elperiodic.com
SELECCIONA IDIOMA
Valencià
Por María José Navarro
Picos Pardos - RSS

El esperpento nacional

    Cuando parece que en este país ya lo hemos visto todo y lo hemos asimilado y normalizado, que es lo peor que se puede hacer cuando el esperpento nos invade, vuelve ese personaje que resulta ser la presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, esa que igual de ágil es para inaugurar hospitales sin quirófanos, como para cerrar más de 2100 camas de diversos hospitales públicos este verano, a pesar de tener a 90.000 pacientes en la lista de espera quirúrgica, y nos anuncia que, para colocar a ese otro personaje chaquetero, cuya máxima es aquella de Groucho Marx “estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”, y que apareció en las elecciones de Madrid, sin padrón, pero con madrina, va a crear la Oficina del ¿español? de la que el tal Toni Cantó (que imagino se cambiará también de apellido en breves y se lo españolizará, ¿no?) será el responsable.

    Pero por si aún no tuviéramos bastante, llega el señor Casado a darnos lecciones de la Guerra Civil con una versión tergiversada y torticera, poniendo al mismo nivel a ambos bandos, como si no hubiera sido un golpe de Estado en toda regla lo que provocó la guerra. Evidentemente, los historiadores se han llevado las manos a la cabeza y dado una respuesta contundente a este político trilero, que cubre de falsedades y medias verdades todos sus discursos, jugando a un juego muy peligroso, que me gustaría creer que las personas en edad de votar de este país no le admitirán, pero que siendo realista y viendo que la primera ha ganado las elecciones madrileñas, entiendo que estamos perdiendo el sentido común o que tanta mentira ha conseguido vencer a ese mínimo pensamiento crítico que todas deberíamos poseer.

    Los bandazos del partido socialista tampoco ayudan a que la gente se sienta tranquila y comprometida con la izquierda, y no se lo reprocho, pero desde luego, es inadmisible que en este país de pandereta sigamos cayendo en la estrategia de la derecha más rancia, y sigamos acusándonos unos a otros de ser malos patriotas, de ser rojos o fachas, o de romper la unidad de España…

    Desde luego, lo más inadmisible de todo es que no hayamos sido capaces de afrontar nuestro pasado como se debiera haber hecho y, como dice aquel… de aquellos barros, estos lodos… pero la falta de memoria histórica, la falta de rigor con nuestro pasado y la falta de una buena formación, nos lleva (y nos llevará) a seguir padeciendo estas situaciones estrambóticas, en las que el personaje que es capaz de decir la barbaridad más grande, que además coincide con que es del partido más corrupto del país, sea el que luego acabe convirtiéndose en vaya usted a saber qué. En fin… así somos y así nos va.

    Subir