La Vuelta Ciclista a España vuelve a la Comunitat Valenciana este 2026
Cuatro etapas discurrirán entre Castellón, Valencia y Alicante
Con Mónaco ya anunciado con antelación como punto de partida oficial y con la contrarreloj individual inicial desvelada, la principal sorpresa de la presentación del trazado de La Vuelta 26, celebrada también en el Principado y con la presencia del Príncipe Alberto II de Mónaco, ha sido el anuncio del final de la 81ª edición en la histórica ciudad de Granada, con la Alhambra como gran protagonista.
De este modo, Granada se ha convertido en la octava ciudad que ha coronado al vencedor final de la ronda española, tras Madrid, Bilbao, San Sebastián, Miranda de Ebro, Salamanca, Jerez de la Frontera y Santiago de Compostela. Desde 1986, la carrera había concluido siempre en Madrid o en Santiago de Compostela.
La Vuelta vuelve a la Comunitat Valenciana
También se producirá el retorno de la Vuelta Ciclista a España a las tierras de la Comunitat Valenciana, con cuatro etapas en las provincias de Castellón, Valencia y Alicante.
Concretamente, la etapa 6 arrancará en Alcalà de Xivert acabando en la ciudad de Castellón de la Plana tras pasar por el Puerto de la Serratella, el Alto del Desierto de las Palmas y el Puerto del Bartolo, incluyendo un tramo de tierra.
La séptima etapa tendrá inicio en la Vall d'Alba y acabará en las pistas de esquí de Valdelinares, en Teruel, ascendiendo por puertos como el del Remolcador, el Alto de Zucaina, el de la Fuente de Rubielos o el Puerto de San Rafael.
Al día siguiente, en la octava etapa, discurrirá una etapa de costa, entre Puçol y Xeraco, pasando en su camino por el puerto valenciano de Barx. Para acabar en la Comunitat Valenciana, la novena etapa pasará por Alicante, de la Vila Joiosa al Pico de Aitana, pasando por los puertos de Tárbena, El Miserat, Tollos, Tudons y Benifàllim.
Una Vuelta de marcado carácter mediterráneo
“La Vuelta 26 seguirá manteniendo el carácter internacional del evento», afirmó el director general Javier Guillén. «Será una edición con un marcado carácter mediterráneo, desde su inicio hasta el final en Andalucía. Mónaco marcará un arranque prestigioso para una edición que visitará ciudades históricas, puertos de montaña que forman parte de nuestra historia y ascensiones inéditas, antes de finalizar en un enclave único como la Alhambra, la fortaleza roja de Granada».
Francia y Andorra, antesala de la Península Ibérica
Al igual que ocurrió en 2025 tras la salida desde el Piamonte italiano, Francia ha servido de puente entre el inicio de la prueba y la Península Ibérica. El recorrido ha incluido una llegada favorable a los velocistas y corredores explosivos en Manosque, además de un final en alto más exigente en Font-Romeu. La entrada en los Pirineos ha dado paso a una intensa concentración de montaña en Andorra, que ha aparecido por 25ª vez en la historia de La Vuelta (desde 1965). El Principado ha ofrecido un exigente encadenado de Port d’Envalira, Beixalis, Coll d’Ordino y Alto de la Comella en solo 104 kilómetros, íntegramente dentro de su territorio.
La montaña, eje central del recorrido
Este planteamiento ha permitido al responsable del diseño del recorrido, Fernando Escartín, trazar las líneas maestras y lanzar un aviso claro al pelotón: “¡Es un recorrido muy duro! La montaña tendrá un papel protagonista en una de las ediciones más difíciles de la historia de La Vuelta. Andorra marcará el tono al inicio de la carrera con una etapa corta pero muy exigente, antes de afrontar ascensiones como Valdelinares, Aitana, Calar Alto, La Pandera, Peñas Blancas y el inédito Collado del Alguacil, en una última jornada de alta montaña que promete ser extremadamente dura. Además, habrá varias etapas de media montaña que seguro nos ofrecerán un gran espectáculo».
Regresos esperados y recuerdos recientes
Buena parte del trazado ha recuperado finales en alto ya conocidos. Valdelinares no había vuelto a aparecer desde 2014, cuando Winner Anacona se impuso en la etapa y Nairo Quintana se colocó líder. En el Alto de Aitana, el último vencedor había sido el francés Pierre Latour en 2016, en una ascensión que volverá a exigir más de 5.000 metros de desnivel positivo. En Calar Alto, quien aspire a la victoria habrá tenido que superar previamente el Alto de Velefique, como hizo Miguel Ángel López en 2017. La Sierra de la Pandera ha permanecido más reciente en la memoria, tras el triunfo de Richard Carapaz en 2022, temporada en la que también fue el más rápido en Peñas Blancas.
Novedades que elevarán la dureza
El pelotón se ha encontrado además con dos retos inéditos. Por un lado, un tramo de 3,5 kilómetros de camino de tierra hacia El Bartolo, situado a 16 kilómetros de la meta de la sexta etapa en Castellón. Por otro, el Collado del Alguacil, última ascensión y una de las más exigentes del recorrido, con más de ocho kilómetros y rampas que alcanzan pendientes del 20 %. Esta subida ha cerrado la etapa 20 con un final inédito en La Vuelta, tras una jornada en Sierra Nevada marcada por el doble paso por el Alto de Hazallanas.
Contrarreloj, oportunidades para velocistas y un final espectacular
Los especialistas contra el reloj han contado con una contrarreloj más larga de lo habitual en los últimos años: 32,5 kilómetros prácticamente llanos entre El Puerto de Santa María y Jerez de la Frontera, además de los 9 kilómetros iniciales en Mónaco. Los velocistas, por su parte, han dispuesto de cuatro o cinco etapas propicias para brillar, compartiendo protagonismo con corredores explosivos incluso en la última jornada. La meta en la Alhambra de Granada se ha situado al término de una subida de aproximadamente un kilómetro, dentro de un espectacular circuito al que se ha dado cuatro vueltas, poniendo así el broche final a tres semanas de competición en un entorno único, auténtico referente cultural e histórico.











