Adjudicadas las obras de reurbanización de la playa de los locos a la mercantil pavasal, por un importe de 8.592.352 euros
La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Torrevieja ha adjudicado en la mañana de hoy las obras de reurbanización de la playa de Los Locos a la empresa PAVASAL, con una baja sobre el precio de licitación de un 14,65%, por un importe de 8.592.352 euros y un plazo de ejecución de 18 meses. Unas obras que dotarán al paseo de la dimensión suficiente para permitir la circulación y relación de las personas, mejorar la accesibilidad a la playa, y permitir una mejor relación entre la ciudad y la playa más directa más amable y adecuada a las nuevas necesidades del siglo XXI.
El proyecto ha sido redactado por el arquitecto valenciano Juan Ignacio Fuster Marcos, en cuya redacción ha ido adaptando el proyecto a las necesidades y a todos los informes sectoriales tanto de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, dependiente de la Generalitat Valenciana, como del Servicio Provincial de Costas, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico.
La reurbanización de la playa de Los Locos permitirá la creación de más zonas verdes, peatonales, arbolado, mobiliario urbano con zonas de juegos de niños y zonas Biosaludables. Una intervención de más de 1100 m de peatonalización de costa y una superficie total de 21.044,75 m2.
EJECUCIÓN DE LAS OBRAS Y FASES
La concejal de Servicios Urbanos, Sandra Sánchez, ha informado que la ejecución de las obras se organizará en 4 fases operativas definidas, que contempla la puesta en uso progresiva de cada ámbito una vez finalizado, en consonancia con lo previsto en el pliego para la licitación y garantizando el acceso a la playa desde diferentes zonas de la obra.
El ámbito de la primera fase de ejecución será el comprendido entre la confluencia de calle La Sal con la Avenida La Purísima hasta Avenida de las Habaneras, siendo ese tramo el que menor impacto producirá el próximo verano.
En cuanto a las afecciones al entorno urbano, se abordará de manera individualizada las interferencias relativas al tráfico rodado y peatonal, transporte público, accesos a viviendas y garajes, actividad comercial y servicios existentes, adaptando la gestión de las afecciones a las circunstancias propias del entorno turístico.









