Colectivos de Russafa rechazan la ZAS y piden mantener el consenso entre vecinos y hosteleros
La plataforma Convivir Russafa ha expresado su rechazo a la declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el barrio de Russafa, una medida anunciada recientemente por el Ayuntamiento de València y que ha abierto un nuevo debate sobre la convivencia en esta zona de la ciudad.
El colectivo, que agrupa a vecinos, comerciantes, hosteleros, entidades culturales y la Agrupación de Fallas de Russafa, ha mostrado su “apoyo y solidaridad” a las pymes y trabajadores del sector hostelero y del ocio nocturno, al considerar que la medida puede afectar a su actividad.
En un comunicado, la plataforma sostiene que la implantación de la ZAS supone “un duro golpe” al trabajo desarrollado durante los últimos años, basado en el diálogo y la búsqueda de acuerdos entre los distintos actores del barrio.
Defensa del modelo de consenso en Russafa
Desde Convivir Russafa destacan que, tras cinco años de colaboración, se han impulsado iniciativas como cambios en los espectáculos de iluminación de las Fallas, la implantación de terrazas sostenibles o campañas de concienciación para reducir el impacto del ocio nocturno.
Según el colectivo, este modelo de trabajo conjunto ha permitido abordar cuestiones como las despedidas de soltero, las concentraciones nocturnas de público o el uso incívico de petardos, mediante acuerdos entre las diferentes partes implicadas.
Críticas a la ZAS y petición de alternativas
La plataforma considera que la declaración de Russafa como ZAS transmite una imagen de conflicto que, a su juicio, “no se corresponde con la realidad” actual del barrio, donde aseguran que la convivencia ha mejorado en las últimas décadas.
Asimismo, subrayan que, aunque reconocen el impacto de la actividad hostelera y del ocio, consideran que existen otras prioridades para los vecinos, como el precio de la vivienda, los pisos turísticos o los problemas de aparcamiento.
Por ello, solicitan al Ayuntamiento de València que mantenga el proceso de diálogo y que evite “medidas drásticas e irreversibles” que puedan afectar al equilibrio alcanzado.
Un debate abierto sobre el futuro del barrio
La reacción de Convivir Russafa se suma al debate abierto tras el anuncio municipal de la ZAS, una figura que implica mayores restricciones para la actividad nocturna con el objetivo de reducir el ruido.
El futuro de esta medida y su aplicación en el barrio seguirá siendo objeto de discusión en las próximas semanas, en un contexto en el que confluyen intereses vecinales, económicos y urbanísticos.











