24 de julio de 2019 24/7/19

Una salida europea

Con los auges del nacional-populismo, el paro, la precariedad y las divisiones sobre la política migratoria, Europa - como abordaba en mi último artículo -, está siendo zarandeada a falta de un acuerdo sobre su porvenir, por los movimientos xenófobos, populistas, nacionalistas y la extrema derecha.

En el parlamento Europeo, hay una presencia parlamentaria del PPE, que apuesta por el estancamiento del crecimiento. Y naturalmente su balance en la última década, ha sido todo un desastre, pero a pesar de ello, siguen apostando por los recortes.

Y entre estas posiciones, y los de la derecha de Macrom en Francia, con sus matices deferenciales, está la extrema derecha populista que espera su hora, para recoger sus “frutos envenenados” como consecuencia de la política anti-social que se ha estado practicando en Europa.

Frente a esta situación, frente a las opciones de la derecha y la ultra-derecha, se impone por necesidad imperiosa, otra opción más realista y más social para transformar la Europa de hoy, en una Europa progresista desde las perspectivas del socialismo que en nuestro país lidera y defiende Pedro Sánchez para Europa.

Y que, en mi opinión, exigen muchas medidas,  pero la primera de todas ellas es que la izquierda Europea, defienda las políticas sociales en la Unión Europea, que hoy carece de ellas.

La política fiscal, un mayor control de las entidades bancarias, una mayor protección a los parados y acabar con la precariedad y los bajos salarios, así como el establecimiento de políticas de ayuda a los países de los que parten las pateras, son a primera vista creo, las medidas más urgentes que desde la izquierda se tiene que plantear y adoptar en Europa.

Pero ello no vendrá como una solución caída del cielo, para que esas propuestas avancen y se materialicen,  hace falta la creación de un bloque de la izquierda socialista y socialdemócrata, donde España con el gobierno de Pedro Sánchez y el de Portugal, se impulse la reorientación necesaria de las políticas sociales progresistas.

Y para ello, los españoles tenemos una buena ocasión el 26 de mayo, si votamos las candidaturas socialistas del PSOE al Parlamento Europeo, apoyando así, las propuestas que tan acertadamente lidera clara e inequívocamente, y que responden a las necesidades de nuestro pueblo, el Presidente Pedro Sánchez.

Ahí se encuentra el éxito del giro copernicano, para España y para Europa, y los españoles que ya tenemos la cita con las urnas el 26 de mayo, no deberíamos desperdiciarla.

Así lo pienso y así lo digo.