7 de diciembre de 2019 7/12/19

Repasando datos antes de ir a votar

    Estos datos que he recogido en este artículo, están dedicado a los 7 millones 200,000 votantes que lo hicieron el 20-D, con la esperanza de que después de una constatación por su parte de la veracidad de lo que aquí he recogido. Pueda ayudarles a una reflexión serena y a tomar una madura decisión, respondiéndose honestamente a esta pregunta: ¿Es que merece el PP que lo sigan votando?

    Y no está mal visto, ni es un mal vicio que mientras llegue el día de las próximas elecciones el 26-J, repasemos nuestra situación económica como país, porque no es para echar cohetes la gestión que nos ha hecho en su legislatura Mariano Rajoy.

    Y no hay que confundirse, si hasta hoy el Gobierno del Sr. Rajoy nos ha conducido a tan desastrosa situación económica a lo largo de su legislatura de Gobierno. A estar como estamos, en tanto que país, como en lo personal, parecería del género “tonto” que lo sigan votando una parte importante de las víctimas de esa actuación política del citado Rajoy como son los 7 millones 200,000 votantes que lo hicieron el 20-D.

    Y mejor que votar sistemáticamente a quien sea, es mucho mejor constatar si ese voto se lo han merecido, quienes no han hecho nada por buscar mediante un programa un acuerdo para hacer posible un Gobierno que mejorase nuestra situación. Y si no nos hemos convencido, de que no se lo han merecido, y no solo por lo hecho, sino porque ahora se empeñan en mantener la misma política. Pues no hay mucho que pensar: AL PP NO HAY QUE VOLVERLO A VOTAR. ¡Digo yo!

    Ese es el caso del “Corrupto partido”, que hoy ha llegado a una situación, donde las reuniones de la dirección y sus cargos públicos van a tener que celebrarlas en la cárcel de Alcalá Meco, o en la de Picassent. Creo que mis lectores ya se habrán percatado del partido a quien me refiero.

    Es verdad que las elecciones del 20-D, provocaron una situación inédita de incertidumbre política que no ha tenido ningún impacto sobre el PIB y el empleo. En el primer trimestre de este año, el PIB y el empleo mantuvieron la misma intensidad que en el segundo semestre de 2015.

    Esto es sin duda, una excelente noticia que confirma que la democracia en España es sólida y ha desarrollado instituciones fuertes que pueden soportar periodos de ingobernabilidad.

    No obstante, no puede ser eterna sin que tenga impactos negativos sobre el empleo. Esperemos que tras el 26-J, España y los españoles podamos tener un buen Gobierno, lo cual implica que sea estable y aplique una buena política económica.

    En la EPA, se mantuvo la precariedad y la tasa de temporalidad elevada. Y el empleo de menores de 35 años siguió cayendo el pasado año. Un millón de jóvenes han perdido su empleo desde que Rajoy llegó a la Moncloa y aprobó su reforma laboral.

    Se entiende muy bien, que no es para creerse la recuperación, y que el PP tenga el menor ratio de voto de los jóvenes desde los años ochenta con Fraga.

    El Gobierno ha apurado hasta el último momento para enviar su Programa de Estabilidad a Bruselas y ya sabemos por qué. La mayoría de servicios de estudios y organismos internacionales han revisado a la baja sus previsiones, aunque el Gobierno las mantiene. La historia de siempre.

    Veamos, el PP en campaña siempre promete que crecerá el 3%, lo hizo en el 2008 antes de la crisis de Lehman y la mayor recesión mundial en 80 años. Lo volvió a hacer en 2011, antes de la quiebra de Bankia y lo vuelve a hacer. Son incorregiblemente torpes, o “pollinos económicos” bien criados por supuesto.

    La previsión de déficit sube hasta el 3,6% del PIB, pero vuelve a basarse en previsiones surrealistas. El mayor agujero estará en la Seguridad Social, donde el Gobierno espera unos ingresos por cotizaciones de 117,000 millones en 2016. En 2015 cerraron en 100,000 millones y en el primer trimestre crecían un 2%. Por lo tanto, cerrarán en próximas con 102,000 millones y la desviación será de 15,000 millones, el 1,5% del PIB.

    El Banco de España anticipa un déficit del 4,4% del PIB este año, pero viendo el Programa de Estabilidad podríamos firmarlo ya, que la desviación será mayor. En 2015 el Gobierno también infló las previsiones de ingresos, pero el empleo y el PIB crecieron el doble de lo previsto y aun así, la desviación del déficit superó los 100,000 millones y los ingresos de la Seguridad Social explicaron el 100% de la desviación.

    En el 2016, si se aplica el ajuste fiscal pendiente, el PIB y el empleo crecerán menos y la desviación de ingresos prevista será aún mayor que el pasado año.

    Esta semana la Comisión Europea publicará sus propias previsiones y empezará el protocolo de sanción a España.

    Pronto sabremos si exigen a Rajoy en mayo, aplicar los recortes, como sucedió en 2012, o esperaran al presupuesto de 2017 en otoño y que sea el nuevo Gobierno el que resuelva el agujero del Gobierno anterior.

    Pero lo más preocupante del Programa de Estabilidad presentado, es que, el Gobierno de Rajoy asume que la productividad por hora trabajada caerá un 2% hasta 2019 con su Reforma Laboral y su modelo económico.

    Si no hay cambio de Gobierno y de política económica, eso implica que los salarios por hora en media tendrán que caer también un 2%, lo cual aumentará la precariedad laboral, especialmente de los jóvenes, y seguirá aumentando la desigualdad.

    Con bajadas de salarios, el agujero del sistema de pensiones seguirá aumentando. En 2016, el agujero en términos de caja estará próximo a 25,000 millones y se habrá acabado la hucha.

    Rajoy ha reconocido en el Programa de Estabilidad que su reforma del sistema de pensiones en 2013, cambió la fórmula de cálculo de revalorización unilateralmente y por primera vez desde 1992 sin consenso en el Pacto de Toledo, supondrá un ahorro en 2020 de 0,8% del PIB. O sea que los pensionistas recibirán unos 190,000 millones menos tras su reforma.

    Pero si no se cambia el modelo de crecimiento, el tipo de empleo que se crea y los bajos salarios que se pagan, serán necesarios recortes mucho más drásticos para cerrar el agujero del sistema público de pensiones.

    La Comisión sacará en breve sus recomendaciones para España. Tras el incumplimiento sistemático del déficit de la última legislatura, España seguramente estrenará el nuevo mecanismo de vigilancia reforzada del six pack. Eso significa que España estará rescatada y que las recomendaciones de la Comisión pasaran a ser de obligado cumplimiento y sin recibir ni un euro.

    Seguramente obligaran al próximo gobierno a eliminar desgravaciones de los impuestos para subir la recaudación 10% del PIB por debajo del promedio europeo, y anticipar la jubilación a los 67 años para reducir el crecimiento natural del pacto en pensiones.

    Cada vez hay más pensionistas por envejecimiento de la población y cada vez tienen la pensión media más alta por el fuerte aumento de la renta por habitante de las últimas décadas.

    Y así están las cosas, como consecuencia de la crisis económica global, y las políticas neoliberales, y de austeridad y recortes, que nos han empobrecido, con menos empleo, precario y mal pagado, y con perspectivas de salir de esta situación: CERO si continúan votando al PP esa gran parte de victimas de sus políticas.

    Hasta el 26 –J hay suficientes días, horas, minutos y segundos, para que en cualquier instante, ante la pura realidad aquellos que votasteis al PP. toméis la decisión de que: “Corregir es de sabios”.

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