16 de septiembre de 2019 16/9/19
Por Paco Ventura
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Hoy les propongo hacer un recorrido por la Avda. Mediterránea, en donde, “para paliar” las consecuencias de posibles inundaciones, han sido “levantados” la mayoría de los viales, tanto de la Avda., como de las calles que la circundan. Me parece una solución cojonuda, y más aun si con ello se consigue que, en adelante, a nadie le “llegue el agua al cuello”.

Yo también fui uno de los perjudicados en las inundaciones de Septiembre de 2009, y por lo tanto veo con satisfacción las obras que se están realizando, aunque desconozco si serán o no suficientes y si además, los vertidos se están llevando a lugar y forma correcta, porque… ¿Dónde irán a parar estas aguas? Pues, como de costumbre, al “aliviadero” peor ubicado de nuestra Población. Aliviadero que se encuentra justamente pegado a la bocana de salida de las embarcaciones de la Escuela del Mar, y como no, por donde se juntan con aquellos “desperdicios” que nunca llegan a la depuradora, y justo además, en el lugar en donde, según palabras del Presidente del P.S.O.E. en Burriana, deberían iniciarse, en breve, las obras de regeneración de la “Playa Sur”, tal como se denomina la zona de la Serratella, mediante un primer espigón, de no sé cuantos metros, ubicado a la altura de la depuradora.

Es chocante que en nuestra Ciudad, se quiera invertir dinero, “sea de quien sea”, para regenerar una playa que, de quedar como se podía comprobar en el proyecto que se exhibió, va a dejar al descubierto la salida de este “aliviadero”, a no ser que los partidos de la oposición, que tanto defienden a los vecinos de esta zona, hayan puesto “el grito en el cielo” para que, mediante un colector, se viertan las aguas a dos o tres kilómetros, como mínimo, dentro del mar. De no ser así, Sr. Monferrer, tanto Vd. como un servidor y, por supuesto, todos los demás vecinos de la zona, tendremos que soportar, en más de una ocasión, la presencia, y quizás algún que otro mal olor, de todo tipo de desagradables “muestras” de aquello que los “modernos humanoides” desperdiciamos y que, no ha mucho, inundaba las “cloacas”.
Este inicio es tan solo una reflexión, máxime cuando he podido escuchar, no lo he comprobado personalmente, que a este colector “impresionante”, se están derivando igualmente las aguas “pluviales” procedentes de El Grao.

Los temas de política local siempre me han chocado, pues yo, como ciudadano que le importa poco la política como tal, (entiéndase como aquello de prometer para meter y después de metido, nada de lo prometido) me doy cuenta que sirve de bien poco. No obstante vería con satisfacción que, entre todos los que “nos rigen” a nivel local, se tomaran acuerdos, debidamente consensuados, para alcanzar una calidad de vida cada vez mayor, pero les aseguro que cuando hago este tipo de reflexiones, alguien me “despierta”.

Por eso, desde mi columna, quiero dedicarme, mayoritariamente, “als Esbargiments”, que no es otra cosa que a entretener a mis lectores con temas que no van a tener trascendencia a nivel “político”, pues solo falta que nos pronunciemos sobre algo que, en política, ni entienden unos ni otros, que no es más que “El consenso” para mejorar en todo lo posible.

Hechas estas aclaraciones, dejaremos la política y nos situaremos en lo que era, hace 60 años, la Avda. del Mediterráneo, y únicamente en el tramo que discurre desde la rotonda de la carretera del Puerto hasta la escollera de Poniente.

Al no existir el muelle que actualmente une las dos escolleras, en donde actualmente se encuentra la lonja para la subasta del pescado, teníamos una playa que muchos denominaron la playa de la “mar morta”, por aquello que no habían olas. En aquella playa aprendieron muchos jóvenes a nadar, pues la quietud de las aguas les daba seguridad.

Cuando uno ya preveía que podía “lanzarse” un poco más hondo, alquilaba una de las barcas al Sr. Agustín Sanz y, aparte de disfrutar de un agradable paseo por dentro del puerto, se atrevía a lanzarse donde las aguas ya le cubrían. Eran típicos los acercamientos hasta “El Avionet”, para desde encima de uno de aquellos bloques de hormigón que quedaron casi al descubierto, lanzarse al agua al más puro estilo de Mark Spitz.

Desde aquella orilla de “la playa muerta”, hasta lo que es hoy la primera línea de pisos de la Avenida, era todo un junqueral, como puede apreciarse en la foto, entre el que, a buen recaudo, se encontraban guardadas y alineadas, muchas bajo cobertizo, aquellas barcazas que nuestros antepasados utilizaron en El Grao, antes que se construyese el Puerto, para cargar los barcos que venían a recoger las cajas americanas que contenían nuestras preciadas naranjas.

Aquel olor a “brea” y posiblemente el del “sudor a hombres que dejaron la piel en aquel duro trabajo”, aun hoy me recuerda aquel lugar, en donde, por Pascua, junto con otros matrimonios amigos de mis padres, íbamos a comernos la “mona” aquellos que no disponíamos, ni tan siquiera en régimen de alquiler, de ningún tipo de “alcrieta” o vivienda donde reunirnos en las proximidades del mar. (Açí me pica; açí me cou; per açi em minge la mona i açí te trenque l’ou).

¿Quién no recuerda esta “rataila” previa a romperle el huevo duro en la cabeza del padre o de la madre, o de algún familiar dispuesto a que el “chaval” se equivocara pretendiendo romper el huevo en su frente por la punta más delgada, por cuya razón, primero se hacía un “chichón” en la frente de aquel que recibía el golpe, que se rompía el huevo?

Son simples recuerdos que me hacen pensar en el cambio tan grande que ha dado la vida en tan solo 60 años y que, siendo positivo, no le sacamos el “partido” que le podríamos sacar, o, al menos, así lo entiendo yo.

¿Será que nos falta el “partido” denominado del “Consenso y Buena Gestión”? Que podría ser el C.B.G., que por las siglas podría estar formado por aquellos descendientes de los Celtas; los Bárbaros y los “Genicios”, ¿O eran Fenicios?.

No sé, no sé. Lo analizaremos en otra ocasión. Pero como diría la canción…De qué te sirven alma mía, los caudales y el dinero, si te falta la alegría de un cariño verdadero”. De ahí lo que al inicio refería de la política, pues… ¿De qué sirven los grupos políticos, si los que alcanzan el poder, sean quienes sean, están totalmente faltos de comprensión para ver más allá de sus “narices”, cuando las ideas no nacen en el seno de su propio Partido?

Es indudable que no se puede satisfacer a todos, pero, al menos, sería positivo actuar de forma consensuada, porque ello sería suficiente para aclarar aquellas situaciones que algunos, por propio interés, no llegamos o no queremos entender.

Pero ¡Claro! De ser así.. ¿Serviría de algo votar a los de Centro; a los de izquierda, o a los de derecha? ¿Abría consenso para acordar si los Regidores de fiestas van o no a cenar con cargo a las arcas Municipales? ¿O si el dinero del paro obrero debe gestionarse de una forma determinada?

Ustedes piensen lo que quieran, pero yo estimo que no. Mejor una buena comida entre amigos y pagar “a escote”, aunque esta definición yo nunca la entendí… Me refiero por supuesto a lo del “escote”, por cuanto siempre pensé que “el escote” era otra cosa más agradable que el tener que pagar. ¿Se dan cuenta de lo difícil que resulta ponerse de acuerdo?
“Merienda en el Puerto”


Puede que el bocata fuese tan solo de “Pá, Sal i Oli, pero con una buena “sarsa, o llimona de coloret”, sabía a lo que uno quería imaginarse. A mí, posiblemente, a una “torraeta de sobrasada-Mallorquina, con bacón o anchoas”. ¡Qué fácil es conformarse!

 21 comentarios
pilar
pilar
09/02/2011 10:02
Paco Ventura

buenos dias, paco, mi correo electronico lo tiene Berta del periodic. puedes comunicarte con ella y que te lo de, tambien RR y Miguel Bataller, y las dudas que tengas , puedo contactar con mi hermano y las aclararemos, pues yo ya le dije en su dia que un amigo de nuestra familia lo iba a poner en el periodic, de Burriana, y se alegro mucho, asi me lo imprimire y se lo mandare., gracias, recibe un saludo.

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