20 de julio de 2019 20/7/19
Por Juanfran Barberá
Veus de Festa - RSS

El cierre y sus derivados

El “presunto” cierre de RTVV por parte del gobierno valenciano ha puesto de manifiesto las miserias que viene arrastrando el colectivo político durante muchos años. El bipartidismo ha hecho mucho daño gracias a la clase política instalada en el bienestar autocomplaciente pensando que la gallina de las “cajas” de oro sería eterna. El resultado salta a la vista y el caos sistemático impera en la Comunitat Valenciana.

Extrapolando a las fiestas no entiendo ni entenderé como partidos que defienden enseñas y proclamas más propias de una comunidad como la catalana, ahora aprovechan el filón que se abre tras esta debacle “pepera” en forma de despidos a mansalva en el ente público de la RTVV.

La hipocresía, la falsedad y el oportunismo por subirse a la poltrona, al sillón del moro y ostentar el bastón de mando, vale por encima de todo y las fiestas y las tradiciones no han tardado en expresarse como argumento político, no iban a quedar exentas del juego.

Y es aquí donde me gustaría expresar mi rechazo a todos aquellos que amparados en el actual “vale todo” en política, pretenden arrancar votos pese a manifestarse con esteladas, cuatribarradas, lanzar proclamas independentistas o pactar sin ir más lejos con partidos con condimento “pro-etarra”.

Así, y sin entrar en valoraciones económicas, uno de los grandes afectados sería el colectivo festero si es que pretenden ponernos bajo los designios de su gestión. Y además estos partidos tienen entre sus filas a avispados listillos que para quien no lo sepa aún, son aquellos que han servido al Ayuntamiento de Valencia y una vez prescindido de sus servicios se dedican a mofarse y ridiculizar cualquier actuación.

Estoy cansado de aprovechados, , de gente que a vivido a costa de nuestros impuestos y ahora parece que no han roto un plato cuando defienden siglas y actuaciones propias de otros tiempos de repulsa e indignación. Se acabó amigos, ni unos ni los otros.

Las fiestas son el legado cultural de nuestros antepasados que dudo mucho entendiesen de Compromís, Esquerras, Pepes y Pesebres y que a pesar de muchos impedimentos como por ejemplo una Guerra Civil, ahí estaban luchando como podían por preservar unas señas de identidad, una cultura, unas tradiciones. En definitiva un pueblo.

Y vaya desde aquí mi más sincero abrazo a todos aquellos profesionales que se ven continuamente asediados por el yugo de la política, tan solo faltarían las flechas.