20 de enero de 2021 20/1/21

“Estoy desesperada por sacar a mi madre con Alzheimer de la residencia de Oliva, no me dejan y ya han muerto 4 ancianos”

“Estoy desesperada por sacar a mi madre con Alzheimer de la residencia de Oliva, no me dejan y ya han muerto 4 ancianos” - (foto 1)
  • La voz del testimonio muestra la angustia “porque no sé si mi madre está contagiada, la veo muy desmejorada y solo puedo hablar dos minutos con ella”

Un importante brote de COVID-19 ha alertado a los familiares de los ancianos que están internos en la residencia Sant Francesc de Oliva.

Hay, al menos, 42 personas infectadas de Coronavirus, una treintena de mayores y alrededor de 12 profesionales.

Elperiodic.com ha accedido en exclusiva a un testimonio relacionado directamente con una de las ancianas de este geriátrico.

La hija de una de las mujeres que se encuentran internas en la residencia Sant Francesc de Oliva está “desesperada y muy impotente” porque no sabe qué hacer para conocer el estado real de su madre y cuáles son los cuidados que tiene.

Su madre está enferma de Alzheimer y, desde el pasado confinamiento, ha perdido la memoria casi en su totalidad.

Su hija se muestra agonizada e incluso llega a emocionarse al relatar el duro momento por el que atraviesa ella y su padre, que ven cómo “un brote de Coronavirus de más de 40 personas y cuatro muertos durante la semana pasada pone en riesgo la vida de nuestra familiar”.

“Mi madre ha estado hasta este momento y anteriormente durante ocho días compartiendo habitación con una mujer que ha dado positivo en COVID-19 y a día de hoy sigo sin saber si también se ha infectado o no, porque después de muchos días desde que conseguí saber esto mi insistencia día tras día hizo que el centro le hiciera la PCR a mi madre, porque durante un tiempo ni siquiera se la habían hecho a pesar de haber convivido todos los días al lado de una contagiada”, detalla a este digital la afectada.

Una vez conseguido que le realizaran el test de PCR, “sigo sin saber el resultado porque la prueba ha salido indeterminada, desde la residencia insisten en que no es culpa suya y que es Sanitat la que tarda en entregar el resultado; esto es algo que yo no me creo porque ahora además van a tenerle que repetir la prueba hasta que determine algún resultado y esperaremos más tiempo”, sigue explicando.

Revela: “Llamo todos los días a la residencia para preguntar cómo está mi madre, pero nadie me da información de verdad, toda la que consigo es a través de terceras personas y mi preocupación va en aumento”.

Llega a explicar que “llamo al geriátrico, pero lo único que consigo es que me digan lo insistente que soy por saber si mi madre está contagiada, si está bien o qué le está sucediendo, algo normal por el brote que tienen y por la incertidumbre que hay”.

La hija de la residente nos da detalles de por qué no puede sacar a su madre del centro: “He intentado por todos los medios posibles sacar a mi madre de esta residencia porque ha habido cuatro muertos en una misma semana, lo cierto es que no lo he conseguido y, aunque he hablado hasta con la Policía Nacional y con la Guardia Civil, todos ellos insisten en que no es su competencia y que es el centro quien no me da la autorización para sacar a mi madre porque se mantiene activo el brote de COVID-19”.

Adquiere mayor complejidad para el asunto conocer que la localidad de Oliva permanece confinada perimetralmente tras superar una incidencia acumulada del Coronavirus superior al 1.000 por cada 100.000 habitantes.

Habla apenas 2 minutos

“Es increíble que tampoco pueda ni hablar con mi madre, en todo este tiempo solo he podido verla a través de una videollamada durante menos de dos minutos, algo imposible tratándose de una persona que sufre Alzheimer”, relata angustiada.

A esto se le añade el llamamiento público que lanza la hija de la residente, quien admite que “no me creo que Sanitat haya intervenido en este geriátrico, porque sino habría más personal para cuidar a los ancianos; yo veo muy desmejorada a mi madre, incluso en una situación verdaderamente preocupante por su delgadez”.

“No entiendo que me digan que faltan más sanitarios y más personal y que no hagan nada, creo que tienen desatendida a mi madre o, por lo menos, no lo suficientemente atendida como merece una persona que sufre esta enfermedad”, continúa detallando.

La angustia de este relato, en definitiva, se resume: “No sé realmente cómo está mi madre, ha estado hasta ahora y anteriormente ocho días más compartiendo habitación con una contagiada y hasta muchos días después no conseguí que le hicieran la PCR, aún así sigo sin saber cuál ha sido el resultado, pero si no llamo e insisto cada día nadie me informa desde el geriátrico, tampoco la tienen bien atendida como se merece una enferma de Alzheimer”.

Además, para más dificultad, “ni me dejan prácticamente hablar con ella ni la puedo sacar del centro porque el brote está activo y Oliva confinada perimetralmente, a pesar de que está muy delgada y desmejorada”.

“Me planteo ir a la puerta de la residencia y, a la desesperada, que me den alguna solución de urgencia porque mi madre no puede seguir en esta situación, está en juego su propia vida”, finaliza la hija de la residente afectada.

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