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Por José Luis Ramos
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Teoría de la ineptocracia: un virus antisocial

    “En cuanto aparece un problema grave, los liberales buscan la protección del estado. Su ideario funciona así: mis beneficios son privados (y sin apenas impuestos, mejor); las pérdidas son de todos”. Ramón Lobo

     

    Los virus como agentes infecciosos capaces infectar a todo tipo de organismos, entre ellos, los de las personas, son bien conocidos. Pero también hay virus de clara significación política. Mientras los primeros, atacan personas y las debilitan y matan. Los segundos  tratan de desdibujar los intereses sociales comunes y disgregar los colectivos sociales con intereses comunes. Me refiero al ultra-liberalismo económico, que defiende que la mejor forma de alcanzar el desarrollo económico y la eficiencia en la asignación de los recursos es a través de un mercado libre sin la intervención del estado. Es decir, los del “laissez faire, laissez passer” a ultranza. 

    Entre las falsedades (fake neu) que circulan por la red, desde hace años, como virus político con la finalidad de debilitar a la clase trabajadora como fuerza política, está el texto que atribuye al  académico y escritor francés Jean d'Ormesson haber inventado la palabra "l'ineptocracie".  Según él se define:

    “la ineptocracia es el sistema de gobierno en el que los menos preparados para gobernar son elegidos por los menos preparados para producir, y los menos preparados para procurarse su sustento son regalados con bienes y servicios pagados con los impuestos confiscatorios sobre el trabajo y riqueza de unos productores en número descendente, y todo ello promovido por una izquierda populista y demagoga que predica teorías, que sabe que han fracasado allí donde se han aplicado, a unas personas que sabe que son idiotas”.

    Como los liberales, saben bien de márquetin, el texto se distribuye como enviado por persona de confianza, para dar credibilidad a lo que es otro texto falso. Para los que dan credibilidad al texto,  lo peor que le puede pasar a una sociedad es:

    1. Que el gobierno sea elegido por  idiotas analfabetos improductivos.

    2. Que sean elegidos otros analfabetos idiotas que se dedican a confiscar la riqueza para regalar a incompetentes.

    3. Que ganen las elecciones una izquierda que preconiza teorías que sabe fracasadas.

    Para esos liberales que las estadísticas digan que el mayor grado de felicidad social, se manifiesta en los países nórdicos que han sido gobernados por la socialdemocracia, deben ser mentiras inventadas por los idealistas de izquierda para que los analfabetos que no han podido ir a las escuelas, de pago y de elite,  se las crean. Para ellos los preparados son los que pueden presumir de masters posgrado, aunque sean como los de casado. Por eso no deben creerse  que Lula sea una persona  criada entre la miseria y que sin apenas estudios primarios, fue capaz de transformar Brasil, sacando de la pobreza a 25 millones de personas, en pocos años. Deben pensar que debe haber estudiado en escuelas de elite.

    Quien quiera verificar la falsedad de  la atribución al escritor francés Jean d'Ormesson, la definición de ineptocracia, puede hacer como yo. Si buscamos en la red sobre el tema, veremos como el propio d’Omesson, en una entrevista dice: «yo soy un hombre de derechas, pero en muchas cosas pienso como un izquierdista: creo profundamente en la igualdad hombre-mujer, soy católico, pero estoy lleno de grandes dudas religiosas y soy un europeísta convencido, (…) viví la segunda guerra mundial y puedo afirmar que ahora no estamos peor que entonces sino mucho mejor:”. »

    Si se lee la citada entrevista completa nos daremos cuenta que d’Ormesson es un hombre con una personalidad llena de tonalidades y matices que no permite creer que se expresara en unos términos en que lo reduce todo a un solo color, o blanco, o negro, tal  como se hace en la definición de ineptocracia. Tampoco esa definición corresponde a un miembro de la academia francesa y gran amigo de Mitterrand, como fue d’Ormesson.

    Si buscamos el origen de la definición de ineptocracia, comprobaremos que entre estudiosos y escritores hay discusión acerca del origen y uso de este término. Pero parece haber consenso, pues según Sherman Calvo el origen del término corresponde una filósofa y novelista ruso/estadounidense Ayn Rand (1902-1982  autora del libro “The Fountainhead, en España: “El Manatial”.

    El problema es que entre los ultra-liberales actuales, los hay que creen en la teoría de la ineptocracia. Lo curioso del caso es que nadie recuerda haber visto alguno de ellos manifestarse para que el banco de España no entregara los 60.000 millones de €, entregados a las entidades bancarias para su rescate. Tampoco lo han hecho para que devuelvan ese dinero. Ellos son más de recibir facilidades del Gobierno para construir las autopistas radiales de Madrid,  y privatizarlas. Luego si el negocio no funciona, se entregan al Gobierno y que la ciudadanía pague los 6.000 millones de €, que ha costado el fracaso, del negocio que un grupo de sabios, con una importante colección de masters de universidades de elite, idearon y justificaron como una necesidad, que resultó ser falsa. Además, son los mismos que tratan por todos los medios de privatizar la Sanidad, para que sea objeto de negocio privado, pero ahora con el virus Covid-19, acuden a la sanidad pública.

    Que nadie se le ocurra, tratar de explicar a estos ultra-liberales, que ya hace más de 100 años, el anarquista ruso Piotr Kropotkin, en su libro “El apoyo mutuo: un factor en la evolución”, explicó la importancia del apoyo mutuo y la cooperación dentro del proceso evolutivo, de la sociedad. Es decir, como la sociedad más preparada para afrontar los retos que se le presentan y con mayor futuro,  será aquella que pueda dar respuestas  colectivas a los problemas comunes, como puede ser a la salud, por medio de una asociación común, como es la Sanidad Pública. Ellos seguirán a la suya, porque se sienten listos para sacar tajada de un mundo en el que se practique “Sálvese quien pueda”.

     

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