elperiodic.com
SELECCIONA IDIOMA
Valencià

La UMH concluye que la desaparición de los carroñeros aumenta los gases de efecto invernadero

La UMH concluye que la desaparición de los carroñeros aumenta los gases de efecto invernadero - (foto 1)
    MÁS FOTOS
    La UMH concluye que la desaparición de los carroñeros aumenta los gases de efecto invernadero - (foto 2)

    “La suplantación de los servicios ecosistémicos proporcionados por los carroñeros aumenta las emisiones de gases de efecto invernadero” (GEI) es el título del estudio de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, publicado en la revista científica Scientific Reports. La investigación describe cómo la suplantación de un servicio ecosistémico proporcionado por los carroñeros desde hace milenios supone, además de diversas implicaciones para la conservación de estos animales en España, importantes e innecesarios costes ambientales y económicos. El Ministerio de Economía y Competitividad ha financiado este proyecto.

    La investigación ha sido desarrollada por los investigadores del Área de Ecología y del Departamento de Biología Aplicada de la UMH Zebensui Morales Reyes, Juan Manuel Pérez García, Marcos Moleón, Francisco Botella, Carolina Lazcano y José Antonio Sánchez Zapata. En el estudio participan, también, la investigadora de la Universidad Pablo de Olavide Martina Carrete, el de la Universidad Complutense de Madrid Rubén Moreno Opo, el de las Universidades de Lleida y Berna Antoni Margalida y el investigador de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) José Antonio Donázar.

    A raíz de la legislación sanitaria europea (2002/1774/EC), desarrollada tras el brote de encefalopatía espongiforme bovina (enfermedad de las vacas locas) en Europa, en España ha surgido una nueva fuente de emisión de gases de efecto invernadero. A pesar de que una nueva normativa (2011/142/CE) permite a los ganaderos abandonar los cadáveres de ganado extensivo, una parte importante de los cadáveres es aún retirada de las explotaciones ganaderas por empresas autorizadas, conforme a lo dispuesto por la normativa anterior.

    Los investigadores afirman que, tras implantarse la obligación por parte de la legislación europea de retirar y destruir en plantas autorizadas todos los cadáveres de los animales muertos en explotaciones ganaderas, surge una nueva fuente de emisión de gases de efecto invernadero sin precedentes. En concreto, el estudio cifra las emisiones a la atmósfera en 77.344 toneladas de CO2 como resultado del transporte de cadáveres de ganado extensivo en España. Esto supone un 0,1% del total de emisiones por transporte en 2012 e implicaría el 25% de las emisiones derivadas del cultivo de arroz o el 8% de la industria química.

    Con la puesta en marcha de esta normativa, se produjo un considerable descenso en la disponibilidad de alimento para las especies carroñeras, hecho que tuvo importantes efectos negativos sobre la población de buitres en España (hogar del 95% de los buitres europeos). Los investigadores sugieren un argumento a favor de los sistemas tradicionales y naturales de eliminación de los cadáveres de ganado por parte de los carroñeros, con el objetivo de conservar la biodiversidad y los servicios que ésta proporciona. Mediante la eliminación de cadáveres, los carroñeros benefician a los humanos, por ejemplo, a través del control de enfermedades o, tal y como se describe en el artículo, ayudan de forma indirecta a reducir los niveles de CO2 emitidos a la atmósfera.

    La suplantación del servicio ecológico que proporcionan los carroñeros mediante la eliminación artificial de los cadáveres, además, supone unos pagos anuales de los ganaderos y de las administraciones públicas a las compañías de seguros de alrededor de 40 millones de euros.

    Debido a que España es uno de los países de Europa que más tiene que pagar para cumplir con el protocolo de Kyoto, la sustitución del servicio ecológico proporcionado por los carroñeros por uno artificial supone un incremento innecesario en la emisión de gases de efecto invernadero que debe ser considerado, tanto desde el punto de vista ecológico como económico. Además, con la conservación de los carroñeros se mantiene la biodiversidad a nivel mundial y se conservan los diversos servicios que proporcionan.

    Subir