28 de febrero de 2020 28/2/20

El Hospital del Vinalopó ha atendido a más de 14.000 pacientes de Alergología desde su apertura en 2010

  • Menos de 30 días de espera en el Servicio de Alergología del Hospital del Vinalopó

  • El tiempo de espera para que un paciente sea atendido por primera vez en el Servicio de Alergología es inferior a 30 días

El Servicio de Alergología del Hospital del Vinalopó, coordinado por la Dras. Mónica Antón y Carmen Andreu, ha atendido a más de 14.000 pacientes con patología alérgica desde su apertura en 2010. Además, para que un paciente sea visto en consulta de alergología el tiempo de espera es inferior a 30 días.

En este sentido, profesionales del servicio realizan diversas pruebas para medir el grado y el tipo de alergia de cada paciente. Una de las pruebas más comunes son las cutáneas, que sirven para medir la alergia respiratoria, de alimentos, medicamentos e himenópteros o conocidos insectos.

Las alergias respiratorias más comunes son el asma, la rinitis, la conjuntivitis, la sensibilización a los ácaros del polvo y caspa y piel de animales entre otras. Los frutos secos, mariscos y pescados en adultos, y la leche, los huevos y la harina en los niños, son los alimentos que con más frecuencia producen alergia. En los medicamentos es habitual la alergia al ibuprofeno, metamizol y penicilinas, y en los insectos es común encontrar reacciones alérgicas a las abejas o avispas.

Para la medición de este tipo de pruebas se introduce un antígeno en la dermis por medio de inyección hasta conseguir un habón de 2-3 mm de diámetro. A los 20 minutos se valora la reacción inmediata y la posible sensibilización del paciente a ciertos componentes analizados.

Otra clase de pruebas son las realizadas en parche, que se utilizan para el diagnóstico de eccemas de contacto y pueden ser útiles frente a alérgenos específicos y en reacciones medicamentosas no inmediatas.

La patología alérgica dificulta en muchos aspectos la vida diaria de los pacientes, por lo que es importante fomentar la educación sanitaria del paciente alérgico, que debe conocer cuál es su enfermedad, cómo evitar los desencadenantes, y cómo seguir el tratamiento de una forma correcta. En este sentido, cabe destacar que los alérgenos ambientales más prevalentes en la zona son los ácaros del polvo y los pólenes; por orden, las chenopodiáceas, las gramíneas y el olivo, son los pólenes que con más frecuencia producen síntomas de alergia respiratoria.

Alto porcentaje de curación de la enfermedad
La enfermedad alérgica tiene un alto porcentaje de curación, para ello es importante actuar de manera preventiva mediante la aplicación de un tratamiento de inmunoterapia o vacunación frente a los alérgenos ambientales. Este tipo de tratamiento es aconsejable para prevenir el empeoramiento y progresión de la enfermedad y es un medio de actuación rápido para luchar contra la patología de la mejor manera posible.

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