5 de junio de 2020 5/6/20
Por Miguel Bataller
Columna de Michel - RSS

España hoy: ¡Dios que buen vasallo si hubiera buen señor!

    Observando la situación española desde mi retiro en casa, he querido parafrasear esa frase histórica que creo recordar alguien le dedicó al Cid Campeador, si la memoria no me falla.

    En España, hoy han parecido cientos de miles de personajes por generación espontánea, movidos por los mismos sentimientos de solidaridad humana y en defensa del derecho a la vida de todos los españoles que están sufriendo las consecuencias de un virus al que se ha Coronado en función de sus Espinas, esas espinas que ya se han llevado por delante a cientos de miles de personas en todo el mundo.

    Los sanitarios en primer lugar como soldados de primera línea que están batallando a brazo partido con ese enemigo invisible, que les puede atacar por el lugar menos esperado, mientras un Gobierno de ineptos e incompetentes, no se preocupó de facilitarles los medios de protección adecuados, después de haber pasado casi dos meses, sabiendo muy bien la que se avecinaba y sin tomar ni siquiera una medida sensata e inteligente para prevenir este caos.

    Ya son más de cinco mil los sanitarios afectados en toda España por esta enfermedad y demasiadas las bajas.

    Hoy sin las caretas  ni uniformes de máxima protección, siguen batiéndose el cobre, mientras los Ministros y esposas afectados por el Coronavirus, son atendidos en sus propios hogares o en Centros Hospitalarios Privados en suites de lujo con todos los medios necesarios de protección y rompiendo la cuarentena a la que están obligados cuando sus intereses políticos así se lo aconsejan, mientras tienen garitas de la Guardia Civil a la puerta de sus residencias palaciegas para su servicio.

    Las Fuerzas  de Seguridad del Estado, también luchan a brazo partido donde se les requiere, tanto para ejercer la labor de control de los españoles confinados, como para la urgente reconversión de locales públicos como IFEMA o el Palacio de Hielo de Madrid, en el mayor hospital español en apenas 72 horas y en la mayor Morgue española por el creciente número de víctimas de esta cruel pandemia, que ha desbordado todas las posibilidades de atención a las funerarias.

    Los servicios de limpieza, de desinfección de calles y parques públicos  y en general las recogidas de basuras también están funcionando de una manera razonable en toda España, evitando con su presteza y laboriosidad males mayores.

    Y en general todos los Supermercados, panaderías,  servicios farmacéuticos y tiendas de proximidad de alimentación y frutas, han funcionado a la perfección y han sabido cumplir con su deber, mientras los ciudadanos hemos sabido mantenernos a las distancias adecuadas y salir lo mínimo imprescindible de nuestros claustros, para evitar contagios evitables.

    Aquí él único que está fracasando totalmente es nuestro Gobierno, que sigue sin dar una a derechas.

    Sólo se ha preocupado de “chupar televisión” y salir a mentirnos a todos los españoles varias veces al día, representado normalmente por cuatro personas  que se miran perplejas unas a las otras sin saber que contestar ni quien tiene que hacerlo, para pasarse la pelota unas a otras la mayoría de las veces, dejando las preguntas sin respuestas o arguyendo que ya se contestaron, cuando no era así.

    Tenemos un Ministro de Sanidad que es Licenciado en Filosofía por lo que podrá filosofar todo lo que quiera y es lo que hace, pero nunca podrá ejercer sensatamente su labor de cabeza de la Sanidad Española, porque ni está preparado, ni parece tener el equipo adecuado.

    Salvo raras excepciones como la de Nadia Calviño y quizás Luis Planas , muy pocos Ministros están capacitados para gestionar sus áreas de responsabilidad y los peores de lejos son los del cupo de PODEMOS, por lo que no debe de extrañarnos a nadie que en medio de este maremágnum, España este sumida en un caos de terribles proporciones y aún no hayan llegado los peores momentos.

     Lo lamentable es que han coincidido en España los momentos más difíciles de los últimos cincuenta años de nuestra Historia Democrática con el peor Gobierno que nunca hemos tenido, infectado de comunistas bolivarianos que hundieron a Venezuela, con independentistas catalanes, seudo-terroristas vascos y la nueva fauna de “sanchistas” que no son ni de lejos socialistas, sino “triperos oportunistas” cazadores de fortuna a los que les ha llegado una responsabilidad que les viene muy grande, como ha llegado a reconocer esta misma semana Juan Luis Cebrián en su EL PAIS.

    “Demasiado tarde forastero”, le hubieran dicho en el Lejano Oeste a este señor, que les ha estado bailando el agua demasiado tiempo, sin darse cuenta del peligro en el que estaba dejando a España.

    Y tenemos un BUEN SEÑOR, sin duda mucho mejor que esa pareja de políticos tragicómicos, que forman Pedro y Pablo.

    Y ese Señor, es nuestro Rey Felipe VI  que condicionado por un Gobierno que le persigue a cacerolazos, sigue en un respetuoso silencio.

    ¿Hasta cuándo?

    Solo el cielo lo sabe, como decía el título de una película de mi juventud.

    Esperemos que no sea demasiado tarde.

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