La trampa en los supermercados que ha puesto en alerta a Valencia: así robaban a personas mayores en los aparcamientos
La Guardia Civil ha detenido a tres personas y atribuye al grupo más de 50 delitos entre hurtos y estafas
La Guardia Civil ha detenido a tres personas que formaban parte de una red criminal dedicada a hurtar a personas de avanzada edad en los aparcamientos de supermercados. La investigación se inició tras una serie de denuncias registradas en la provincia de Valencia, donde los autores repetían un mismo método para distraer a las víctimas y sustraer objetos del interior de sus vehículos.
Según la información facilitada, los detenidos formaban parte de un grupo que habría cometido más de 50 hechos delictivos entre hurtos y estafas. Entre los objetos sustraídos figuraban tarjetas de crédito que posteriormente utilizaban para realizar reintegros en efectivo, causando en algunos casos un perjuicio económico superior a los 7.000 euros a las víctimas.
El procedimiento empleado por los autores seguía una pauta muy concreta. Uno de los miembros de la red se acercaba a una persona mayor en el aparcamiento de un supermercado para pedirle una dirección. Mientras conseguía captar su atención, otro integrante del grupo aprovechaba ese momento para saquear el interior del vehículo.
La repetición de este modus operandi en distintas denuncias permitió a los investigadores detectar la existencia de una organización que actuaba de forma coordinada. El objetivo principal eran personas de avanzada edad, sorprendidas en un entorno cotidiano como el aparcamiento de un supermercado, donde los autores buscaban un instante de distracción para cometer el hurto.
Vehículos de alquiler, documentos falsos y desplazamientos por varias provincias para cometer los hurtos
La identificación de los miembros de la banda resultó compleja porque los delincuentes utilizaban vehículos de alquiler para desplazarse y empleaban documentación falsa para contratarlos. Esta forma de actuar dificultó inicialmente el trabajo de los agentes, ya que los autores trataban de ocultar su identidad real y evitar que los hechos pudieran relacionarse con ellos.
Pese a esas dificultades, la Guardia Civil logró avanzar en la investigación gracias a varios reconocimientos, al análisis de cámaras de seguridad y a los seguimientos realizados. Con esos elementos, los agentes pudieron averiguar primero la identidad de algunos de los implicados y, finalmente, la de toda la banda.
Los investigadores constataron que los autores no actuaban únicamente en la provincia de Valencia. La red se desplazaba por varias provincias de España para cometer estos “golpes”, con casos documentados de víctimas en diferentes puntos de Extremadura, así como en Bilbao, Burgos o Córdoba.
Durante el transcurso de la investigación, los agentes atribuyeron a este grupo criminal más de 50 hechos delictivos entre hurtos y estafas. El uso posterior de las tarjetas sustraídas para sacar dinero aumentaba el perjuicio sufrido por las víctimas, algunas de las cuales llegaron a padecer quebrantos económicos de miles de euros.
Finalmente, los agentes se trasladaron a Madrid y Zaragoza, donde fueron detenidos tres de los doce miembros de la banda identificados. Los arrestados son dos hombres y una mujer, de nacionalidad peruana y con edades comprendidas entre los 23 y los 32 años.
A los detenidos se les imputan delitos de hurto, estafa y pertenencia a organización criminal. La investigación permitió vincularlos con una estructura que, según los datos recabados por los agentes, actuaba de forma itinerante y con medidas destinadas a dificultar su localización.
La Guardia Civil solicita la detención de otros nueve miembros de la organización
Sobre los otros nueve miembros de la banda identificados, la Guardia Civil ha solicitado las correspondientes requisitorias para su detención. Algunos de ellos podrían encontrarse huidos en el extranjero, según la información facilitada en el marco de la investigación.
Los agentes también han señalado que algunos de los autores pendientes de detener ya tienen en España numerosas requisitorias en vigor. Para eludir la acción de la justicia, normalmente empleaban documentos falsificados que renovaban con frecuencia. De esta forma trataban de evitar que sus identidades reales acumularan antecedentes penales.
La investigación ha sido llevada a cabo por agentes de los puestos de Sagunto y Massamagrell, que consiguieron reconstruir la actividad del grupo a partir de las denuncias, los reconocimientos, las cámaras de seguridad y los seguimientos realizados durante la operación.
Las diligencias fueron entregadas en la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Massamagrell Plaza número 01. La operación continúa centrada ahora en la localización del resto de miembros de la organización que permanecen pendientes de detención.
El caso pone el foco en un tipo de hurto especialmente dirigido contra personas mayores, en espacios de uso diario y mediante engaños breves pero calculados. La actuación de la Guardia Civil ha permitido desarticular parte de una red que se movía por distintas provincias y que habría dejado decenas de víctimas a través de hurtos y estafas cometidos con un mismo patrón.







