16 de septiembre de 2019 16/9/19

Yo no soy racista, pero…

Suelo escuchar “yo no tengo nada contra los inmigrantes, pero…” Y  ante ese “pero” suelo  entender que estoy ante alguien con tintes xenófobos.

El derecho marítimo, los Derechos Humanos y la razón dictan que hay que ayudar a las personas que  están en peligro de morir en el mar. En el mar y en cualquier parte. No harían falta leyes para decir eso.

Muchos de los del  “pero” se intentan justificar hablando de MAFIAS. ¿A qué llaman mafias? Llaman mafias a quienes les cobran por meterles en barcas hinchables  de plástico y lanzarles al mar en busca de que algún barco les recoja. Si tras  un aviso de socorro el rescate no llega, el destino es morir ahogados en medio del mar. Van con lo que llevan puesto y llevan consigo, muchos de ellos, a lo que más quieren: a sus hijos pequeños.

En busca de esa posibilidad de que les rescaten y aun sabiendo que pueden morir ellos y sus hijos, hay gente que acepta ese  desafío y se lanza en manos de “mafias” que se prestan a ayudarles a cambio dinero. ¡Cuánta desesperación tienen que llevar encima!

Solo el sufrimiento, las guerras, los malos tratos, las palizas, el hambre, la ruina de sus cultivos, las violaciones, el cambio climático, la violencia y un ansia muy fuerte por escapar de todo eso les hace lanzarse al mar tentando a una suerte que falla tanto  que ha dejado más de mil muertos en el Mediterráneo.

Las migraciones son tan antiguas como la humanidad  y la historia sería otra si a la madre de Jesucristo, empujada por el miedo a Herodes, la hubieran violado en su huida a Egipto, hubieran vendido a su esposo  como esclavo y al niño lo hubiera adoptado un pederasta.

Hoy escucho aquello de que  “Hay paro luego que no vengan”, cuando los que vienen, vienen a hacer los trabajos más duros y peor pagados, ya sea en invernaderos de plástico de Andalucía o cuidando durante largas jornadas a gente mayor.

Para expandir ideología xenófoba expanden bulos  en las redes: “los menores cobran 664 euros  y  las viudas, de pensión, cobran solo 426 euros“.  Como cuando hablan de que “hay  moros y rumanos  que cobran más de 2.000 euros.”

Lo primero que hay que decir es que la pensión mínima de las viudas es de 513 euros y que hay ayudas en las Comunidades que rondan los 10 euros semanales para niños españoles y extranjeros en riesgo de exclusión. La ayuda de 664 euros existe en Cataluña para jóvenes ex tutelados sean españoles o extranjeros.  Y por supuesto lo de los 2.000 euros de renta mensual es solo gasolina para expandir ideología embustera que tan bien se vende y se vota. Cuando afirman que  Europa se va a convertir en un Magreb lleno de musulmanes  solo realizan una previsión al estilo de la meteorológica  de las que hacia (no sé si aun las hace) el Calendario Zaragozano  para  25 años. En cambio sí es una previsión cierta, porque así lo dicen los científicos,  el desastre que se avecina por el cambio climático. A eso no le dan credibilidad.

Ante el envejecimiento de la población en España y en Europa y la necesidad de que se incremente la población, en otra falacia muy extendida, nos dicen que lo que hay que hacer es FOMENTAR LA NATALIDAD y apoyar a las familias ¿Para que nazcan niños que se incorporen al mercado laboral dentro de 25 años? ¿Se cree alguien que por más apoyos que se den a los jóvenes aumentará la natalidad con un mercado laboral tan en precario?

¿Mafias? LAS MAFIAS SÍ EXISTEN Y SON LAS QUE PAGAMOS NOSOTROS  en Siria, Libia, Egipto, Turquía o Marruecos para que apaleen, sobre todo a quienes huyen de guerras  (unas guerras que por cierto se llevan a cabo con nuestras armas apoyando a grupos para que nos permitan extraer de allí minerales como  el coltán).

Con nuestro dinero, en esos países ribereños se traslada a migrantes al desierto del Sahara y se les deja allí a su suerte (José Mª Aznar sabe de lo que hablo). Con ese dinero se vende a personas como esclavos. Con ese dinero se viola a mujeres y desaparecen niños menores. Con ese dinero reciben extorsiones. Eso sí son verdaderas mafias, mafias  pagadas con nuestro dinero para que no les veamos. Con ese dinero y esas artes  se logra que baje el número de inmigrantes llegados por mar que, por cierto, solo representan el 8% del total de los que llegan.

Despreciar a quienes se juegan, en su desesperación,  la vida en el mar, es no entender nada o no tener corazón, por más cristianos que se declaren (como el despreciable Salvini). ME PREGUNTO COMO ALGUIEN PUEDE OPONERSE A QUE UNA ONG  SALVE VIDAS DONDE NO LLEGA SALVAMENTO MARÍTIMO Y LUEGO DARSE GOLPES EN EL PECHO, BESAR UN CRUCIFIJO E IRSE A LA CAMA CON LA CONCIENCIA TRANQUILA. Me resulta bochornoso oír a la vice presidenta Carmen Calvo  decir que  el OPEN ARMS no tiene permiso para rescatar a personas en el mar. ¿Es que hace falta permiso para socorrer a un náufrago? ¡Qué vergüenza! ¡Qué vergüenza cuando repiten que les explotan las mafias! ¡Cómo se ceban en los desgraciados!, unos desgraciados que como ha dicho uno de los finalmente liberados del Open Arms solo busca “una vida amable, sin violencia, en la que sepas que mañana te puedes levantar”.

¿Hay que dejar que entren todos? No estoy diciendo eso. Digo que hay que  salvar  vidas. Hay que llevarles a centros  de acogida y resolver si deben o no tener el estatuto de refugiado, tal como dictan las leyes. Pero ya se sabe que los que dicen ser constitucionalistas y defensores de las leyes, miran solo el artículo 2 que habla de la unidad de la patria y el 155. Los demás no existen.

Transcribo el Artículo 2 del Tratado de la Unión: "La Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de Derecho y respeto de los derechos humanos…".

AL AMIGO  JOSÉ LUIS RAMOS

Voy comentarte brevemente tus tres puntos que citas en tu artículo.

1.- Tradición. Siempre me he preguntado cuándo empieza un evento a ser considerado  tradicional ¿A los 10 años? ¿A los 75 como las fallas? ¿Cuántos necesita el AS para ser una fiesta tradicional? ¿Es tradición la tomatina de Buñol? ¿Lo son los toros en el Pla? Permíteme decirte, en broma, que tradicionales eran los olores de las papeleras de El Cid y Mijares de mi infancia y ya viene siendo tradicional que la depuradora de Burriana emita olores un día sí y otro también. Espero que  no se convierta definitivamente en una tradición.

2.- Intensidad del ruido. He de decir que a mí no me ha molestado demasiado el AS  y te invito a que vengas a mi casa en fiestas josefinas. Oirás charangas a lo bruto con  voces en  el micro de alguno que ha bebido un poco de alcohol y verás cómo suenan por el centro de la ciudad  un día y otro. Te invito a  que escuches en la madrugada,  desde mi habitación,  a quienes se lo pasan tan bien tirando “tronadors” que  si su nombre viene de truenos te aseguro que no he escuchado jamás tormentas con esos decibelios.

3.- Los eventos populares suelen ser de un día, pero las fallas duran una semana y muchos días sueltos repartidos durante todo el año.  Y quede claro que no estoy contra las fallas ni me he quejado de las charangas. De las “despertás” sí, porque  buscan solo fastidiar o vamos a decirlo más  claro, buscan  joder  y no dejar descansar.

ocultar
Yo no soy racista, pero…
Subir