VALENCIA | MEDIO AMBIENTE

La Comunidad Energética Local de Castellar-l’Oliveral ultima su puesta en marcha con la instalación de la planta fotovoltaica

ELPERIODIC.COM - 11/01/2022

Alejandro Ramon: “con este proyecto damos el primer paso para el gran cambio de modelo energético hacia la autogestión”

La primera comunidad energética local de València ultima su puesta en marcha definitiva. El concejal de Emergencia Climática y Transición Energética del Ayuntamiento de València, Alejandro Ramon, ha visitado el centro cívico La Cebera, en Castellar-l’Oliveral, con motivo de la instalación en su cubierta de la planta fotovoltaica. Será así en las próximas semanas como entrará en funcionamiento la primera comunidad energética local de la ciudad.

Como es conocido, el proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de València a través de la Fundación València Clima i Energia, arrancó hace aproximadamente año y medio con unos talleres participativos, a través de la Oficina de la Energía de València, para explorar con los vecinos y las vecinas de Castellar-l’Oliveral nuevos modelos energéticos alternativos. A partir de esos talleres, un grupo de vecinos y vecinas ejercieron como motores del proyecto, buscando la fórmula asociativa más abierta y transparente posible y culminando en la presentación oficial del proyecto a principios de noviembre en el propio edificio de La Cebera, cuya cubierta cede el Ayuntamiento para impulsar este proyecto.

Alejandro Ramon ha puesto en valor las comunidades energéticas locales como “una herramienta pionera, clave para alcanzar los objetivos de descarbonización de la ciudad, impulsando un modelo energético compartido, más sostenible y democrático, a través del cual la ciudadanía adquiere un rol activo asociándose para generar su propia energía, limpia, renovable y de proximidad”.

Además, ha destacado “el éxito rotundo de participación ciudadana, con unos 60 socios que participarán en el proyecto como autoconsumidores, beneficiándose de energía barata, limpia y de proximidad que les permitirá reducir sus facturas de electricidad, aumentando su autonomía y soberanía energéticas”.

La Comunidad Energética Local Castellar-l’Oliveral supone una iniciativa pionera al ser el primer ejemplo de asociación (sin ánimo de lucro) constituida específicamente como comunidad energética, formada por vecinos y vecinas sin experiencia previa en el ámbito energético, lo cual es una muestra de las posibilidades que ofrecen las comunidades energéticas para fomentar la participación activa de la ciudadanía en el nuevo modelo energético. Además, la gobernabilidad reside de manera exclusiva en manos de las personas asociadas, siendo la asociación la titular y única propietaria de las instalaciones de generación fotovoltaica.

El proyecto ha sido financiado colectivamente gracias a las inversiones particulares de los vecinos y vecinas, que en apenas unas semanas han agotado las participaciones disponibles. Además, el proyecto ha sido subvencionado por el IVACE, dentro de su programa de incentivos para comunidades energéticas, que cubrirá alrededor del 50 % de los costes de la instalación. Serán los propios socios y socias quienes decidan cómo emplear la subvención, destinándolo a un retorno de la inversión o buscando nuevos proyectos de generación renovable.

Entre los socios participantes, mayoritariamente familias, se encuentra también la Cooperativa Eléctrica de Castellar, la Sala l´Horta, productores locales y la propia Fundación València Clima i Energia, que “cederá gratuitamente su parte de energía a hogares en situación de vulnerabilidad, fomentando asegurar una transición energética justa que defienda el derecho a la energía de toda la ciudadanía, independientemente de su situación socioeconómica”, ha explicado el concejal.

Empar Puchades, presidenta de la asociación Comunidad Energética Local Castellar-l’Oliveral, ha destacado que “se trata de una iniciativa innovadora, social, económica, ambiental, integradora y supone un nuevo modelo de relación con nuestro entorno con el tema de la energía, un bien fundamental y de primera necesidad en estos momentos tan críticos”. Además, ha puesto en valor ser “la principal forma de participación ciudadana directa en la tan necesaria transición energética, produciendo, gestionando y autoconsumiendo colectivamente energía limpia y económica, participando activamente frente al cambio climático, por lo que no queda más que felicitarnos y desear que iniciativas como esta y otras sean posibles y se multipliquen en barrios y pueblos”.