26 de enero de 2021 26/1/21

“Señor Illa, ¿qué dejo a la abuela fuera en Navidad?”

“Señor Illa, ¿qué dejo a la abuela fuera en Navidad?” - (foto 1)
  • Los ciudadanos a pie de calle ni entienden ni comparten que el límite de personas se reduzca a 6 “porque no aplican la lógica, la gente se lo va a saltar”

Que hay gente para todos los gustos y pensamientos es una realidad, pero hoy elperiodic.com ha experimentado un grito unánime hacia aplicar la lógica en la extraña Navidad del COVID-19 a la que se enfrentarán las familias en poco más de un mes.

A las puertas de esas fiestas navideñas las impresiones de la gente a pie de calle no se hacen esperar, por lo que un padre de familia lanza un mensaje directo: “Señor Salvador Illa, ¿qué dejo a la abuela de mis hijos fuera de mi casa esta Navidad porque el límite es de 6?.

Las primeras informaciones sobre las medidas navideñas en cuanto a límites de reuniones y horarios de las que informó este digital han provocado en la población un malestar y una seria preocupación por no saber cómo organizarse en las cenas y comidas señaladas de estas fechas.

Un hombre de Gandia ha expresado que “más nos valdría a todos aplicar más la lógica y menos las decisiones de cara a la galería, ya que nos hemos dado cuenta de que el Coronavirus es una realidad en nuestras vidas, pero de la misma manera sabemos que nadie va a poder parar el sentimiento de dejar a algún familiar fuera de casa en Nochebuena o Nochevieja por los límites en las reuniones”.

Continúa detallando que “se trata de algo sentimental, por lo que hay que aplicar la lógica, por mucho que el Gobierno, la Policía o quien sea nos diga que ese es el límite, nadie en su sano juicio va a dejar a un ser querido fuera de casa por ello; todo esto no significa que nos dé igual todo y que pensemos que el virus no existe, pero por eso mismo tomaremos las precauciones, pero la abuela vendrá a casa”.

Teniendo claro que “la abuela” estará, aunque con distancias de seguridad y precauciones máximas, el hombre sigue su discurso afirmando que “ninguna familia va a querer matar a sus mayores contagiándoles, pero por eso mismo es por lo que no podemos permitirnos no compartir un año con ellos, por lo que las precauciones con ellos serán todas las habidas y por haber”.

Encontramos un mayor consenso en cuanto al límite horario, que en principio se amplía hasta la 1 de la madrugada en Nochebuena y Nochevieja.

Otra de las personas que han querido aportar su visión ha explicado a este digital que “el horario no nos afecta tanto como el límite de personas, ya que no tiene nada que ver una cosa con la otra”.

Su explicación se basa en que “el horario es comprensible para evitar los botellones en las calles, es algo normal en lo que creo que coincidimos la mayoría y la gente no se saltará por la dureza de las multas; aunque de la misma manera tengo claro que el número de personas lo va a cumplir solamente quienes sus familias sean así de reducidas, todos los demás, como en mi caso, no vamos a dejar a alguien fuera por culpa de otros”.

El asunto de la culpa lo trata a continuación, detallando que “como pasa en prácticamente todas las cosas, pagamos justos por pecadores, por lo que aquí se tiene que priorizar la lógica aplastante de que si vienen en Navidad mis familiares más mayores vamos a tener el máximo cuidado posible con ellos para no infectarles; pero claro, si esto otros lo utilizan para juntarse en multitud y hacer fiestas ilegales, es ahí donde entra la injusticia de pagar unos por la irresponsabilidad de otros”.

Lo que queda claro a pie de calle es que el límite de 6 personas cenando en la mesa de Navidad va a ser prácticamente imposible de conseguir en su mayoría, aunque de la misma manera coinciden en que el toque de queda sí parece una restricción comprensible y lógica.

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