25 de febrero de 2021 25/2/21

Grau destaca la oportunidad que supone para Valencia ser sede del nuevo Laboratorio de la Agencia Espacial Europea

  • El Primer Teniente de Alcalde ha asistido hoy en Holanda a la firma del acuerdo entre la ESA y el Consorcio Espacial Valenciano

El Primer Teniente de Alcalde, Alfonso Grau, ha participado esta mañana en el acto de la firma del acuerdo entre el Consorcio Espacial Valenciano (formado por la Generalitat Valenciana, el Ayuntamiento de Valencia, la Universidad Politécnica de Valencia y la Universitat de València) y la Agencia Espacial Europea (ESA), según el cual nuestra ciudad será la nueva sede del Laboratorio Espacial de Radiofrecuencia de Alta Potencia. El texto ha sido rubricado, por la parte valenciana, por el President de la Generalitat, Francisco Camps, en la sede de la ESA en Noordwijk (Holanda).

Con ello, se materializa el anuncio que realizó la Alcaldesa el pasado 12 de febrero, tras la elección de Valencia por parte de la Agencia Espacial Europea (European Space Agency, ESA) como sede de un nuevo laboratorio puntero en telecomunicaciones espaciales. Tal como Barberá explicó en aquel momento, se prevé que las nuevas instalaciones estén en pleno funcionamiento el próximo mes de julio, con lo que nuestra ciudad se convertirá “de nuevo en referencia mundial, en este caso del ámbito tecnológico y de investigación”.

Tras el acto de la rúbrica del texto, el Primer Teniente de Alcalde ha destacado la “satisfacción y la importancia que suponen para Valencia este acontecimiento, que es –ha añadido- todo un reto y una oportunidad tanto para los científicos que trabajan en nuestra ciudad, como para los del futuro que se están formando actualmente”.

El buen nivel de excelencia de nuestra ciudad en todos los campos ha sido la razón principal de la elección de Valencia como sede del laboratorio, una iniciativa impulsada desde la Universidad Politécnica de Valencia, la Universitat de València-Estudi General, la Generalitat y el Ayuntamiento, ante la voluntad expresada por la ESA de descentralizar parte de sus instalaciones de Noordwijk (Holanda). Como es conocido, la Agencia cuenta también con instalaciones en ciudades de Gran Bretaña, Alemania y Francia.

El nuevo centro de investigación se instalará en principio en dependencias de la Universidad Politécnica, pero el Ayuntamiento se compromete a disponer de un suelo para albergar de manera definitiva las instalaciones. Se trata de un laboratorio espacial de radiofrecuencia de alta potencia, especializado en dos funciones principales: ofrecer una respuesta rápida a las averías e incidencias de los circuitos de microondas de los satélites y vehículos espaciales y, en segundo lugar, en este centro se homologarán todos los elementos que la Agencia Espacial Europea envíe al espacio.

La iniciativa permitirá invertir 15 millones de euros en un plazo de 5 años. Se estima que se generarán 800 empleos de alta cualificación, y que cerca de 20 empresas de base tecnológica en el área espacial se instalarán en nuestra ciudad. Para ello, se ha constituido un consorcio entre el Ayuntamiento, la Generalitat y las dos universidades citadas, que bajo la denominación ‘Val Space Consortium’, se encarga de gestionar esta iniciativa. Con la llegada de este laboratorio, Valencia se suma a la lista de ciudades europeas de referencia de la ESA y de la I+D+i espacial mundial. La nueva instalación será un primer embrión para el desarrollo de un centro espacial en Valencia, que albergará otras disciplinas directamente relacionadas con la investigación espacial.

El laboratorio de la ESA en Valencia tiene como objetivo estudiar “en tierra” el comportamiento frente a efectos adversos de alta potencia de los componentes que posteriormente integrarán los satélites, lo que resulta clave para conocer si son capaces de soportar condiciones adversas y extremas en el espacio.

Si algún componente falla en vuelo debido a efectos indeseados, se puede poner en riesgo toda (o parte) de la misión del satélite, por lo que los costes asociados a dichos fallos pueden ser muy elevados. Por ello, es necesario realizar una verificación experimental previa de los componentes críticos que pueden sufrir dichos efectos.

Subir