22 de octubre de 2019 22/10/19

El miedo por ignorancia

    El miedo, ha sido siempre el instrumento del que se han servido las derechas, que han amenazado a los pueblos de que les iba a sobrevenir un mal, si no votaban a la derecha.

    Curiosamente, el miedo con el que se ha querido asustar desde hace unos años se ha vestido con otro traje. Después de los resultados del 20-D se ha expresado de otra forma. Se ha venido diciendo que el PSOE haría esa “gran coalición” soñada por el PP para formar Gobierno.

    El origen de esas falsedades nació desde IU, inspirados en el “mantra” del “Gran Anguita” que se inspiró para ello en que había que acabar con el PSOE en nuestro país. Sus fracasos fueron “solemnes” tanto desde IU como desde el PCE, organizaciones que maldirigió en su época de máximo dirigente. Para ello, nada mejor entendió que divulgando lo de “PSOE y PP la misma…. es”, se abonaba el terreno para obtener ese “deseado fruto” aunque aupase de paso a José María Aznar a la Presidencia del Gobierno.

    El miedo, y creerse todo eso que se ha sembrado, es el miedo: de la Ignorancia.

    Ahora, cuando ni los gatos se creen ya “esas salvajes y torpes afirmaciones” que aun han calado entre algunos de sus seguidores, que fijan como objetivo desbancar al PSOE, de su protagonismo político en la izquierda. Parece de una torpeza absurda, que partiendo del mapa político en el parlamento, surgido del 20-D. El PP, el PSOE, Podemos y Ciudadanos, se hagan unas lecturas tan extravagantes y se fijen objetivos más propios de una “ceguera política” irreversible, que de un intento inteligente en la búsqueda de unas soluciones, para avanzar desde los cambios que necesitamos desde nuestra realidad económica, social y política.

    ¿Estamos viviendo en este país, una fase revolucionaria, vamos al asalto de la Bastilla española ó del Palacio Invierno de nuestros zares? Sinceramente creo que no.

    Sin embargo, la impresión que dan algunos politólogos de Facebook, algunos con origen militante en el PCE de Santiago Carrillo, es que siguen en el machito anti- PSOE. Es una lástima, una pena constatar el “desnorte” alcanzado hasta esos límites por estos “buenos chicos” que aún no se han percatado de que el “bipartidismo” que tanto criticaron y a veces sin razón, se ha acabado. Igual están con variaciones mil, Pablo Iglesias, pero que eso, no ha abierto ninguna situación para dar el toque de “asalto a la Moncloa” y de engrasar la Guillotina para los que se hayan hecho acreedores a ella.

    Otra cosa es, que tenemos que desplazar a Mariano Rajoy al desván de los trastos inservibles. Pero eso es otra cosa, para la que conviene saber el terreno que pisamos y con quien se puede hacer preparativos para hacer posible otro Gobierno y otra política. Eso sí.

    De todas formas y entrando en materia quisiera aclarar, para quien no lo tenga claro, de que el “Bipartidismo” imperfecto en nuestro país, no fue el invento de una conspiración judeo-masónica que decidió que los españoles votasen lo que votaron. Ese bipartidismo surgido desde las primeras elecciones del advenimiento de la Democracia y sucesivas hasta el 20-D, fueron la elección entre 420 organizaciones y partidos que se presentaron al primer comicio democrático. Y fuimos los españoles quienes decidimos los resultados, que algunos tomaron cuando les vino en gana, como “Una maldición maldita” culpable de todos nuestros males.

    A raíz de los resultados del 20-D, y de las características de ese escenario anti-PSOE, existente y en la boca de los “politólogos de tres al cuarto”. La formación de un Gobierno para el cambio y con las políticas necesarias, es muy difícil en nuestro país. Sobre todo porque no tenemos en esta nueva realidad cambiante y pluripartidista, una cultura de pactos en el Congreso de los Diputados, con una composición distinta a la habitual que habían caracterizado a las fuerzas políticas con presencia en el arco parlamentario.

    En muchos países de Europa, si que existe una tradición pluripartidista en sus instituciones parlamentarias, y es algo normal. Pero esa tradición, en honor a la verdad no existe por varias razones en nuestro país. Precisamente por ello, a falta de “esas civilizadas costumbres” en nuestro país se requiere la necesidad de negociar, negociar para llegar a acuerdos.

    Hasta la fecha, si por necesidades de Estado, por intereses que van más allá de los de un partido u otro, como es la lucha contra el “Terrorismo”, ó la defensa de la “Soberanía Nacional” que reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado. Claro que pactos y acuerdos “transversales” entre partidos de antagónicos principios y valores, son a veces “Necesarios y posibles”.

    Esos acuerdos que vengo de citar, han sido motivos de críticas por los extremismos de fuerzas que necesitaban esas actuaciones para combatir el “bipartidismo” pero para eliminar al máximo a su contrincante político, al PSOE.
    Incluso cuando el acuerdo entre el PSOE y PP para modificar el artículo 135 de la Constitución, que si bien se realizó para impedir el temible “Rescate de Bruselas”, la crítica al mismo, por los partidos como IU no faltaron. Ofreciendo además una visión de los hechos que no correspondían a la realidad.

    El texto pactado entre los dos partidos tuvo por objetivo impedir, ante la situación económica de nuestro país pero también de otros países en Europa, que no se “Rescatase nuestra economía” y en él se estableció una norma de desarrollo, la fijación de los limites concretos de la estabilidad. Y no hubo rescate.

    Sin embargo, el PSOE perdió las elecciones, del 2011 donde se le paso factura por esos cambios. Había un clima extraño pero real contra el PSOE por haber poco menos “que violado la Constitución” y porque se le atribuyo otro “mantra” que primero se pagarían las deudas que el gasto sanitario, etc. del país. Que no era verdad.

    Sin embargo fue con el Gobierno de Rajoy, que Bruselas hizo un rescate de 100.000 millones que se dedicaron a rescatar a los Bancos con agujeros financieros.

    En mi opinión, y sin tocar la Constitución, hubiera bastado la aprobación de una ley Orgánica en la que se afirmase el compromiso de España en el pago de sus deudas, y la necesidad de anular desde Bruselas las presiones y las especulaciones que se estaban llevando a cabo.

    Ese fue para mí el error. Pero el PSOE ya pagó la factura, y no hubo “Rescate”.

    Ahora ante las elecciones el 26-J y las experiencias del proceso negociador impulsado por PSOE y Ciudadanos. Ha sido Pedro Sánchez quien ha puesto sobre la mesa, la necesidad de acabar con el Gobierno de Mariano Rajoy, porque se lo ha ganado a pulso con su pésima gestión en la legislatura, nos ha engañado a los españoles, porque lo que prometió, nunca lo cumplió y porque ha dirigido un Partido, el PP que ha sido la organización mafiosa perfecta para la corrupción que han practicado los dirigentes y cargos públicos de ese partido.

    Y a partir de los resultados del 20-D y de la negociaciones que se han desarrollado, de los insultos y descalificaciones habidas y por conocer. Yo me atrevo a preguntar a quienes aparentemente se sitúan en una hipotética trinchera – como si estuviéramos en la Guerra Civil -.

    ¿Qué es más de izquierda ó progresista, ganar para un proyecto de Cambio a Ciudadanos, ó empujarle hacia el espacio de la derecha carcamal hasta echarlo en brazos del PP.

    Para mí, la respuesta parece obvia.

    Sin embargo, Pablo Iglesias ha estado jugando, imponiendo sus vetos a Ciudadanos, que de haberlo logrado era poner ya a Marino Rajoy y a Ciudadanos con la mayoría absoluta próxima. Seguir Rajoy en el Gobierno vamos.

    No percatarse, de que la crisis económica, no solo empeora nuestras condiciones de vida y trabajo, sino que por la dimensión y el fracaso de las políticas de “Austeridad y Recortes” medidas que no son salida a la crisis. Ahora como un boomerang se vuelve contra los que han aplicado esas medidas, y son ellos los que entran en crisis, porque sus políticas han fracasado, porque con ellas no es posible ninguna salida a la crisis actual. La recesión económica en Europa, es la crisis política de las políticas Neo-Liberales de Friedman, como la que hoy padece el PP. como partido del Gobierno.

    Y es por ello que no nos podemos extrañar que sectores inteligentes de la derecha hayan promocionado jóvenes valores como Albert Rivera y Ciudadanos. Y no darse cuenta de ello, es propio del “populismo” de Pablo Iglesias y la ceguera total de Alberto Garzón que con dos diputados en el Congreso quiere asaltar a no sé qué planeta.

    En este país tenemos izquierda, si, pero lo mismo que hay que distinguir la fractura de la derecha hoy, entre el PP y Ciudadanos, hay que saber distinguir entre la izquierda inteligente del PSOE y la “torpe” del populismo de Podemos y de IU.

    Porque tenemos que aprender, que la izquierda inteligente, debe de influir con su política en los procesos políticos y sociales del país, y tratar de influir también en el comportamiento de algunos partidos políticos también, incluso aunque no estén aproximadamente a la ideología del “partido inteligente”. El PCE dirigido por Santiago Carrillo es el más reciente y próximo ejemplo de lo que estoy explicando.

    ¿Y podemos perder la oportunidad histórica de que España pueda contar con un partido que no sea la derecha pura y dura de las últimas décadas, que hemos tenido como referente exclusivo de los valores franquistas? Pues creo que no.

    El acuerdo entre PSOE y Ciudadanos tenían 200 medidas superadoras de los males que nos han traído los cuatro años de Gobierno de Rajoy, entroncaba con esa perspectiva, era una visión de futuro muy acertada con la cual, Pedro Sánchez trato de avanzar y por eso ahora, insiste en si gana como Presidente lo intentara otra vez.

    ¿Sería mejor que la izquierda inteligente, el PSOE rompiese todos los puentes con Ciudadanos para que se recomponga la relación PP – Ciudadanos? Pues no en mi modesta opinión.

    Yo creo que aunque no sea un camino fácil y de rosas, nuestra democracia no debe renunciar a contar con un partido de Centro Derecha capaz de pactos en determinados momentos con las formaciones progresistas.

    ¿Pero que está sucediendo ahora antes del 26-J?

    Por un lado Mariano Rajoy dando bandazos y prometiendo a Europa más ajustes si gana las elecciones. ¡Que conste ante los sufridores y votantes del PP! Más recortes y sufrimientos, ese es el programa del PP si gana las elecciones.

    El líder de Podemos, unos días se erige en la cumbre de la pirámide del poder, y otra con la descomposición y criticas de las personas honradas, anuncia que apoyara a Pedro Sánchez si es Presidente. ¿Y porque no lo hizo antes? Y podrá hacer alardes de grandeza y de eslóganes electorales de cómo se van a llamar con los de IU, pero eso no es lo que necesitamos saber los españoles. Lo que necesitamos es un programa serio, creíble y posible, que no lo tiene Podemos, ni juntos ni separados con IU.

    Y es ante las elecciones del 26-J, donde los españoles debemos votar, - esa es mi opinión- al partido de la cohesión, al PSOE con la fuerza de una mayoría que le permita ser Presidente a Pedro Sánchez y formar Gobierno.

    Mientras, en España la deuda pública sigue aumentando, la Comisión Europea retrasa su decisión de sancionarnos. Lo hará hasta julio para no interferir en la campaña electoral y por decisión de un comisario socialista
    En 2011, un comisario del PP europeo fue implacable con España cuando la gobernaban los socialistas, así que este hecho sienta un precedente que debilita la auctoritas de la Comisión y del Pacto de Estabilidad.

    A pesar de ese retraso, el procedimiento de sanción a España continúa su curso y el nuevo Gobierno tendrá que aplicar recortes adicionales de 6000 millones para el presupuesto de 2017.

    Si ganase el PP como presumen desde el PP y algunas encuestas, tendríamos más recortes – hay que leer portada de El País del 23 de los corrientes, promesas de Rajoy – en sanidad, educación y dependencia en todas las Comunidades, especialmente en Cataluña y Valencia, que tendrían que hacer un ajuste similar al de 2012 al tener un déficit próximo al 3% del PIB.

    Que no nos meta miedo nadie, ante el 26-J, vayamos todos a votar y decidamos el autentico cambio de Gobierno y de políticas en este país, para el progreso y el avance social en nuestro país.

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