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Todos los conflictos del Ayuntamiento de Castelló con los barrios de la ciudad

Todos los conflictos del Ayuntamiento de Castelló con los barrios de la ciudad
  • Polémicas como la de la reforma de la avenida Lidón o la nueva Casa de la Cultura han generado roces con las asociaciones de vecinos

La ciudad de Castelló está inmersa en la transformación de varios de sus barrios, con proyectos que encabeza el Ayuntamiento con objetivos como la descarbonización de la capital, la mejora de la seguridad o el fomento de la convivencia ciudadana, así como ganar espacios para viandantes.

Sin embargo, muchos grupos vecinales han alzado la voz contra estos proyectos al considerar que les van a afectar negativamente en cuestiones como el tráfico o que perjudicarán al comercio local. Tanto se ha tensado la cuerda que el pasado mes de febrero hasta seis asociaciones vecinales de la ciudad se levantaron de la Comisión Permanente del Consejo Municipal de Participación Ciudadana.

“Los vecinos siguen quejándose porque no atienden sus reclamaciones, viendo como el dinero de los elevados impuestos municipales se destina a cuestiones que nadie pide, caso de la reforma de la Avenida de Lidón o de la plaza La Paz, mientras las cuestiones que sí se solicitan no se materializan”, explica Begoña Carrasco, portavoz del Partido Popular en la ciudad, que ha hecho bandera de las movilizaciones vecinales desde la oposición al gobierno municipal.

“Un ejemplo son las obras con cargo a los Presupuestos Participativos que hay pendientes desde 2016”, destaca Carrasco, que indica que “durante meses estamos viendo cómo foros de participación se quedan desiertos y no se celebran por falta de quórum, porque los vecinos cansados de participar como mera comparsa ni asisten, o porque se pone cada vez más trabas a las asociaciones vecinales, con excesivo papeleo y cargándoles con una responsabilidad, por lo que acaban desistiendo”.

Reformas, rehabilitaciones, cambios en las calles...

A este respecto, Begoña Carrasco trata de enumerar algunos de los conflictos: “La reforma de la Avenida de Lidón se ha decidido de espaldas a la ciudadanía para acabar eliminando un acceso al centro, porque no hubo un proceso real de Participación Ciudadana; las obras para levantar la plaza la Paz y suprimir otro carril de acceso a la calle Mayor; las obras en la Casa de la Cultura que hablaban de rehabilitación y han acabado siendo una demolición en toda regla, donde los vecinos de las casas colindantes han emprendido un litigio contra el Ayuntamiento”.

“También hay malestar por las escasas ayudas al comercio local, el centro se muere y lo que no ayuda es vaciarlo de servicios como el que venía prestando el edificio de Correos y tampoco ayuda a atraer clientes el sistema sancionador de cámaras del centro que expulsa a quienes tienen que desplazarse en coche, optando por comprar en otros lugares donde tienen más facilidades de acceso y de aparcamiento”, lamenta Carrrasco. Además, la asociación Amics del Ribalta hha reemprendido su cruzada en varios frentes contra la reforma de la Pérgola del Parque Ribalta aduciendo que se vulneraría el BIC de esta zona verde.

Las peticiones de los barrios

Asimismo, la portavoz popular explica que “con el dinero de la reforma de Lidón presupuestado para este año, 2,9 millones, hemos propuesto desbloquear hasta 12 propuestas vecinales: la remodelación de la plaza Ronda Vinatea, actuaciones para evitar inundaciones en puntos clave, como la famosa rotonda de la avenida Valencia; reforzar la limpieza viaria; la limpieza de solares; limpieza cauces y barrancos; la mejora del alcantarillado de barrios periféricos; la rehabilitación de los mercados municipales; dotar de un retén de Policía Local al grupo Perpetuo Socorro; dotar de un retén de Bomberos al Grao; la rehabilitación del almacén de Gaiatas; el control de excrementos de mascotas y el desdoblamiento de la carretera de Alcora”.

Otra de las zonas que también tiene una lista de peticiones para el Ayuntamiento es la Marjal, y en los últimos meses en concreto por los problemas que genera una tubería rota que causa inundaciones en las partidas de Molinera, Senillar y Bovar.

Por su parte, los barrios de San Agustín y San Marcos siguen pendientes del encauzamiento del Barranco del Sol, al tiempo que reclaman aceras para poder acceder hasta Penyeta Roja y transmiten su malestar por la minirotonda de la avenida Castell Vell, en la que camiones y autobuses tienen dificultades para maniobrar.

 

 

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