3 de junio de 2020 3/6/20

El curso de agricultura ecológica llega a su fin con una entrega de diplomas

El curso de agricultura ecológica llega a su fin con una entrega de diplomas - (foto 1)

    El curso de agricultura ecológica que tuvo lugar entre febrero y junio de este año en Puçol se clausuró ayer en la Costera con el reparto de diplomas a sus 24 inscritos. La actividad, realizada en colaboración con la Diputación de Valencia, ofrecía talleres puntuales centrados en temas como la planificación de cultivos o el tratamiento contra plagas a los usuarios a los que les habían asignado un huerto en el paraje natural municipal, aunque estaban abiertos a todos los públicos.

    “El objetivo de este tipo de talleres es facilitar que las personas que utilizan los huertos dispongan de orientación y fomentar la concienciación medioambiental”, explicó Juanjo Manzaneque, concejal de Medio Ambiente. De cara al futuro, su área del Ayuntamiento está pensando en la posibilidad de “hacer una compostera para mejorar la formación que ofrecen estos cursos”.

    El edil quiso recordar a los vecinos que Puçol dispone de parcelas de campos y animó a que las utilizaran; “si hay mucha demanda, se ampliaría el número de huertos disponibles”. “Dentro del paraje de la Costera, es un aspecto más que tenemos aquí arriba y una muestra del trabajo que hace la gente”.

    La actividad de este año ha consistido en una serie de “talleres puntuales relacionados con la agricultura ecológica”, detalló Paco Morcillo, técnico de agricultura ecológica de la asociación Sembra en Saó. Entre los temas tratados, se encuentran la planificación de cultivos –el calendario y las cantidades que deben aplicarse, entre otras materias–, el tratamiento ecológico de plagas y la visita a un campo ecológico de la agrupación en Godella.

    Actualmente, hay unas 20 parcelas dedicadas a estas actividades, en las que se siembra una amplia variedad de cultivos y flores. Los vecinos que deseen que se les asigne un huerto deben apuntarse en el Ayuntamiento, donde entrarán en una lista de espera. Una vez dispongan de él, contarán con un periodo de dos años para utilizarlo; a partir de entonces, los usuarios del terreno volverán a cambiar. Aunque los talleres se dirigían a ellos, estaban abiertos al público, añadió Paco.

    La agricultura ecológica se caracteriza por no utilizar productos químicos de síntesis, que “causan los problemas medioambientales de la agricultura intensiva”, detalló Paco. “Este tipo de agricultura es consciente de los problemas que se le puede causar al medio ambiente y tiene en cuenta la salud del suelo a la hora de aplicar abonos, así como la del agua”, agregó.

    Los participantes han descrito los talleres como “una actividad amena”, y han señalado su utilidad al “haberles guiado en cosas de las que no tenían ni idea”, ya que cada uno cultivaba su huerto de una manera. En definitiva, una lúdica pero instructiva experiencia que aboga por la sostenibilidad y el respeto a la naturaleza.

     

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