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Lo que nos queda por escuchar y por ver

    Después de las sentencias sobre el caso Gürtel, que han dinamitado al Gobierno, a Mariano Rajoy y al PP, de manera estruendosa e irreparable. No hay que darlo todo por visto, porque aún nos quedan por escuchar barbaridades mil, ante la urgente e inteligente moción de Censura al Gobierno que ha presentado Pedro Sánchez, y nos queda por ver el posicionamiento ante la citada “Censura”, de cada uno de los partidos con presencia Parlamentaria.

    Y por otro lado,  aún quedan por jugar: “Siete piezas del caso Gürtel, más otras 15 del caso Púnica, más cinco del caso Lezo, más siete del caso Taula, y ahora habrá que añadir la operación Erial por la que Eduardo Zaplana ya se encuentra en la prisión de Picassent”.

    Vamos, el terremoto final de la gran “Mascletá Jurídica”, que presumiblemente, visto lo que hemos visto, va a dejar a lo que este quedando del PP, para formar parte de un “Museo de Antigüedades Corruptas” de la Historia de España 

    Con ese escenario jurídico donde, centenares de cargos políticos del PP están implicados, creo que no debería haber ningún ser humano con dos dedos de frente en nuestro país, que pueda decir de que todo eso es el resultado de una operación gestada a distancias siderales, desde un laboratorio de “Ideas Malignas del PSOE” que dirige un Maquiavélico Doctor Pedro Sánchez, solo con el propósito de destrozar España.

    Pues si, - los hay -, ya lo estamos viendo, como desde el Gobierno y desde el PP, que se está afirmando que Mariano Rajoy goza de una estabilidad política envidiable, y que no piensa en dimitir del Gobierno. Y que va a fracasar el “Voto de Censura” presentado por el Grupo Socialista  que expondrá Pedro Sánchez. Y para ello, recurren acusando y falseando la realidad, de manera delictiva, tan solo para engañar a los españoles, que ya estamos una amplia mayoría hartos de corrupción y del mal Gobierno de Mariano Rajoy, y que estamos convencidos que el “Voto de Censura” era tan necesaria su presentación como su aprobación.

    Y la utilización de ese derecho constitucional – no puede considerarse – como si fuera un “Delito de lesa Majestad”, por lo menos. No se pueden contar mentiras.

    Veamos: Es en el artículo 113, que el Congreso de los Diputados puede exigir la responsabilidad política del Gobierno mediante la adopción por mayoria absoluta de la moción de censura.

    -  La moción de censura deberá ser propuesta al menos por la décima parte de los Diputados, y habrá de incluir un candidato a la Presidencia del  Gobierno.

    - La moción de censura  no podrá ser votada hasta que transcurran cinco días desde su presentación. En los dos primeros días de dicho plazo podrán presentarse mociones alternativas.

    Y en el artículo 114: Si el Congreso niega su confianza al Gobierno, éste presentará su dimisión al Rey, procediéndose a continuación a la designación de Presidente del Gobierno, según lo dispuesto en el artículo 99.  

    - Si el Congreso adopta una moción de censura, el Gobierno presentará su dimisión al Rey y el candidato incluido en aquella se entenderá investido de la confianza de la Cámara a los efectos  previstos en el artículo 99. El Rey le nombrará Presidente del Gobierno.

    A partir de esa realidad, el derecho a proponer un “Voto de Censura”, al Gobierno, es un “Recurso Constitucional”, y por el mismo, no se puede acusar a nadie, ni de nada por ejercerlo. Por lo tanto todas esas catastróficas atribuciones que desde el Gobierno, desde el PP y Ciudadanos, aseguran que va a producir el “Voto de Censura”, son sencilla y simplemente “Unas Mentiras, tan grandes como lo cuentos que nos dicen que los niños los traen las cigüeñas desde Paris”.

    Pedro Sánchez lo ha expuesto con claridad meridiana, en un “Voto de Censura” para acabar con el gobierno de la corrupción y del mal gobierno, recuperar las instituciones democráticas, tomar las medidas sociales más urgentes, e inmediatamente convocar elecciones generales.

    Esos son los objetivos que persigue la moción presentada por el grupo socialista, y como ya se ha indicado, son esos y ningún otro, los únicos que Pedro Sánchez tiene por objeto con la citada moción.

    Por eso, aunque cordialmente desde la dirección del PSOE se establezcan conversaciones con los partidos con presencia parlamentaria, para convencerles cuales van a ser los objetivos del Gobierno socialista. Las exigencias de Torra, del PNV, y de cualquier otro partido: “NO HA LUGAR”.

    Por lo tanto los politólogos de servidumbre acreditada de la derecha, y los ambiciosos de Ciudadanos, pueden decir lo que se les antoje, desde ahora hasta el día de votación de la moción de censura. El Problema lo tiene cada uno de los 350 diputados que tienen que votar. Pero cada partido tiene que decidir si permiten que continúe como Presidente del Gobierno Mariano Rajoy, con el Máster de la Corrupción Política en el PP, que hasta los jueces han puesto en duda la credibilidad de sus declaraciones. O se vota la censura y se abre paso a un Gobierno Socialista con Pedro Sánchez de Presidente, que tras abordar las cuestiones anunciadas, convoque elecciones generales.

    Y desde la defensa de La Constitución, es de donde Pedro Sánchez se propone llevara a cabo las medidas sociales, entre otras.

    Esa es la cuestión, sobre la que hay que pronunciarse, y no otra que no va a encontrar satisfacción ni Torra, ni los que exigen el reconocimiento de la auto-determinación, y el apoyo a los presos. Ni tampoco el PNV con sus vacilaciones habituales va a encontrar satisfacción a sus retorcidas y ocultas aspiraciones, van a encontrar el terreno para su chalaneo.

    Si se me permite, y no se me toma a mal diré que esto del “Voto de Censura”, en estas circunstancias políticas, no puede ser de otra forma: “O se vota a favor o en contra”.      

    Y en ese próximo e irreversible escenario, todos y cada uno de los partidos van a tener que posicionarse, y con ello van a ocupar un espacio determinado en el futuro político de nuestro país, tanto en las elecciones convocadas por Pedro Sánchez si logra los 176 votos favorables a su moción. Como en las elecciones que de una forma u otra, se van a tener que convocar porque ni este Gobierno de Mariano Rajoy se puede mantener, ni los españoles estamos dispuestos soportarlo por más tiempo. Y la legislatura se verá con unas elecciones generales antes de las del 2020.

    Y si Unidos–Podemos ha dado a conocer su disposición a apoyar sin condiciones la censura al Gobierno, las manifestaciones de Pablo Iglesias, siguen siendo de “Peón caminero”, - y que me perdonen estos honestos trabajadores – porque  atreverse a decir que si Pedro Sánchez no obtiene el apoyo al voto de censura, debe de retirarse de la política. Esta debe de ser pienso yo, una norma nueva que acaba de decidir este “Olvidadizo muchachito” que cuando perdió e hizo el ridículo más espantoso con su moción de censura, no se marchó de la política. Una cosa que quizá más de uno se lo hubiéramos agradecido.

    Y de Ciudadanos hoy ya no me molesto a hablar.

    De todas formas, y para terminar estas reflexiones, en mi opinión, el planteamiento de la moción de censura ha sido un grandísimo acierto de Pedro Sánchez, que ha demostrado tener la inteligencia política para llevarla a cabo. Y porque aun no obteniendo los 176 votos favorables, este líder socialista va a dar a conocer el programa socialista que desde el PSOE se propone, y habrá creado también una clara fotografía de la posición de cada partido político. Y eso en política es muy importante.

    Y eso de entrada, es más que suficiente para felicitar a Pedro Sánchez, a la Comisión Ejecutiva, y  al Comité Federal del PSOE.

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