19 de enero de 2021 19/1/21

El informe externo sobre Maestría avala que las obras se ajustan al proyecto modificado y que los cambios están justificados

    El informe técnico sobre el proyecto de rehabilitación de Maestría, en el que el Ayuntamiento de Castellón invirtió en 1,6 millones de euros en 2017, confirma que la ejecución de los trabajos se ajusta al proyecto modificado y que los cambios introducidos están justificados después de analizar, punto por punto, la relación de quejas aprobadas en una moción que ha motivado la realización de este informe externo.

    De la relación de 10 ítems presentados como deficiencias en la moción, el estudio descarta más de la mitad (siete), acepta dos parcialmente y solo una en su totalidad, la referida a la existencia de alcantarillas en recorridos de accesibilidad peatonal que se corregirá con el traslado de varios imbornales. Se trata de la presencia de piezas de pavimento defectuosas, la necesidad de enrasar alcorques o el cambio de ubicación de imbornales, incidencias habituales en la mayoría de obras. Otra de las propuestas de mejora, la inclinación en algún tramo de acera, ha sido calificada por el técnico de la empresa auditora como poco significativa y sin solución predeterminada puesto que requiere el consentimiento de los propietarios de viviendas y locales.

    El concejal de Servicios Públicos, Rafa Simó, ha explicado tras la reunión mantenida hoy con técnicos y los grupos políticos del Ayuntamiento que se pedirá la sustitución de rigolas defectuosas, el cambio en imbornales y el enrasado de alcorques de manera inmediata mientras que el cambio en la inclinación de aceras deberá contar con la autorización de los propietarios. Todo con cargo a la empresa. Además, tanto el edil como los técnicos han recordado que la obra está dentro del año de garantía por lo que los servicios municipales, como ocurre con todos los proyectos antes de devolver la fianza depositada por la empresa, volverán a revisar la ejecución.

    Los siete ítems que descarta son la denuncia de que hay menos alcantarillado del previo a la reforma al confirmar que se han instalado más. Respecto a la denuncia de falta de protección a los peatones por la ejecución de la plataforma única –aceras y calzada al mismo nivel, como en otras zonas de la ciudad como Puerta del Sol, calle Alloza, Enmedio, Mayor, Cervantes, etcétera-, el informe técnico detalla que la eliminación de bolardos en las calles más estrechas –las de 8 metros- entre el proyecto original y el modificado responde al informe de los Bomberos para garantizar el acceso de vehículos de emergencia en caso de necesidad. Aunque señalan que puede haber una percepción de menos seguridad para el peatón, se insiste en que precisamente la velocidad se ha limitado a 20 km/h en todo el ámbito de la actuación, “en el que los vehículos deben ser respetuosos con los peatones con los que comparten el espacio urbano”.

    Respecto a la petición de reubicar contenedores porque quitan aparcamientos, confirma que la ubicación se ajusta a las indicaciones de la empresa concesionaria de la retirada de basuras. Y lo mismo ocurre con la queja de que faltan contenedores de reciclado.

    En cuanto al cableado aéreo sin eliminar, la auditoría avala que se han ejecutado las canalizaciones que posibilitan su soterramiento, que corresponde a las compañías responsables de dichos servicios conforme a los convenios establecidos. Respecto a que las farolas alumbran menos que antes, la empresa contratada para este informe ha efectuado mediciones en las calles comprobando que iluminación se ajusta a la normativa vigente de eficiencia energética para las instalaciones de alumbrado público. Y, por último, en cuanto a la vegetación proyectada para el embellecimiento de las calles tampoco se ajusta al proyecto inicial, el informe confirma que la ejecución se ajusta al proyecto modificado, que cambió el arbolado por la posible afección a las redes de servicios subterráneas.

    Por todo ello, además del traslado de imbornales por coincidir con puntos de accesibilidad peatonal, el estudio plantea también la sustitución de algunas piezas de rigolas defectuosas, enrasar los alcorques, anular un imbornal y corregir la pendiente en cuatro puntos de dos calles con un estudio previo y el consentimiento de los propietarios.

    En cuanto a esta última propuesta, el informe recoge que la normativa fija un máximo del 2% como pendiente transversal en zonas de nueva urbanización pero admite que esta condición es difícil de cumplir en obras de remodelación como la ejecutada en Maestría ya que se deben mantener las condiciones de acceso a las viviendas y a los locales, o actuar sobre ellas con el consentimiento de los afectados para poder alcanzar una solución. De hecho ya se corrigió la pendiente de los tramos señalados durante la ejecución de las obras a petición de los técnicos municipales.

    “Entre un 2% de la norma y un 5% ejecutado no se aprecian molestias en el uso de las aceras”, señala el informe, que apunta: “Se debería estudiar la posibilidad de corregir las zonas más críticas y que pueden entrañar peligro”. Así, propone actuar en un punto de la calle Vázquez Mella, siempre con el consentimiento de los propietarios y tras un estudio de detalle. Y lo mismo ocurre con otros tres puntos de Arquitecto Ros. 

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