30 de septiembre de 2020 30/9/20

Patrimonio incoará como Bien de Interés Cultural la Villa de Chelva

  • El Plan Especial de Protección de Chelva se encuentra ya en redacción

La Conselleria de Cultura, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano, está elaborando la documentación necesaria para comenzar el proceso de incoación como Bien de Interés Cultural del Conjunto Histórico de la Villa de Chelva y arrabales. De forma paralela, y tal y como establece la Ley de Patrimonio Cultural Valenciano, los arquitectos especialistas en restauración histórica Fernando Vega y Camila Mileta, están realizando el Plan Especial de Protección de este Conjunto Histórico. Para ello se han estudiado las tipologías de edificación y la historia de los distintos barrios que configuran el núcleo histórico de Chelva.

La Dirección General de Patrimonio, consciente del gran valor histórico-artístico del conjunto, tomó la iniciativa hace años de proteger diferentes elementos del patrimonio chelvano. Así pues, en 2004 se declaró Bien de Interés Cultural el Acueducto de Peña Cortada, en 2006 se declaró BIC la Iglesia de los Ángeles y se delimitó el entorno de protección del Castillo y Murallas. Este programa de protección culminará con la declaración como Bien de Interés Cultural del Conjunto Histórico de la Villa de Chelva.

Esta acción protectora dentro del marco legal, se traduce en numerosas intervenciones en el patrimonio de esta localidad, que alcanzan una inversión total de más de 1.619.000 € en los últimos 12 años. Destacan las intervenciones llevada a cabo en los diferentes elementos de arquitectura hidráulica del municipio, como la rehabilitación del acueducto de Peña Cortada, que tuvo un presupuesto de 938.000€, la reparación del puente de la Mozaira, que superó ampliamente los 500.000€, o la intervención en el acueducto del Murté.

Dentro ya del casco urbano, se ha subvencionado la restauración de la fuente de la plaza Mayor, se ha intervenido en varias ocasiones en la Iglesia de los Ángeles, en la que se han llevado a cabo desde eliminación de humedades o la restauración del campanario hasta la reparación de las cubiertas. También en la ermita de la Santa Cruz se realizaron obras de consolidación. Ya en el ámbito arqueológico, en 2009 se subvencionó la campaña del Abrigo de la Quebrada.

Los Planes Especiales

Los planes Especiales de Protección regulan con detalle los requisitos a los que ha de sujetarse cualquier acto de edificación, así como el uso del suelo y las actividades que afecten a los inmuebles y a su entorno de protección. Así pues, en los Planes Especiales que afectan a Conjuntos Históricos, como es el caso, se toman las medidas pertinentes para garantizar el mantenimiento de la estructura urbana y arquitectónica del conjunto y las características generales del ambiente y de la silueta paisajística. El planeamiento incentiva operaciones de rehabilitación urbana y tiene por objeto, con carácter general, la conservación de los inmuebles edificados siguiendo la arquitectura tradicional de la zona. Por ello, establece también la normativa que deberán seguir los edificios que se levanten de nueva planta para asegurar que armonicen con el conjunto.

Además, y puesto que uno de los objetivos que se persiguen con la redacción de planes especiales para conjuntos históricos es preservar precisamente eso, el conjunto, el ambiente, también regulan criterios relativos al ornato de edificios, espacios libres y viales en su relación con la escena o paisaje urbano, para que se garanticen y acrecienten sus valores y la percepción de los mismos. En este sentido, regula la ocupación de la vía pública, la publicidad o el cromatismo de las fachadas.

La Villa de Chelva

La villa de Chelva está compuesta por una serie de barrios de gran complejidad, con un trazado sinuoso que se adapta al terreno. Es de gran interés histórico y patrimonial conservar la huella de todos los habitantes que caracterizaron los diversos barrios antiguos: el barrio árabe de Benacacira, el morisco o del Arrabal, el judío o del Azoque y los barrios cristianos medievales y modernos.

El barrio árabe, conocido también como Benacacira, fue construido en el siglo XI por los árabes, ocupando un peñasco alargado y rodeado por una fortificación con cuatro puertas, de las que sólo subsiste la de San Cristóbal. En su parte oeste se encontraba el castillo árabe, del cual sólo quedan algunos restos ya que en épocas posteriores se reutilizó y remodeló para crear el palacio y castillo cristianos. Su entramado de atzucats, callejas, pasadizos y adarves guardan una de las pocas mezquitas de época árabe que se conservan en la Comunitat, transformada en la Ermita de la Soledad.

El barrio morisco o del Arrabal remonta su origen a los siglos XIII y XIV, en él se asentaron moriscos y cristianos recién llegados tras la conquista cristiana, así como los árabes tras ser expulsados del barrio de Benacacira en 1369. Éstos erigieron una mezquita, la de Benaeça, que posteriormente fue la ermita de Santa Cruz. Actualmente es uno de los sectores más característicos de Chelva, su trazado es también muy quebrado y de una gran riqueza espacial. En él destacan en la plaza del arrabal el antiguo ayuntamiento o consejo de la villa, donde estaba el centro neurálgico de la ciudad en ese momento, y la ya nombrada mezquita de Benaeça. También encontramos la Ermita de la Virgen de los Desamparados del siglo XVII, que destaca por su rica decoración interior barroca de esgrafiados.

La judería o barrio del Azoque, como Benacacira, también estaba encerrada tras murallas que permitían vivir a los judíos aislados de musulmanes y cristianos. Uno de los arcos del antiguo Ayuntamiento, denominado portal del Azoque, nos introduce en este barrio, que conserva intacto su trazado original, con calles estrechas y puertas de acceso que lo aislaban del exterior.

Los barrios cristianos que se encuentran en la parte más baja de la villa, siguen también la orografía de las colinas situadas en el nivel inferior a la de la plaza mayor y unen el barrio de Benacacira, con el del Arrabal y la Judería por el río. Su estructura urbana es algo menos sinuosa y algo más amplia. Seguramente se trata, junto con el Arrabal, de la última zona de expansión del pueblo en la época medieval.

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