Viver refuerza su vínculo con Max Aub a través de una ruta literaria y un banco-libro en el mirador de La Floresta
El municipio de Viver consolida su apuesta por el turismo cultural con la puesta en valor de la Ruta de Max Aub, un itinerario literario que recorre los espacios vinculados a la estancia del escritor en la localidad durante el verano de 1935. Esta iniciativa permite descubrir la huella que el autor dejó en el municipio y su reflejo en la obra El laberinto mágico, especialmente en el capítulo “Viver de las Aguas”.
La ruta invita a adentrarse en la memoria histórica y literaria a través de enclaves emblemáticos como la Plaza de la Constitución, la calle Enmedio, el Chalet de los Martínez o la calle Serrallo. Estos escenarios evocan el ambiente cultural y social de la Segunda República, así como la convivencia y las experiencias que marcaron la vida del escritor antes del estallido de la Guerra Civil y su posterior exilio en México.
El recorrido culmina en el Mirador de La Floresta, un espacio simbólico desde el que contemplar el paisaje que inspiró a Aub y comprender cómo la memoria transforma los lugares en literatura. En este enclave se ha instalado recientemente un nuevo elemento de mobiliario urbano: un banco en forma de libro situado en la calle Max Aub.
La pieza reproduce el capítulo “Viver de las Aguas”, inicio de El laberinto mágico, y ofrece al visitante la posibilidad de contemplar el municipio como si se encontrara dentro de sus páginas, integrando lectura, paisaje y memoria en una experiencia única.
Max Aub, nombrado Hijo Adoptivo de Viver a título póstumo en el año 2000, mantiene así un vínculo permanente con la localidad. Con esta propuesta, el Ayuntamiento refuerza su compromiso con la difusión del patrimonio literario y la promoción de un turismo cultural que pone en valor la historia y la identidad del municipio.







