Una vecina de Vila-real, investigada por usar una fotocopia de tarjeta de movilidad reducida sin tener discapacidad
Recientemente se tuvo constancia también de una familia de Burriana que usaba este tipo de tarjetas para aparcar en plazas reservadas
La Policía Local de Vila-real ha instruido diligencias judiciales contra una vecina de la localidad como presunta autora de un delito de falsificación documental tras detectar el uso indebido de una tarjeta de movilidad reducida.
Los hechos se produjeron cuando los agentes detectaron que la persona investigada estaba utilizando una fotocopia de una tarjeta de movilidad reducida, un documento que debe ser original y personal.
Además, según ha informado la Policía Local, la mujer carecía de cualquier tipo de limitación o discapacidad que justificara el uso de esta autorización.
Ante esta situación, los agentes procedieron a instruir diligencias judiciales por un presunto delito de falsificación documental, al considerar que el uso de copias de este tipo de tarjetas puede constituir una infracción penal.
Desde la Policía Local recuerdan que las tarjetas de movilidad reducida están destinadas exclusivamente a personas que realmente lo necesitan, con el objetivo de facilitar su accesibilidad y movilidad.
Un caso similar en Burriana: investigada una familia por usar una tarjeta falsa en plazas reservadas
Este tipo de actuaciones no son aisladas en la provincia. Hace apenas unos días, la Policía Local de Burriana abrió diligencias contra una vecina por la presunta falsificación y uso fraudulento de una tarjeta de movilidad reducida.
En aquel caso, los agentes comprobaron que el documento exhibido era en realidad una digitalización de una tarjeta original a nombre de otra persona, utilizada por varios miembros de una misma familia para estacionar en plazas reservadas.
La intervención se produjo tras el aviso de un usuario legítimo que no pudo utilizar una plaza reservada, lo que puso de manifiesto el perjuicio directo que este tipo de prácticas supone para las personas con movilidad reducida.
Ambos casos reflejan el aumento del control policial sobre este tipo de fraudes, así como la importancia de garantizar el uso correcto de unas autorizaciones diseñadas para facilitar la movilidad de quienes realmente las necesitan.
La Policía apela al civismo y al uso responsable de estas autorizaciones
El cuerpo policial ha advertido de que el uso indebido o fraudulento de estas tarjetas, así como la utilización de fotocopias, puede derivar en sanciones e incluso en responsabilidades penales.
Asimismo, han apelado a la responsabilidad y al civismo de la ciudadanía para garantizar el respeto a los derechos de las personas con movilidad reducida, evitando conductas que puedan perjudicarles.









