14 de diciembre de 2019 14/12/19
Por María José Navarro
Picos Pardos - RSS

Infancia, mujeres, medio ambiente y los negacionistas

    Con una cadencia de cinco días se han celebrado dos días internacionales, reconocidos en todo el planeta. Por un lado, el 20 de noviembre se celebró el Día Universal de la Infancia y por otro, el 25 de noviembre el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres.

    En el Día Universal de la Infancia se celebra el aniversario de la Declaración de los Derechos del Niño aprobados en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, donde se trabajó el tratado internacional más ratificado de la historia. En este día se trata de recordar a la ciudadanía los derechos de niños y niñas, concienciando sobre la necesidad de dedicar todos los esfuerzos a aquellas personas que tienen unas condiciones vitales más desfavorables, para mejorar su calidad de vida y garantizarles un desarrollo integral.

    El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, designado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1999, eligiendo este día por coincidir con el asesinato, a manos de la policía secreta del dictador Rafael Trujillo, de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana. Y a través de esta conmemoración se pretende evidenciar que, a pesar de vivir en el siglo XXI, aún quedan muchas violencias contra las mujeres de todo el mundo: violencia de género, violencia sexual, desigualdades sociales y laborales, tráfico sexual, ablación, matrimonios forzados…

    Estas razones, sin embargo, parecen no ser suficientes para los representantes de ese partido de ultra derecha que se ha colado en las administraciones locales, autonómicas y estatales, que niegan la mayor y se han desmarcado de las declaraciones institucionales en las celebraciones de ambas fechas. En la primera por entender que el mensaje contenía referencias políticas a la Agenda 2030 de la ONU (como si hablar de la defensa de los Derechos Humanos fuera algo que se pudiera hacer apolíticamente) y en la segunda, porque dicen que ellos defienden no solo a las mujeres, sino también a “los hombres, niños y ancianos”, vamos, toda una argumentación coherente ante los datos del Ministerio del Interior respecto a las víctimas de las violencias machistas.

    Lo mismo pasa con la Cumbre por el Clima, ya que todo el Congreso, a excepción de estos personajes, respaldó el decreto de medidas urgentes para poder organizar la XXV Conferencia de Naciones Unidas sobre el cambio climático, que se celebrará en Madrid esta misma semana.

    En prácticamente todos los Ayuntamientos, Comunidades Autónomas, así como en el gobierno estatal tenemos representantes del “innombrable” que se van a esmerar en crear polémica con sus palabras trapicheras y sus acciones deshonestas, impidiendo poder hacer declaraciones institucionales y negando la realidad de niños, niñas, mujeres, medio ambiente y cualquier otro tema que sea susceptible de crear polémica, a base del desprestigio, la mentira o el odio.

    Me pregunto, si todas las mujeres que han votado a esta formación ultra, en algún momento se han planteado que ese partido les va a negar (a ellas y al resto) derechos que se han conseguido gracias al feminismo, gracias a tantas y tantas mujeres que lucharon, y siguen haciéndolo, para que todas tengamos otras posibilidades. ¿De verdad todas ellas prefieren dar un paso atrás en todo lo avanzado hasta ahora? ¿Todas entienden que no debemos defender a la infancia, o a las mujeres, que solo por el hecho de serlo han de cargar con violencias y desigualdades que no se dan al contrario? ¿Todas ven un futuro ambiental digno para sus hijas e hijos?

    Solo les puedo decir que lean, que oigan, que vean (y sufran vergüenza), a esos y esas negacionistas, que gracias a su voto han conseguido llegar a las instituciones, y piensen si ellas se merecen ser representadas por tales personajes.

    Yo, desde luego, rehuso hasta mencionarlos.

     

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