27 de septiembre de 2020 27/9/20

El PSPV presenta una moción para que la Diputación adopte el modelo de concertación con los ayuntamientos

  • El portavoz socialista, Francesc Colomer, ha apuntado que “un ayuntamiento y sus ciudadanos sabrían qué pueden esperar de la diputación en toda la legislatura, a qué atenerse y que no iban a depender de la decisión arbitraria o del favoritismo de turno”

El Grupo Socialista en la Diputación de Castelló ha presentado una moción para su debate y aprobación en el próximo pleno con el fin de adoptar en la Diputación de Castellón el modelo de Concertación entre la misma y cada uno de los ayuntamientos a partir de las prioridades fijadas por cada uno de ellos, garantizado en todo momento la transparencia, la objetividad y la equidad. El documento insta también a que este modelo se aplique, con las modificaciones presupuestarias y las adaptaciones necesarias, hasta el fin de la actual legislatura. El portavoz socialista, Francesc Colomer, ha afirmado que "la puesta por la concertación con los ayuntamientos es una de nuestras propuestas clave en el modeLo alternativo que postulamos en la diputación”. Según Colomer, “un ayuntamiento y sus ciudadanos sabrían qué pueden esperar de la diputación en toda la legislatura, a qué atenerse y que no iban a depender de la decisión arbitraria o del favoritismo de turno”. El secretario general provincial ha insistido en que “las relaciones institucionales deben ser algo mucho más serio, riguroso y previsible que lo vivido hasta ahora”. Para Colomer, “los ciudadanos y los proyectos que pueden mejorar su calidad de vida, no pueden depender de la gracia que le cause su alcalde al presidente de la diputación en un momento dado”. “Así era en el pasado y, en buena medida, sigue siendo ahora, por eso, los socialistas tenemos en Castellló un modelo de funcionammiento alternativo y queremos ponerlo en valor con esta moción", agrega Colomer.

La moción señala que no casa con la naturaleza de un ente que se concibe al servicio de otro, que el primero sea el que dirija la acción política a través de planes y programas que condicionen la actuación del segundo. El funcionamiento de arriba a abajo y las ayudas finalistas limitan la autonomía municipal al tiempo que no tienen la garantía de acomodarse a las verdaderas necesidades de los municipios que son, al fin y al cabo, las necesidades de los ciudadanos.

Los alcaldes y alcaldesas y concejales y concejalas son quienes conocen de primera mano esas necesidades; son también ellos los que han sido elegidos directamente por la ciudadanía y, por tanto, quienes tienen la legitimidad democrática directa. En consecuencia, corresponde a ellos ejercer la acción política, marcar prioridades y dar respuesta a sus vecinos. Y todo ello no puede hacerse si no es desde una relación de horizontalidad entre ayuntamientos y diputación.

Esa nueva relación exige un nuevo modelo basado en el acuerdo y el trabajo conjunto entre ayuntamientos y diputación, un modelo que podemos denominar de Concertación y que se concreta en un acuerdo de colaboración entre las dos instituciones a partir de las prioridades fijadas por el ayuntamiento de cada municipio. Es decir, que en un primer momento, ya sea a principios de legislatura, cada dos años o con programación anual, los alcaldes hacen llegar a la Diputación sus necesidades y propuestas de actuación, para las que solicitan la colaboración de la Diputación Provincial; y a partir de ahí, en una mesa de concertación, acuerdan acciones, aportaciones económicas, apoyo técnico, etc. Acuerdos siempre desde el marco de la transparencia, la equidad y objetividad. Acuerdos que responderían a los verdaderos compromisos de los ayuntamientos contraídos directamente con sus vecinos.

De esta manera, los ayuntamientos refuerzan su autonomía; las soluciones a los problemas de los vecinos y vecinas tienen la garantía de ser más realistas y ajustadas; los alcaldes y alcaldesas pueden priorizar actuaciones y dar cumplimiento al programa electoral con el que han sido elegidos; las Diputaciones pueden cumplir mejor con su naturaleza de entes al servicio del mundo municipal; la burocracia queda reducida y el personal de la Diputación, su mayor capital, puede desarrollar una función mucho más técnica y de apoyo a los municipios.

Subir