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“Quiero desarrollar aplicaciones para que la vida de la gente de mi país sea más fácil”

“Quiero desarrollar aplicaciones para que la vida de la gente de mi país sea más fácil” - (foto 1)
  • Dos estudiantes de Sudán del Sur han cursado un semestre en la UPV gracias a una beca pero el camino hasta conseguirlo ha sido difícil

  • Los estudiantes de Ingeniería Informática proceden de la Universidad Comboni de Ciencia y Tecnología de Sudán, donde la mayoría del alumnado son personas refugiadas

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“Quiero desarrollar aplicaciones para que la vida de la gente de mi país sea más fácil” - (foto 2)

George Nyoma Timon Musa y Ochol Ayul Mojowok Kak son estudiantes de Ingeniería Informática y han cursado un semestre en la Universitat Politècnica de València, gracias a una beca Erasmus+ KA107, dirigida a alumnado no europeo. El camino hasta conseguirlo ha sido difícil. George y Ochol tuvieron que abandonar su país, Sudán del Sur, huyendo de una guerra civil que lo asolaba, escapando de la violencia y la hambruna, inmersos en una de las mayores crisis humanitarias actuales según la ONU. Ambos se refugiaron en Sudán, país del que Sudán del Sur se independizó en 2011. George había dejado sus estudios universitarios y a su familia, a la que no ve desde hace cuatro años; Ochol sí pudo viajar con sus parientes, con una herida de bala en la mano que aún se la incapacita.

En Sudán fueron admitidos en la Universidad Comboni de Ciencia y Tecnología, un centro donde la mayoría de los estudiantes son personas refugiadas. Allí, tras un proceso de selección exhaustivo, pudieron optar a una beca Erasmus+ KA107 con la que realizar una estancia de estudios en la Universitat Politècnica de València.

La experiencia en la UPV

George es extrovertido. Afirma que no tuvo problemas para adaptarse a Valencia y, a pesar de la pandemia, ha hecho amigos de diversos países europeos. Ochol, más tímido, afirma que al principio le costó adaptarse pero que, gracias al curso de español que hizo al aterrizar en la UPV, superó la barrera del idioma y ahora lo entiende y puede hablarlo un poco. Los dos han exprimido al máximo el aprendizaje en la universidad, conscientes de la gran oportunidad que han tenido. George destaca la disponibilidad del profesorado: “Siempre están ahí para responderte y para escucharte” y la actualización del temario. A Ochol lo que más le atrae es que se ponga el foco en la práctica y no tanto en la teoría.

George y Ochol llegaron a la UPV en septiembre de 2020 y regresan a Sudán este 13 de febrero. A ambos les encantaría continuar su estancia de estudios en la UPV, pero saben que cederán la oportunidad a otros estudiantes de la Universidad Comboni, que llegarán próximamente a la UPV. A ellos ya les precedió un alumno de la Comboni, Federick Batista Tito.

Solo se les ensombrece la mirada cuando se le pregunta por sus aspiraciones en el futuro, algo que suele ilusionar a los jóvenes estudiantes: “Yo sé lo que quiero, pero lo veo muy difícil”, musita George. “Uno puede hacer planes, pero luego las cosas salen de otra forma”, murmura Ochol. Ante la insistencia de la periodista se animan, aunque solo osan expresar sus sueños haciendo uso del condicional y con la mirada puesta en beneficiar a las personas de su país. “Si puedo completar mi formación, yo quiero desarrollar aplicaciones para que la vida de la gente de mi país sea más fácil”, afirma Ochol. “Si gano experiencia en Ingeniería Informática me gustaría crear mi propia empresa de software y aplicaciones. También enseñar a otra gente, para que puedan crear su software ellos mismos. Si los estudiantes no pueden obtener una buena formación, también podrán venir a mi empresa para formarse”, explica George.

Aprendizaje al servicio del bien común

Educar para beneficiar a la sociedad es una de las motivaciones de la Universidad Comboni de Sudán, que se autodefine como “un lugar en el que la ciencia y la tecnología están al servicio del bien común”. Esta universidad está dirigida por la orden de los Padres Combonianos, que tiene una sede en Moncada y cuyo director fue quien inició la relación con la Oficina de Acción Internacional de la Universitat Politècnica de València. La UPV se volcó para hacerlo realidad, con la implicación y el respaldo de la embajada española en Sudán y el apoyo del programa Erasmus + KA 107 de la Unión Europea. Gracias a su trabajo, 6 o 7 estudiantes más procedentes de Sudán podrán completar una estancia de estudios en la UPV próximamente.

Ahora George y Ochol regresarán a su país de acogida, Sudán: “El país es muy inestable, el año pasado hubo manifestaciones, huelgas… ahora está más tranquilo, pero la situación económica aún no es buena”, cuenta George. ¿Y la enfermedad de la Covid-19, cómo está por allí? George y Ochol se interrogan con los ojos: “No sé, creo que no hay muchos casos ahora”, dice Ochol. Una pandemia puede no ser una situación tan crítica, en un contexto de sufrimiento constante.

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