el circuito comercial con apariencia de legalidad.
El grupo estaba estructurado con distintos niveles de funcionamiento. Contaba con un aparato financiero encargado de sostener económicamente a los integrantes, personas dedicadas directamente a la sustracción de vehículos y empresas intermediarias utilizadas para la posterior legalización de los coches.
Los detenidos formaban parte de una organización dedicada al robo de vehículos con medios técnicos avanzados y conexiones internacionales. La investigación apunta a que seleccionaban coches de gama media-alta con salida en el mercado europeo y cuyos sistemas de apertura y arranque eran compatibles con los dispositivos de los que disponían.
Una vez elegidos los objetivos, los investigados instalaban dispositivos de geolocalización para observar el mejor momento y lugar para cometer la sustracción. Después abrían los vehículos mediante sistemas electrónicos de fabricación casera.
Tras el robo, los coches eran desplazados y ocultados en domicilios o naves apartadas. Allí se les colocaban matrículas falsificadas y se trabajaba sobre el vehículo para dotarlo de una nueva identidad.
Nueve detenidos en La Nucía, l’Alfàs del Pi, Altea y la Vila Joiosa
En la fase operativa de la investigación se detuvo a nueve personas, siete hombres y dos mujeres, de entre 29 y 52 años. Las detenciones se practicaron en l’Alfàs del Pi, donde fueron arrestadas tres personas; La Nucía, con dos detenidos; la Vila Joiosa, con otros dos; y Altea, también con dos arrestos.
Los agentes realizaron seis registros: dos en La Nucía, dos en l’Alfàs del Pi, uno en Altea y otro en la Vila Joiosa. Durante estas actuaciones se localizaron y recuperaron nueve vehículos de gama media-alta sustraídos, además de abundante material relacionado con el robo, desmontaje, modificación y documentación fraudulenta de vehículos.
La red utilizaba dos vías para dar apariencia legal a los coches robados. Por un lado, empleaba documentación de vehículos siniestrados para asignarles una identidad real. Por otro, recurría a la clonación mediante documentos falsificados de vehículos extranjeros, con los que matriculaban el automóvil en otro país y obtenían una nueva documentación real a partir de documentación falsa.
Los detenidos han sido puestos a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Benidorm y la Vila Joiosa, tras la práctica de las diligencias policiales.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones ni la identificación de más víctimas y vehículos sustraídos. La operación supone un golpe a una red internacional que, según los investigadores, combinaba robo de vehículos, falsedad documental, empresas intermedias y técnicas avanzadas para devolver coches robados al mercado con otra identidad.







