19 de septiembre de 2020 19/9/20

Cultura concluye la campaña de inventario etnológico con más de 300 inmuebles inventariados

    La Conselleria de Cultura, a través de la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano, ha concluido la campaña de inventario de bienes etnológicos, que ha llevado a cabo el Instituto Universitario Valenciano de Etnología de la Universidad “San Vicente Mártir”. La campaña de 2008 se ha llevado a cabo en el Alto Palancia y Alto Mijares.

    El resultado de esta campaña ha sido el inventario de más de trescientos inmuebles, de entre los cuales el Instituto Universitario Valenciano de Etnología sugiere la protección, mediante la figura de  “Espacios Etnológicos” los lavaderos, abrevaderos y fuentes de Arteas de Arriba y de Arteas de Abajo en Bejís; el embalse de Ajuez y su huerta próxima en Chóvar; la Fuente de la Teja y destilería de Azuébar; la zona del calvario de Castellnovo; el lavadero y fuente de Santa Bárbara de Torralba del Pinar; los lavaderos de los Olmos de Castillo de Vilamalefa; y finalmente el embalse y pocico de San Vicente y el corral del rincón del fraile de Torás.

    Asimismo, de los más de 300 elementos etnológicos que se han inventariado en los 48 pueblos de estas dos comarcas del interior se ha propuesto la protección como BRL de varios bienes de muy diversa tipología. La mayor parte de estos elementos podrían datarse entre los siglos XVI y XIX. Aunque, según ha matizado el responsable de este inventario en la UCV, Pablo Vidal, director de investigación del Instituto de Etnología de la Universidad Católica, “fijar una fecha exacta de estos bienes se hace muy complicada al tratarse de elementos no monumentales, con una cronología más prolongada en el tiempo”.

    El proyecto ha consistido en elaborar fichas en las que se ha documentado el elemento con “fotografías, descripción minuciosa y localización exacta mediante un GPS”.

    Entre las conclusiones del inventario figura la recomendación de “enmarcar este patrimonio para fomentar el turismo rural a través de rutas culturales, temáticas, impresión de folletos explicativos y potenciar el valor de estas zonas”. “En muchas ocasiones los propios habitantes del lugar no llegan a tener conciencia, por su cotidianeidad, de los tesoros que disponen”, ha añadido.

    Vidal ha advertido de la necesidad de “proteger nuestro patrimonio rural porque son nuestras raíces”. En esta línea, la D.G. de Patrimonio Cultural Valenciano lleva trabajando desde 1988 mediante la realización de fichas de inventario de patrimonio etnológico, aunque la labor sistemática de inventario se está llevando a cabo desde1996. Se han realizado catalogaciones, bien por tipologías (elementos de agua, patrimonio industrial, retablos cerámicos, molinos de viento, pozos de nieve, campanas...), bien por espacios territoriales.

    Así mismo, anualmente se publican varias órdenes de ayuda para los ayuntamientos y asociaciones sin ánimo de lucro para la restauración y recuperación de elementos etnológicos, así como para la conservación del patrimonio de piedra en seco, las instalaciones de campanas tradicionales y la realización de actuaciones de restauración y conservación de puentes, acueductos, pozos de nieve y demás construcciones hidráulicas de interés patrimonial.

    La directora general de Patrimonio Cultural Valenciano, Paz Olmos, ha destacado que “el inventario supone el primer paso para la protección de nuestro patrimonio etnológico, pues sólo conociendo lo que tenemos podremos preservarlo para las generaciones futuras”.

    Plana Baixa y Parque Natural de las Hoces del Cabriel
    Para el 2009, la Dirección General de Patrimonio Cultural Valenciano ha encargado de nuevo al Instituto Universitario Valenciano de Etnología, la campaña para la realización del inventario de patrimonio etnológico. En esta ocasión ambas instituciones han consensuado que las zonas a inventariar serán la comarca de la Plana Baixa y el Parque Natural de las Hoces del Cabriel, el parque natural más grande de la Comunitat Valenciana.

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