ELCHE | FIESTAS

Domingo de Ramos 2023: Esta es la ciudad de la C. Valenciana donde se fabrican las palmas blancas

ESMERALDA SERNA - 29/03/2023

La Procesión de las Palmas de esta ciudad alicantina está considerada como Fiesta de Interés Turístico Internacional desde 1997

No queda nada para la celebración de Domingo de Ramos. Este 2 de abril veremos las calles de multitud de localidades y ciudades llenas de palmas blancas que acompañarán la procesión que conmemora la entrada triunfal de Cristo en Jerusalén y supone el inicio de la Semana Santa.

El la ciudad de Elche, la llamada Procesión de las Palmas fue declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional en 1997 y destaca por la cantidad de palmas blancas que llevan los fieles, palmas provienen de los huertos de palmeras ilicitanos.

En esta procesión participan todas las cofradías portando sus ramos, pero también todo el pueblo de Elche. Se calcula que unas 35.000 personas salen a la calle para recibir a Jesús Triunfante con sus palmas.

El primer dato documental que existe relativo al Domingo de Ramos, se remonta al año 1371, pues se conserva en el Archivo Municipal de Elche, un acta del Consejo Municipal donde se acuerda destinar a la caridad una cantidad el Domingo de Ramos y la celebración de procesiones el Lunes, Martes y Miércoles siguientes.

El Papa, la reina Letizia y Pedro Sánchez ya tienen la suya

El Ayuntamiento de Elche ha cumplido con la tradición en los días previos al inicio de la Semana Santa y ha enviado las palmas blancas que regala a distintas personalidades del mundo para la celebración del Domingo de Ramos que tendrá lugar el próximo domingo 2 de abril. Recibirán las palmas ilicitanas el Papa Francisco, la Reina Letizia y los presidentes del Gobierno y de la Generalitat, Pedro Sánchez y Ximo Puig, además del alcalde de Jaca y los obispos de Orihuela-Alicante y de Solsona, José Ignacio Munilla y Francisco Conesa, respectivamente.

Así se produce la Palma Blanca de Elche paso a paso

La producción de la palma blanca es un proceso muy laborioso y totalmente artesanal cuyas técnicas ancestrales han pasado de padres a hijos durante siglos. El hortelano vivía durante todo el año en la casa del huerto, conocida popularmente como “faeneta” y dedicaba la mayor parte del día al cuidado de la palmera y al de otros productos asociados, siguiendo las técnicas de cultivo y regadío heredadas de la cultura árabe.

El primer paso para la elaboración de la Palma Blanca es el proceso de atado, que se inicia a principios de diciembre y que consiste en cerrar el ojo de la palmera con cuerdas artesanas formando un cono, consiguiendo que las palmas nuevas que nazcan no realicen la fotosíntesis.  Al recibir poca luz, quedan de un color blanco amarillento.

Después de unos meses, a partir de la festividad de Domingo de Ramos y hasta el mes de agosto, los expertos palmereros suben de nuevo a las palmeras y las cubren con hojas o con un plástico oscuro especial. Las palmas quedan encaperuzadas, protegidas del sol, pero recibiendo aún algo de luz a través de una abertura, para seguir creciendo, hasta 4 metros como máximo.

La recolección se realiza desde septiembre hasta la víspera del Domingo de Ramos. Las palmas que han crecido en el interior del encaperuzado se cortan, y se dejan las necesarias para no causar daño a la palmera ni alterar su crecimiento.

A continuación viene un proceso de selección por medidas y calidades, y otro de limpieza. Para terminar de darles ese tono claro, se cepillan una a una y se introducen en piscinas especiales para blanquearlas; se depositan en cámaras acondicionadas para terminar su blanqueamiento y mantenerlas en condiciones óptimas de conservación hasta su envío como palma blanca lisa, o hasta que se inicie el trabajo de rizado o trenzado.

El trenzado de la palma blanca es realizado habitualmente por las mujeres de la familia, conocidas popularmente como rizadoras. Es un trabajo que necesita mucha dedicación, al ser muy difícil de enseñar y considerablemente laborioso.

Las manos y el ingenio de las maestras artesanas tendrán que unirse para dar vida a variadísimos modelos, de entre 5 cm y 3,70 metros, que se llevarán en la mano o en la solapa. Las palmas trabajadas se envasan en bolsas individuales, y se guardan en las cámaras frigoríficas con azufre hasta su uso.

La variedad de los diseños ornamentales es fruto de la inspiración creativa de las artistas, las hojas son trenzadas, unidas y cosidas para formar motivos como estrellas, cadenetas, cruces, vírgenes, bolas, flores, etc., que se van añadiendo a la palma central y consiguen un hermoso e impactante resultado.

Las familias de palmereros, artesanos y artesanas han transmitido el saber del oficio durante siglos. Hay algunas familias en Elche que llevan más de 60 años elaborando palma blanca.

Un museo para conocer de cerca la artesanía de la palma blanca

En el Huerto San Plácido, se encuentra el Taller Municipal de Artesanía de la Palma Blanca y el Museo del Palmeral. En él, además de poder disfrutar de un huerto tradicional de palmeras, podrás conocer de cerca el trabajo de las artesanas de la palma blanca y de los palmereros, incluyendo una exhibición de subida tradicional a la palmera, recogida del dátil, encaperuzado, poda y polinización manual, etc. Todos y cada uno de los procesos que sigue el cultivo de la palmera y que aún hoy permanecen en las costumbres de los ilicitanos.