16 de julio de 2019 16/7/19
Por Paco Ventura
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Ideología

Cuando uno se atreve a expresar una opinión y lo hace de forma sencilla y sin esconderse en seudónimos, se arriesga a recibir "tortas" por todas partes, ya sea por la derecha, por la izquierda o por el centro, pero también, en ocasiones, recibe alguna que otra alabanza que le llena de satisfacción, y es justamente en esto último en lo que basaré mi artículo.

Mi anterior artículo, "La hora de la verdad", lo hice totalmente convencido de estar en lo cierto, y al final hice referencia a una historieta que a mí me parece vital.

En la Plana al día, leí unos comentarios que se hicieron el día 31 de Mayo, utilizando el seudónimo de democracia, que entre otras cosas decían..."hacía mucho tiempo, años, que no leía esbargiments (por ideología)"... y termino aquí por cuanto quiero centrarme, no en la opinión que dio sobre mi artículo, que es de agradecer, sino en el término ideología.

Si la persona que utiliza el seudónimo democracia, no lee mis artículos por ideología, no termino de entenderlo, y no lo entiendo por cuanto a mi me suele ocurrir lo contrario, toda vez que, de la lectura, siempre se puede sacar algo provechoso.

La Ideología, según la Sociología del Pensamiento, es la tendencia humana a falsear la realidad en función del interés. Estudiosos del tema dicen que el interés propio es el que nos lleva a ver el mundo según el grupo social al que pertenecemos, que varía igualmente de un grupo humano a otro y dentro de sectores diferentes de la misma sociedad, o sea, todo un verdadero lio para que, por ideología, no se entienda ni Dios.

A mi me cuesta entender que sea así, y ello por cuanto en mi vida, he pasado por sectores muy diferentes de la Sociedad, pues me crié entre monjas, tabernas y barberías (que no peluquerías), pues mi madre, para poder trabajar en un almacén de naranjas y ayudar a mi padre (barbero) en la economía familiar, me llevó, a la edad de 3 años, a las monjas de la Consolación, en donde, al medio día, me recogía tía Amparo. Tia Amparo, era viuda de mi tío Rosendo, hermano de mi abuela materna, y tenía una tienda taberna en el mismo edificio en donde estaban las monjas, o sea, en el edificio de "El Baró". Por la tarde, cuando terminaba la jornada laboral en el almacén, nunca antes, me recogía nuevamente para llevarme a casa, en donde mi padre ejercía de barbero.

Nada de aquella mezcla me hizo daño, sino todo lo contrario, pues conforme iba creciendo, reflexionaba sobre detalles más o menos importantes que había ido recogiendo desde pequeño, en aquellas conversaciones que mantenían unos hombres que pasaron por muchas situaciones difíciles, antes, durante y después de la guerra, detalles que me han servido para, al menos, saber vivir de forma equilibrada. Les aseguro que mi afirmación no es por Ideología, sino más bien por convencimiento. Al menos así lo entiendo yo.

En cierta ocasión, alguien con una ideología que no pude descubrir, se pronunció, después de leer uno de mis artículos, afirmando que se veía con claridad hacia qué lado se inclinaban mis tendencias políticas. Aquella afirmación me resultó chocante y me puso fácil la respuesta, pues no habiéndome involucrado nunca en política, me limité a darle a conocer que soy zurdo de pierna, diestro de brazo y en el centro tengo lo que más me estimo, o sea, me pasa a mí, a pesar de esa ideología mía que muchos se ve que conocen, y que les priva incluso de leer mis artículos, lo mismo que le pasa ahora a la política, aunque con matizaciones, pues yo siempre me he llevado bien con mi pierna izquierda, con mi brazo derecho y con aquello que, aunque cada vez con menos peso, llevo en el centro.
Espero que, al menos en mi Ciudad, les pase lo mismo a los componentes de los distintos partidos políticos, o sea, que a pesar que se vean en la necesidad de utilizar al mismo tiempo la zurda, la diestra y la del centro, se lleven bien para que la balanza esté totalmente equilibrada y podamos disfrutar de una Ciudad próspera y llena de virtudes que la hagan ejemplar.

Les aseguro que esta es mi ideología.

 5 comentarios
jose megias verges
jose megias verges
15/06/2015 08:06
la araña

Has realizado un buen trabajo y te felicito por la humildad transmites.Muchos piensan que cuando se le cortan todas las patas a la araña, la llamas , y no viene es porque se queda sorda.