28 de enero de 2020 28/1/20
Por Miguel Bataller
Columna de Michel - RSS

Nepotismo y endogamia de izquierdas

    Si el ejemplo paradigmático de este fenómeno que tanto se había criticado por la extrema izquierda más radical toda la vida, viene dado por la pareja formada por Pablo Iglesias y por su pareja Irene Montero, que parecen unidos indisolublemente como la letra i con su punto coronándola siempre, ahora en este Gobierno se complementa perfectamente con otra dos parejas.

    Le visible e innegable, es la formada por la Presidente del Congreso Meritxell Batet, fiel  siempre a su Jefe y Presidente del Gobierno recién investido, que le agradece su fidelidad nombrando a su pareja sentimental Juan Carlos Campo como Ministro de Justicia del nuevo Gobierno tricolor socialista-populista-comunista.

    Y para completar el dislate, nombra a la anterior Ministro de Justicia Dolores Delgado, como Fiscal General del Estado, para demostrar pública y evidentemente lo que ya sabíamos todos, dejando también satisfecho al mismo tiempo a Baltasar Garzón asesor áulico de PODEMOS y según tuve entendido, amigo de la nueva Fiscal, como se público durante el desarrollo del Caso Villarejos.

    Pedro Sánchez acaba definitivamente con la Independencia del Poder Judicial, con la protesta pública del Cuerpo de Fiscales del Estado.

    Eso ni le altera ni le cambia el pulso, porque ya lo había dejado bien claro, cuando ante el nombramiento del último responsable de la Abogacía del Estado fue interpelado, respondiendo con su cinismo habitual sobre la conveniencia de la persona elegida, argumentó:

    “¿QUIEN LE HA ELEGIDO? PUES ESO”

    Dando a entender, que la persona elegida tenía que estar al servicio de quien le había elegido no del Estado.

    Ahora repite la misma historia y ya controla absolutamente tanto a la Presidente del Congreso, como a su pareja sentimental la Ministro de Justicia y a los dos centros de decisión judicial que complementan la base de todo ese poder , que son la Fiscalía General y la Abogacía del Estado, con lo que todo el entramado queda totalmente a disposición del Presidente del Gobierno que sin duda antes a después acabara también, dominando las cúpulas que suelen ser el Tribunal Supremo y el Constitucional, si no les tiene controlados.

    La voracidad destructiva de este señor no conoce límites, en su labor de zapa para ir socavando los cimientos de nuestro Estado de Derecho nacido de una Transición ejemplar, en el último cuarto del pasado siglo.

    Para ello ha logrado la complicidad absoluta de otro arribista sin escrúpulos como es, ese ejemplar mezcla de comunista estalinista y populista castro-chavista que es Pablo Iglesias.

    Dos ególatras irredentos, que se han empeñado en poner a un Estado a su servicio, para vivir como ultra capitalistas mientras van a sumir en la miseria más absoluta a muchos millones de españoles que les han votado y les seguirán votando, porque no se dan cuenta de que la izquierda radical, el comunismo y el populismo, como se demostró en la URSS, en Cuba, en Venezuela, en Bolivia y en Corea del Norte, es simplemente un ULTRACAPITALISMO DE SU CLASE DIRIGENTE, BASADA EN LA MISERIA Y EL HAMBRE DE SUS CIUDADANOS.

    De momento ya han conseguido aposentarse en el poder que es su primer paso.

    Luego vendrá su enriquecimiento personal amasando fortunas inmensas como las de los Castro, Chávez, Maduro, Evo Morales o el líder norcoreano y todos los capitostes del comunismo de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, hoy convertidos en adalides del capitalismo en cada una de sus Repúblicas Independientes, mientras sus conciudadanos se ven obligados a emigrar para vivir dignamente o quedarse en sus países rodeados de miseria y una pobreza irremediable.

    Y todo en base a un principio filosófico elemental:

    ¡ES MUCHO MÁS FACIL DESTRUIR QUE RECONSTRUIR!

     

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