Cierra un supermercado de un barrio de Vila-real y sus vecinos lanzan un emotivo mensaje: “Fue mucho más que un lugar para comprar”
El cierre deja atrás rutinas, vínculos y pequeñas historias cotidianas
El Mercadona de la avenida Pío XII de Vila-real cerró definitivamente sus puertas el sábado 10 de enero, poniendo fin a una etapa que, para muchos vecinos del barrio del Hospital, fue mucho más que la desaparición de un simple establecimiento comercial.
Con motivo de este cierre, la Asociación de Vecinos Barri de l'Hospital ha querido hacer público un emotivo comunicado en el que agradece el trabajo, la dedicación y el trato humano de todas las trabajadoras y trabajadores que durante años formaron parte del día a día del barrio.
En el escrito, los vecinos recuerdan que el supermercado Mercadona Pío XII fue durante mucho tiempo un espacio de vida cotidiana, un lugar donde se hacía la compra diaria, se resolvían imprevistos antes de comer y se compartían pequeñas conversaciones que ayudaban a construir barrio.
El comunicado pone en valor gestos que a menudo pasan desapercibidos, como la sonrisa tras el mostrador, la ayuda para encontrar un producto o la paciencia en los momentos de mayor prisa. También hay un recuerdo especial para los momentos más difíciles, como la pandemia, cuando el personal del establecimiento siguió trabajando para que no faltara de nada a los vecinos.
La Asociación de Vecinos reconoce que el cierre no es un momento fácil, ya que deja atrás rutinas, vínculos y una clientela construida a lo largo de muchos años.
El comunicado concluye con un agradecimiento sincero por el trato profesional, respetuoso y humano recibido durante todo este tiempo, y con el reconocimiento de la huella que el Mercadona de Pío XII deja en la memoria colectiva del barrio del Hospital de Vila-real.










