21 de febrero de 2020 21/2/20

La Fe implanta un 40% más de desfibriladores para prevenir la muerte súbita en pacientes de riesgo

  • El centro implantó 119 desfibriladores automáticos en pacientes con cardiopatías durante 2009

  • Estudios multicéntricos han demostrado la eficacia de la terapia con desfibriladores automáticos implantables en estos pacientes

  • La Fe es uno de los cinco hospitales españoles que más desfibriladores implanta anualmente

La Unidad de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitari La Fe ha colocado durante el pasado año 119 desfibriladores automáticos implantables (DAI) en pacientes con cardiopatías, frente a los 85 que se implantaron en 2006, lo que supone un incremento de la actividad del 40% en apenas tres años.

Desde la Unidad de Arritmias de La Fe, los doctores José Olagüe y Óscar Cano explican que “durante los últimos años se ha producido un aumento muy importante de las indicaciones de desfibrilador tanto en los pacientes con infarto previo como en aquellos con miocardiopatías dilatadas de origen desconocido”. La principal causa de este aumento han sido los resultados de varios estudios multicéntricos que han demostrado los beneficios de esta terapia en pacientes con criterios de alto riesgo de muerte súbita.

Estas cifras sitúan al Hospital La Fe entre los cinco centros sanitarios españoles con mayor volumen anual de implantes de DAI. La práctica progresiva ha convertido este procedimiento en “una intervención quirúrgica relativamente sencilla y bien tolerada por los pacientes, que incluso puede llegar a realizarse de una forma casi ambulatoria, ya que en casos de pacientes clínicamente estables el paciente pasa menos de 24 horas en el hospital”, añaden los Dres. Olagüe y Cano.

Prevención de la muerte súbita
El desfibrilador automático (DAI) es un dispositivo que está indicado en aquellos pacientes que tienen un elevado riesgo de sufrir una muerte súbita. Uno de los grupos de pacientes que principalmente se benefician de esta terapia son aquellos que han sufrido un infarto de miocardio y que presentan criterios de riesgo para sufrir arritmias ventriculares que pueden desencadenar una muerte súbita.

El desfibrilador ha demostrado el mayor beneficio en este contexto cuando se implanta fuera de la fase aguda del infarto. Por el contrario, cuando el implante se realiza en los primeros cuarenta días tras un infarto agudo sus beneficios son cuestionables y la evidencia científica actual no recomienda su utilización.

Publicación en el New England Journal of Medicine
Los doctores Óscar Cano y José Olagüe, de la Unidad de Arritmias del Servicio de Cardiología del Hospital Universitari La Fe, dirigido por el Dr. Antonio Salvador, han publicado recientemente una carta al Editor en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine (NEJM), una de las revistas de medicina clínica con mayor nivel de factor de impacto a nivel internacional.

Los doctores Cano y Olagüe rebaten en el último NEJM un artículo publicado en esta misma revista a final de 2009 a partir de un estudio multicéntrico realizado en Alemania sobre los beneficios del implante del DAI en la fase aguda tras un infarto de miocardio.

Los autores del estudio concluyen que el desfibrilador implantado en los primeros 40 días tras un infarto no aumenta la supervivencia de pacientes con riesgo elevado de muerte súbita. Sin embargo los doctores Cano y Olagüe cuestionan la validez de los criterios utilizados en este artículo para considerar a los pacientes como de alto riesgo para sufrir una muerte súbita y concluyen por tanto que no se puede descartar que el desfibrilador pueda tener alguna utilidad en este contexto en pacientes seleccionados.

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