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Un pueblo de Castellón sigue bebiendo agua de cubas tres meses después del temporal

Un pueblo de Castellón sigue bebiendo agua de cubas tres meses después del temporal
  • Las lluvias torrenciales de noviembre arrancaron las tuberías de agua potable

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Un pueblo de Castellón sigue bebiendo agua de cubas tres meses después del temporal - (foto 2)

La alcaldesa de Canet lo Roig, María Ángeles Pallarés, ha denunciado que “más de tres meses después del fuerte temporal de lluvias que arrastró las canalizaciones que suministraban agua potable a nuestra población continuamos sin el servicio”.

La alcaldesa acusa a la Generalitat de "falta de compromiso y de voluntad" para resolver este problema. "Pasan los días, y la pelota va de un tejado a otro, pero ni hay respuestas, ni llegan los recursos económicos prometidos ni se autoriza la ejecución de las inversiones necesarias para resolver el problema”, ha remarcado.

La alcaldesa de Canet lo Roig recuerda que los hechos se remontan al temporal de los días 11 y 12 de noviembre de 2022, cuando las lluvias torrenciales de más de 200 litros arrancaron de cuajo la tubería que suministraba el agua potable a la localidad a su paso por el río Servol. Los daños fueron muy cuantiosos, ya que la fuerza del agua arrasó pasos completos de barrancos, caminos rurales, infraestructuras, mobiliario urbano, campos de cultivo… además de las canalizaciones de agua potable”. La envergadura de dichos daños hace que su reparación sea inasumible para un Ayuntamiento como Canet lo Roig, por lo que desde el consistorio se solicitó el apoyo económico de la Generalitat.

“Tras el temporal, visitaron Canet los responsables de la Agencia Antidespoblación, de la Dirección General de Emergencias, la Dirección General del Agua, la Subdelegación, la Diputación… todos prometieron que habría ayudas y que estas llegarían rápido. Hoy, ni se atienden las llamadas de nuestro Ayuntamiento ni se dan plazos ni respuestas ni nada, mientras los vecinos de Canet reciben un trato tercermundista”, ha denunciado Pallarés.

Ante la ausencia del suministro ordinario de agua potable procedente del manantial que llega a Canet desde Vallibona, el equipo de gobierno se ha visto obligado a activar el pozo alternativo secundario situado en la Font de la Roca. Sin embargo, se trata de una fuente que suministra agua de baja calidad, y que además genera muchos problemas en las conducciones, que se obstruyen. Asimismo, la alcaldesa recuerda que el caudal es del todo insuficiente y no alcanzará para atender la demanda del verano, ya están teniendo problemas de caudal.

Ni Emergencias ha autorizado a la empresa Tragsa a abrir la senda para ver el estado en el que ha quedado la tubería para poder reparar el conducto del agua potable entre Canet y Vallibona ni se tienen noticias de ningún tipo”, indica. Hay que recordar que el manantial se encuentra dentro del Parque Natural de la Tinença de Benifassà, en una zona protegida competencia de la Generalitat Valenciana.

María Ángeles Pallarés también carga contra la Diputación de Castellón a quien le pide que active los pozos localizados en el municipio y que "pondrían el definitivo punto final a los muchos y graves problemas que tiene la localidad para garantizar que el agua llegue con normalidad a todas las casas”.

Las reservas de agua subterráneas fueron localizadas en 2007, en el término municipal de Canet Lo Roig; y el pasado 2021 se comprobó que existía el aforo suficiente para justificar la construcción y explotación de los pozos, que no solo deben suministrar agua a Canet Lo Roig, sino también a La Jana y Traiguera. Por tal motivo, las tres poblaciones solicitaron a la Diputación, en agosto de 2021, su incorporación al Consorcio de Aguas de Pla de l’Arc y que la corporación provincial asumiese la gestión de las citadas infraestructuras hidráulicas y los expedientes de expropiación que fuesen necesarios. 

La alcaldesa de Canet lo Roig pide “responsabilidad” a la Generalitat y Diputación y “celeridad” en la activación de las soluciones. En este sentido, recuerda que un problema similar ya se dio en el año 2015, resolviéndose en poco más de un mes de tiempo.

En abril de 2015, apenas un mes después de la rotura de la tubería por un temporal, la Conselleria de Gobernación aprobaba el proyecto que permitió reparar la canalización para que el suministro de agua potable se recuperase. Un plan que estuvo valorado en 324.000 euros. 

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