29 de septiembre de 2020 29/9/20

La familia alicantina de la joven saharaui retenida en Argelia exige contundencia al Gobierno

La familia alicantina de la joven saharaui retenida en Argelia exige contundencia al Gobierno  - (foto 1)

    La lucha incansable de las familias de acogida de varias jóvenes saharauis retenidas en los campos que este pueblo tiene en Argelia, se han felicita por la liberación de algunas de ellas, en lo que supone el fin a un largo proceso iniciado hace años y que tiene como protagonistas a una familia de San Miguel de Salinas. Koria, la hija de acogida de una incansable madre, Bienvenida Campillo, lleva años retenida en Argelia a pesar de haber expresado su derecho de volver y de tener legal residencia en España. Ahora, tras la liberación de otras jóvenes en similar situación, el resto de familias vuelven a exigir contundencia al Gobierno de España.

    Según el comunicado, se exige al Ministerio de Exteriores una mayor implicación. A continuación se reproduce el comunicado conjunto de las familias:
    Ante todo, hacemos constar nuestro abrazo solidario a Jimena, Shaza y sus familias, con inmensa alegría por su liberación. Para ellas el calvario ha terminado y nos sentimos profundamente emocionados al imaginar el reencuentro con sus familiares y amigos.

    «Quisiéramos saber cuál es la razón por la que el Gobierno español no actúa con la misma diligencia en la repatriación de Maloma y Azman, ambos españoles, y la de Darya, Koria y Nahjiba, quienes, sin tener nacionalidad española, son residentes legales desde hace más de 10 años en España y han expresado su deseo de volver», asegura Pepe Morales, padre adoptivo de Maloma, quien se pregunta «¿qué hay detrás de la inacción gubernamental ante el Frente Polisario y Argelia para que no se haya intervenido para repatriarles, a sabiendas de que están retenidos contra su voluntad, ilegalmente, y que tienen sus Derechos conculcados?».

    Una opinión que comparten los padres de acogida de Darya, Nahjiba y Koria, tres jóvenes de origen saharaui que llevan años privadas de libertad y cuyos padres españoles denunciaron el pasado mes de febrero ante el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU a las autoridades del Frente Polisario y del Gobierno argelino por connivencia y complicidad con esta violación de Derechos Humanos. «¿Por qué el cónsul en Argel no se ha molestado siquiera en hablar con ellas, ni ha hecho su trabajo con la misma eficacia que el de Estambul con Shaza Ismail, que tampoco tiene nacionalidad española?», se cuestiona Ángeles Deniz, madre de acogida de Darya Embarek Selma, retenida desde enero de 2014, a quien se le caducará la residencia el próximo mes de mayo, imposibilitando de manera absoluta que se cumpla su regreso a España, algo que la organización norteamericana Human Rights Watch ha denunciado recientemente, asegurando que «tanto Darya como Nahjiba han expresado directamente a HRW, así como que están retenidas contra su voluntad por sus familias biológicas».

    José María Contreras, padre de acogida de Nahjiba Mohamed Belkacen, asegura que «es indignante que Nahjiba, Darya y Koria, todas mayores de edad, estén secuestradas por sus familias biológicas y que el Gobierno por toda respuesta diga que "lo lamenta", cuando ellas son residentes en España desde hace más de 12 años». A juicio de Contreras, «el Gobierno español tiene formas para presionar, pero siguen escudándose en que ninguna de ellas tiene nacionalidad para no defenderlas ni protegerlas».

    Y es éste, precisamente el argumento que esgrime Bienvenida Campillo, madre de acogida de Koria Badbad Hafed, el caso más escandaloso por cuanto fue secuestrada cuando tenía 17 años y estaba bajo la tutela legal de la Consejería de Bienestar Social de la Comunidad Valenciana. «Es increíble que el Gobierno, en más de 6 años que lleva privada de libertad y con una grave dolencia de corazón, no haya movido ni un dedo por rescatarla de su cautiverio, donde está incomunicada y aislada», asegura mientras lamenta que digan que «no les corresponde la protección consular».

    Ahora, tras la repatriación a España de la joven egipcia Shaza Ismail, las familias de acogida de estas mujeres de origen saharaui se plantean adoptar otro tipo de medidas para exigir al Gobierno una actuación inmediata e igual de eficaz y diligente para repatriar a Maloma, Azman, Darya, Koria y Nahjiba, así como se abra la oportuna investigación sobre otros casos similares cuyas víctimas temen represalias.

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