24 de noviembre de 2020 24/11/20

FGV abre mañana el tránsito ferroviario entre Olla de Altea y Calp que se había cortado por obras

  • Un servicio de autobuses alternativo gratuito ha cubierto el trayecto durante las 14 semanas de trabajos

Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV) abre mañana, a primera hora de la mañana, la circulación ferroviaria entre las estaciones de Olla de Altea y Calp, cortada en los últimos meses debido a las obras de mejora en el trazado de la Línea 9 (Benidorm-Dénia). Durante el tiempo que han durado los trabajos, la empresa ha desplazado a los viajeros en este tramo con un servicio alternativo gratuito de autobuses.

El tránsito de trenes entre estas dos estaciones de la L-9 del TRAM Metropolitano de Alicante quedó suspendido el pasado 29 de agosto, por el inicio de las obras de consolidación de la infraestructura y la construcción de algunos viaductos para afianzar la vía.

Los cortes del servicio ferroviario eran para desarrollar los trabajos con seguridad y, como estaba previsto, han durado sólo catorce semanas. La empresa continuará trabajando en la zona en los próximos meses para rematar el proyecto pero con el tráfico restablecido. La duración total estimada para la ejecución de la obra completa es de 24 semanas.

FGV ha invertido 2,7 millones de euros en este proyecto que servirá para garantizar el confort y la seguridad de los usuarios de la Línea 9 del TRAM que une Benidorm y Dénia.

La reapertura de este tramo supone, además, que los trenes recuperan el horario de paso anterior al inicio de los trabajos expuestos en todas las estaciones y centros de Atención al Cliente.

Consolidación de terraplenes
El proyecto desarrollado prevé la consolidación de varios terraplenes, dañados en los últimos años por la lluvia, lo que había afectado a la estabilidad del terreno en el que reposaba la vía.

Durante los últimos tres meses FGV ha construido las estructuras de tres viaductos en este tramo necesarios para consolidar el trazado de la vía. Se trata de tres estructuras de 146, 92 y 92 metros de largo formadas cada una de ellas por una losa de hormigón armado soportada por pilotes cilíndricos que se han ejecutado sobre el terreno perforando el terraplén y rellenando el espacio con hormigón armado. La profundidad de los pilotes varía entre los 16 y los 32 metros.

Para construir todas las losas del proyecto y los pilotes sobre los que éstas reposan se han utilizado 732 toneladas de acero y 3.600 m3 de hormigón, con todo ello quedará garantizada la estabilidad de la estructura ferroviaria.

El pilote ha sido el tipo de cimentación necesario para este terreno porque los terraplenes sufren continuas deformaciones y agrietamientos que se pueden evitar con estas estructuras. Una vez terminada la construcción de los viaductos, sólo se aprecia visualmente la losa que reposa sobre la coronación de los terraplenes ya que los pilotes permanecen enterrados.

Los problemas estructurales en los terraplenes del tramo ferroviario entre Olla de Altea y Calp afectaban a un tramo de vía férrea de una longitud aproximada de un kilómetro, situado dentro del término municipal de Altea, entre la Autopista AP-7 y la carretera N- 332.

Subir