24 de febrero de 2021 24/2/21

Juan Edo, la historia de un superviviente de cáncer que reclama más recursos para la investigación

Juan Edo, Almassora
Juan Edo, Almassora
  • A sus 42 años, este vecino de Almassora ha sufrido tres recaídas por cáncer de cavum o nasofarige, una tipo de tumor infrecuente

  • Este castellonense ha iniciado una campaña de apoyo en redes sociales para dar visibilidad a su enfermedad y concienciar a las administraciones que apoyen la investigación de este tipo de tumores

Juan Edo, vecino de Almassora, es la viva imagen de la superación y de la lucha contra el cáncer. A sus 42 años ha sufrido tres recaídas por cáncer de cavum o nasofaringe y lleva a sus espaldas infinidad de tratamientos y operaciones.

Pese a su situación, este castellonense no tira la toalla y ha puesto en marcha una campaña de recogida de firmas a través de la plataforma Os Oigo para concienciar a las administraciones que destinen más recursos a la investigación de este tipo de tumor infrecuente, que en España afecta a 1 de cada 100.000 habitantes.

Juan Edo necesita al menos 500 firmas y ya ha superado las 253 (en el momento de la publicación de esta noticia en elperiodic.com) para que su petición llegue a las Cortes Valencianas. Aunque de momento ha conseguido que le atienda el responsable de Sanidad de Compromís en les Corts, por videollamada, el próximo 28 de diciembre.

“Quiero que se destine más dinero a la investigación y hacer un toque de atención a los médicos de atención primaria sobre la existencia de este tipo de cáncer. Un rápido diagnóstico es vital porque es una enfermedad que deja muchas secuelas”, señala Juan Edo, quien ha recordado que a él tardaron medio año en diagnosticarle la enfermedad.

Es el único cáncer nasofaríngeo que no esta relacionado con el consumo de tabaco, solo se sabe que está relacionado con la mononucleosis, conocida como la enfermedad del beso, que, junto con algún factor genético conlleva a su aparición. Además, los tratamientos que se hacen en la cara son muy agresivos y acarrean muchas secuelas.

A Juan le diagnosticaron el cavum en 2005, con tan solo 27 años. Y desde entonces la vida le ha cambiado por completo. Tiene una incapacidad total y se refugió en el gimnasio para recuperar peso. En los últimos años ha sido entrenador personal.

Los inicios del cavum en Juan Edo

A este joven de Almassora se le tapó el oído derecho y después de varias semanas de acudir al médico seguía notando molestias. La presión inicial derivó en dolor y volvió a acudir al médico, que le recetó antibióticos al pensar que era una infección de oido.

Juan fue derivado al otorrino, pero los dolores seguían persistiendo. Hasta que se notó un bulto en el cuello y la biopsia confirmó el cáncer de nasofaringe; y fue remitido de manera inmediata al Instituto Valenciano de Oncología (IVO), a cuyos médicos Juan Edo está agradecido porque “me han salvado la vida”.

Para vencer la enfermedad, Juan recibió sesiones de quimioterapia y radioterapia. Pese a la dureza de los tratamientos y los efectos secundarios de los mismos, Juan siguió adelante hasta que en una revisión le detectaron otro tumor en 2016. “Tener cáncer con 27 años es duro, pero recaer a los 11 años es un jarro de agua fría, un golpe tremendo que te vuelve a cambiar la vida para siempre”, comenta Juan.

Con ello, continuó con el tratamiento y las cirugías pertinentes. Juan consiguió volver a recuperarse pero, de nuevo, el cáncer ha vuelto a aparecer. Ahora, este joven de Almassora espera noticias de varios hospitales, La Fe, el IVO o un hospital de Madrid, para elegir el tratamiento que mejor se adapte a su situación.

Pese a todo, Juan Edo sigue dispuesto a dar la batalla al cáncer por tercera vez y lo hace dando visibilidad a la enfermedad y exigiendo más apoyo a la investigación.

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