Compromís per Almenara marca distancia con la moción de censura y pone sobre la mesa colegio nuevo y vivienda pública
La formación sitúa la saturación del CEIP L’Ereta y el acceso a la vivienda en el centro de su proyecto municipal, con propuestas de cesión de solares, alquiler social y participación de la comunidad educativa
Compromís per Almenara ha iniciado su camino hacia las elecciones municipales de 2027 con la presentación de dos ejes centrales de su proyecto político: la construcción de un nuevo colegio y el impulso de un modelo de vivienda cooperativa. La formación ha querido situar el debate local en las necesidades educativas y residenciales del municipio, al margen del marco generado por la moción de censura.
El acto, celebrado en Almenara, combinó propuestas programáticas con un discurso centrado en la defensa de los servicios públicos y en la mejora de las condiciones de vida de la ciudadanía. La presentación contó con la participación del diputado autonómico Gerard Fullana, representantes del proyecto Domèstiques Lab, impulsado por Cerarqció y El Rogle, así como la portavoz local Maria Jose Mateu, la integrante Andrea Siminea y el portavoz de la formación, Quique Castelló.
Compromís per Almenara ha situado su propuesta en un contexto de confrontación política con la gestión municipal actual, pero ha intentado centrar el mensaje en dos ámbitos concretos: la situación del CEIP L’Ereta y las dificultades de acceso a la vivienda.
Un nuevo colegio ante la saturación del CEIP L’Ereta
La formación ha puesto el foco en la situación del CEIP L’Ereta, donde asegura que el centro se encuentra “al límite” por la falta de espacio. Según Compromís, el colegio ha tenido que ampliar el comedor y reconvertir aulas específicas, como las de inglés, música o audición y lenguaje, en espacios multiusos para poder absorber el aumento de ratios ante la escasez de recursos.
En este contexto, Compromís defiende la construcción de un nuevo colegio como una medida imprescindible para garantizar “aulas dignas” y una educación pública de calidad. La propuesta, según ha explicado la formación, debería contar con la participación activa de la comunidad educativa para responder a las necesidades reales del alumnado y del profesorado.
Compromís también ha criticado el destino de los más de tres millones de euros invertidos hasta ahora a través del Pla Edificant. La formación considera que esos fondos se han dedicado a “caprichos” del equipo de gobierno en lugar de cubrir las necesidades reales del centro educativo.
El mensaje educativo fue uno de los puntos principales del acto, con una idea de fondo: la defensa de la educación pública como servicio esencial. Desde Compromís insisten en que el crecimiento del municipio y las necesidades actuales del colegio obligan a plantear una solución de fondo y no solo adaptaciones puntuales.
Vivienda cooperativa y alquiler social como segundo eje del proyecto municipal
El segundo eje presentado por Compromís per Almenara sitúa la vivienda en el centro del debate político local. El portavoz de la formación, Quique Castelló, defendió que “si la educación es un servicio público a defender, el acceso a la vivienda debe convertirse en un servicio público a conquistar”.
Para avanzar en esa línea, la formación plantea impulsar una cooperativa de vivienda mediante la cesión de solares municipales en la avenida Enric Valor. Según Compromís, este modelo permitiría explorar nuevas fórmulas de acceso a la vivienda vinculadas al interés público y a la colaboración colectiva.
Además, la formación mantiene su propuesta de recuperar la vivienda municipal de la calle Sant Pere para destinarla a alquiler social, con el objetivo de atender a familias con dificultades. Compromís contrapone esta iniciativa con el presupuesto del gobierno local del PSOE, liderado por la alcaldesa Pérez, que incluía una partida de 18.000 euros para redactar un plan de vivienda que, según Castelló, no ofrece garantías de ejecución.
Durante el acto, Quique Castelló defendió el carácter ambicioso de las propuestas presentadas. “Nos dicen que escribimos la carta a los Reyes Magos por hacer propuestas ambiciosas, pero la realidad es que tenemos un proyecto, un modelo de pueblo y sabemos cómo llevarlo a cabo”, afirmó.
El portavoz también cuestionó el marco político generado en torno a la alcaldía. “La señora Pérez ha intentado que la gente elija entre ella o el caos, pero Compromís no entramos en ese marco: tenemos un proyecto por el que trabajamos, a pesar de sus ataques, incluso personales”, señaló.
En esa misma línea, Castelló aseguró que Compromís defenderá “con la piel” su programa para Almenara porque, según afirmó, son “derechos para la clase trabajadora”. También criticó el acuerdo del gobierno en minoría con el Partido Popular para “hacerle un regalo fiscal de cuatro millones a una multinacional”, una cantidad que, a su juicio, podría destinarse a mejorar y ampliar los servicios del municipio.
Por su parte, Gerard Fullana elogió el trabajo del equipo local y enmarcó la iniciativa en una forma de hacer política basada en la escucha activa. “Necesitamos gobiernos en los pueblos que practiquen la escucha activa y den respuesta a las necesidades reales”, afirmó.
Fullana añadió que el caso de Almenara ejemplifica el modelo de gestión que, a su juicio, necesita el territorio. “Lo que estamos viendo hoy en Almenara es el ejemplo claro de la política que necesita nuestro país”, sostuvo durante su intervención.
Con este acto, Compromís per Almenara inicia una precampaña centrada en propuestas concretas, en la defensa de los servicios públicos y en una confrontación directa con la gestión municipal actual. La formación intenta así marcar perfil propio ante el ciclo electoral de 2027, situando la educación y la vivienda como dos de sus principales prioridades.









